Llegamos a mi último día de buceo por debajo del Ecuador y tecnicamente, en el hemisferio sur y al ser viernes, que es el día grande Halal, en lugar de la hora habitual, me dijeron que tenía que estar en el muelle media hora antes, con lo que toda mi rutina cambió y también desayuné media hora antes. Después me fui andando al puerto y cuando estaba pasando por el club de buceo, estaba todo el mundo en la puerta porque venía una familia de turistas hindúes o de Sri Lanka con nosotros pero para tirarse en el agua con chalecos salvavidas, gafas y tubo, mientras yo y mi Dive Master buceábamos.
Antes de seguir con la historia conviene mentar al elefante que todo el mundo tiene en mente. El viernes se supo que un grupo de buceadores italianos (aunque creo que todas eran hembras, con lo que igual habría que decir buceadoras), se mataron a más de cincuenta metros de profundidad, en una cueva. Inmediatamente todo el mundo me empieza a mandar mensajes y es bueno aclara que mi titulación se llama OPEN WATER porque es para buceo recreativo en AGUAS ABIERTAS, así que no me toquéis los mondongos que yo no buceo en CUEVAS, que no es buceo recreativo. Además, en las Maldivas, POR LEY, la profundidad máxima de buceo es de 30 metros, o sea, XXX (equis-equis-equis) y las italianas estaban como mínimo a cincuenta, que es en donde estaba la entrada de la cueva que baja hasta 70 u 80 metros en su primera parte. Se dice que bajaron con aire normal y que yo sepa, por debajo de los cuarenta metros, aire normal es prácticamente una sentencia de muerte. Como alguna era universitaria, probablemente se creía uncida del conocimiento superior y ahora la ha palmado y ha matado a su hija y a tres más. Es lo que hay, el que no sigue las reglas, cuando la caga, lo paga con su vida. En el barco no había buceadores de las Maldivas, probablemente porque sabían que no hubieran aceptado algo asi.

Volviendo a mi buceo, con la familia en el barco, salimos en dirección a Kuda Hoholha, el punto 4 en el mapa. Hay una pared y por arriba un arrecife que es lo que verían los otros. Saltamos y bajamos a un recoveco en la pared, o una cueva abierta y de allí salía una tortuga verde grandísima. Durante la inmersión vimos al menos dos tortugas más y encontramos un pez escorpión, varios tiburones de punta de aleta blanca y tiburones grises, un par de gobios dardos de fuego, posiblemente mi pececillo favorito, un nudibranquio negro muy curioso en la cueva, una morena y como siempre, muchísima vida. También vimos algunas barracudas por la superficie.
Al salir, hicimos la parada de una hora pero nos volvimos a tirar por esa misma zona porque la visibilidad era épica, no había viento ni casi corriente. Fuimos al lugar que llaman Shark Point, que está entre los puntos 6 y 7 del mapa. Durante la hora de inmersión vimos varios tiburones grises, uno de punta de aleta blanca, dos tortugas, con una de ellas pasando por delante de nosotros, una morena verde, varios tamborines grandísimos que parecían estar a pocos centímetros de la superficie del agua y al menos 8 gobios dardos de fuego juntos, o sea, cuatro parejas, que esos pececillos son monógamos. Un momentazo el ver tantos y acercar la cámara y ver como desaparecen cuando se esconden en sus madrigueras. Salí del agua con pena porque era mi última inmersión aquí y el sitio me ha gustado.
Cuando volvimos a puerto, fui al centro de buceo para que me sellen mi diario y estuve hablando con el dueño, que es neerlandés, como yo, y su centro es uno de los dos únicos que pueden dar formación técnica de buceo en las Maldivas, con lo que el chamo sabe de lo que habla y me dijo que los que murieron eran idiotas y las idioteces se pagan. Leí que el gobierno italiano va a enviar un avión para recoger los cadáveres, si los encuentran, que hasta el final del día de hoy aún no han podido sacarlos porque meterte a setenta metros de profundidad requiere equipo y conocimientos muy especializados. Una cosa está clara, los seguros de buceo se lavarán las manos porque la ley de este país tiene un tope de treinta metros, con lo que sus seguros, si los tenían, quedan anulados. Estuvimos hablando allí y haciendo tiempo porque era la hora Halal del viernes, cuando todo el mundo va a la mezquita para que los vean, que aquí son todos unas alcahuetas y la única razón por la que la gente va a la mezquita es para dejarse ver.
Después fui a almorzar y regresé a mi pensión y me tomé la tarde muy relajada. Tengo que decir que toda la comida que me he jincao en esta isla es espectacular, tienen unos cocineros de Sri Lanka fastuosos y fantásticos. Como mañana no buceo, por fin me podré quedar tirao en la cama hasta que me salga de los mondongos.




