
Con esta película elegí mantener un poco la distancia y pasar de leer demasiado porque de entrada, el director hizo otra que a mí no me pareció gran cosa, así que no quería llegar con prejuicios, sobre todo porque el tráiler, no da miedo, pero es chulísimo y muestra una escena con niños huyendo de sus kelis en el medio de la noche muy fascinante. La película se titula Weapons y en España se conoce con el mismo título porque les dio pereza ponerle truscoluña no es nación
Un montón de julays desaparecen en una ciudad gringa y todo el mundo cree lo hicieron suciolistas y truscolanes.
En un poblacho, una noche, exactamente a las 2:17 de la madrugada, diecisiete niños de la misma clase salen de sus kelis y desaparecen, quedando solo un alumno en la clase y la profesora, a la que todo el mundo culpa. A través del punto de vista de diferentes julays, iremos descubriendo qué pasó exactamente allí mientras nos vamos acercando a un final que no va a dejar títere con cabeza.
Creo que no lo he mencionado, pero esto es supuestamente una película de terror, aunque yo entré al cine con el espíritu del que cree que va a ver alguna chorrada para histriónicos y cuando empieza la historia y la histeria, que lo hace con los niños despertándose y desapareciendo de sus kelis, comencé a alucinar en tres y hasta cuatro dimensiones y ya todo lo que vino a continuación me flipó y me llevé un buen puñado de sustos y pasé angustia y hasta miedo, que la forma en la que te cuentan la historia, siempre en pequeños capítulos con el punto de vista de alguien, es increíble. Según vamos sabiendo más, comenzamos a encajar las piezas del puzzle y aquello no pinta nada bien y para cuando llegamos a la traca final, en el cine estaba todo el mundo acojonado. Hay abundantes toques cómicos, muy bien colocados y ejecutados y que consiguen que los momentos de terror acojonen muchísimo más. Si no se hubiese descubierto que la digitalmente difunta Virtuditas era la obra de una inteligencia artificial, esta le habría gustado, asumiendo que le crecieron los ovarios para ir al cine a verla. Josh Brolin está fabuloso como el padre que quiere encontrar a su hijo y Julia Garner también va sobradísima como la profesora alcohólica conocida que no es culpable de lo que está pasando y bueno, Alden Ehrenreich es el picoleto más flipante de la historia policíaca.
Esto es obligatorio para los miembros del Clan de los Orcos, que ya deberían estar aullando para convocar al Clan en sus ventanas y por supuesto, llevar a las hembras y magrearlas a base de bien. No creo que interese a los sub-intelectuales con GafaPasta.






