Allá por el 24 de noviembre del año 2014 yo comencé un camino que me ha llevado muy lejos y que me tiene prácticamente a las puertas de mi quinto año consecutivo sin haber dejado nunca, nunca, nunca, de hacer mis ejercicios diarios con el Duolingo. En la última semana he completado tres nuevos ciclos y por ciclo se entiende todos los niveles a un mismo nivel con todos los ejercicios relativos a los mismos de un idioma. Acabé mi cuarto ciclo de inglés para italianos y estoy a las puertas del último, ya que solo hay cinco de esos ciclos disponibles. También acabé mi tercer ciclo de italiano para ingleses y mi tercer ciclo de inglés para holandeses. Por aquello de hacerlo todo más interesante, ahora mismo me estoy centrando única y exclusivamente en los niveles que me faltan para completar los ciclos de italiano para españoles y el de holandés para ingleses. Cuando los termine, comenzaré una nueva ronda en la que intentaré llevar los cinco cursos alineados y así ver la misma teoría en diferentes idiomas en un periodo corto de tiempo. Habrán diferencias de nivel, ya que no estoy en el mismo ciclo en todos ellos, pero aún así será interesante.
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Playa de las Cabañas
Otra vista de la playa de las Cabañas, en este caso más en estilo de playita paradisíaca con sus palmeritas y tal. La foto más o menos en la misma zona que la que vimos ayer, solo que mirando hacia el otro lado de la playa. Yo cuento dos julays en el agua y dos caminando por la playa, vamos, lo que se dice una multitud, que así es como me gustan a mi las playas, petadas de julays.
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Komodo día 2 – Mawan, quinta parte
Llegamos al último vídeo de la épica inmersión en la que nos dimos un empacho a mantas que no veas y para mí, este es el vídeo definitivo, el más espectacular de todos y el que seguiré viendo el resto de mi vida cada vez que me acuerde, que será muy poco porque así de corta es mi memoria. Decir que en este vídeo la música es la canción Run de Snow Patrol. El inicio del vídeo es brutal, con las dos mantas, la ninja y la otra, prácticamente encima de mí y se puede ver a una de ellas que viene para pillar las burbujas de aire de la China que estaba conmigo y después las dos vienen hacia nosotros y se lanzan en una danza preciosa hacia la superficie. Después siguen jugando a nuestro alrededor. En algún momento se puede ver el barco, que estaba tres metros más arriba o así, esperando que saliéramos ya que habíamos superado la hora de inmersión pero nos negábamos a marcharnos por aquel momento tan flipante. Alrededor de los cuatro minutos y medio, las dos mantas vuelven a jugar juntas. Cerca del quinto minuto, nuestro Dive Master volaba como una manta mientras las susodichas iban por delante de nosotros. Hasta él flipó con el encuentro. Lo vuelvo a repetir, hay un montón de gente que acude a esos sitios, se pegan allí un montón de días, y no tienen la suerte que tuve yo con toda esta acción sucediendo delante de mí.
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La playa de las Cabañas y el islote de Depeldet
Cuando me marchaba de la playa y volvía hacia el Nido, unas horas más tarde, ya habían llegado un escaso puñado de julays a la playa. Recorrí la arena hacia la zona en la que hay un acceso a la carretera para buscar un motorista y antes de subir hice esta foto en la que tenemos el islote de Depeldet pero visto desde el otro extremo de la playa. Los cables que se veían en el islote en otra foto son para conectarlo con la ladera de la izquierda, en la que la carretera pasa por ahí, aunque está oculta por la vegetación.



