
En el cine cada vez ponen más pelis viejunas y de las nuevas, también las ponen pero menos veces para no tener vacías las salas y ahora, el último martes de cada mes tenemos un clásico sorpresa para el que dan un par de pistas y con las de este mes, más o menos todos sabíamos que la película sería American Psycho, que se estrenó en España con el mismo nombre y yo llevo días dudando de si la vi cuando regresé a Gran Canaria por primera vez tras emigrar a los Países Bajos o la vi por aquí, porque sé que la vi en el cine, pero no estoy seguro del lugar.
Un julay pijo está desarretao y le rechifla matar a todo el que se le pone por delante, con chimpún.
Un pavo que trabaja en un banco de inversiones de esas tiene como que un regusto malsano por matar gente, eso le pone un montón y cada vez se va volviendo más y más violento y va matando más y más gente, sobre todo mujeres, a las que descuartiza y guarda a cachos o así. Mata a un colega de la chamba del que estaba celoso y hay una investigación y el chamo que la hace como que está casi seguro que él es el asesino pero no acaba de probarlo y mientras tanto, el pavo este usa el apartamento del que mató para guardar cuerpos de todas las hembras que asesina. En un punto determinado está convencidísimo que lo van a detener, llama a su abogado, se confiesa, pero al día siguiente descubre que todos los cuerpos han desaparecido y que igual no tendrá jamás un castigo merecido por lo que ha hecho.
Esto sí que es un clásico. Es fascinante y terrorífica a la vez, ver como este hombre sí que tiene licencia para matar y como parece que su posición y la sociedad lo protegen, incluso cuando él está convencido que lo enchironarán. Christian Bale estaba magnífico en esta peli y todo el mundo alrededor de él también hace un trabajo espectacular, especialmente Reese Witherspoon como la novia supuesta, que ambos se ningunean que no veas. Hay momentazos de violencia extrema que el director consigue que se vean como escenas casuales, tan banales como cuando nos muestran a alguien en pantalla regando las plantas o paseando un perro. Los diálogos son muy incisivos y se puede también ver como ha evolucionado nuestra sociedad en este siglo, que en esa peli se fumaba libremente en todos lados y las mujeres eran objetos para follar y darles tortas en el culo. El final abierto es fascinante, tal cual lo dejaron, podrían hacer una nueva peli ambientada un par de décadas más tarde y ver por fin como lo capturan.
Una obra maestra. Por la violencia, seguro que gusta a los miembros del Clan de los Orcos y también la apreciarán los sub-intelectuales con GafaPasta.


