
La verdad, la verdad, antes de reservar mi entrada, miré la duración y como solo eran noventa y dos minutos, decidí sacrificarme, que a mí estas pelis no me molan ná de ná. Ya en el cine, que yo esperaba encontrarme lleno con todos los miembros del Clan de los Orcos neerlandeses y hasta con Doverinto, que este es el tipo de peli que les mola y allí no estaban, éramos cuatro gatos. La película se titula Wraak y en España jamás se estrenará, aunque los estudiosos han debatido si de hacerlo, el título debería ser el más acertado de truscoluña no es nación o Venganza, que se acercaría más a la traducción literal.
Unos julays picoletos trincaron al yerno del Güaca y buscan la forma de enchironar a una miasma de chusma y gentuza marroquí-de-mielda.
Lo primero es lo primero, en los Países a esta chusma se les llama mocro, el nombre científico para designar a la mafia marroquí, la misma que amenazó a la princesa que heredará el trono. En esta peli, tenemos que han matado a un marroquí y mientras el presidente de España pide que se suspenda el tráfico aéreo en el mundo por la indignación tan grande que tiene, el hermano del joputa-terrorista-musulmán sale cagándose por las patas pá’bajo hacia Marruecos y desde allí, por supuesto, no empieza a estudiar una profesión con Radio ECCA sino que se convierte en un criminal y en un ejecutor de la mafia mocro. Unos picoletos neerlandeses finalmente lo pillan, gracian a que pincharon el sistema encriptado de conversaciones de la gentuza jalal y muere más gente o algo así y buscan enchironar a los que no mueran. La escoria y gentuza mocro buscará la venganza matando picoletos.
Esto es como un documental ilustrativo de la diferencia entre sociedades avanzadas y la gentuza marroquí. Son animales y se comportan como animales. No se paran ante nada y a la hermana de uno de ellos, la liquidaron con gran ilusión y fantasía. El problema es que la película es aburridamente iterativa, siempre tienen una idea, la misma idea y acaba cansando. Los polis son demasiado gilipollas y prepotentes y básicamente, se merecen todo lo que les pasa. En la peli esta no hay ganadores y dejan bien claro que al final del día, el refrán ese que dice moro bueno, moro muerto es una de las grandes verdades del universo. Pese a los tiros, las putas y todo lo demás, la verdad es que aburría y me recordaba a un telelefilm mal hecho.
Esto debería ser carne de cine para los miembros del Clan de los Orcos, pero hasta ellos la repudiarán porque no hay latinas tetudas enseñando pezones como huevos fritos de grande y las moras encajan perfectamente en la definición de cucarachas volonas. Los sub-intelectuales con GafaPasta la evitarán a toda costa.


