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  • Segundo día de buceo en el atolón de Addu

    13 de mayo de 2026

    Durante la noche cayó lo que no esta escrito, con un montón de viento y cuando me levanté por la mañana, supuse que tendría un mensaje cancelando el buceo pero no, no tenía nada, asi que cuando bajé a desayunar apalabré con los de la pensión que me llevaran hasta el barco porque seguía lloviendo un montón. El mar estaba también muy picado, pero dentro del atolón, como no es muy grande y solo tiene salidas al océano por un par de sitios, se podía bucear, o eso creían ellos.

    Nuestra primera parada era en el pecio British Loyalty Wreck (número 10 en el mapa), que según me dijeron se hundió en la época de la Segunda Guerra Mundial, pero vamos, que no lo he verificado. Es un pecio bastante grande y la parte superior queda a unos veinte metros, con lo que el enemigo a batir era el tiempo de fondo, que probablemente se nos quedaría corto. Saltamos y bajamos a la parte superior del pecio y comenzamos el recorrido, yendo hacia la parte mas profunda. Nada más llegar al pecio, un  pez murciélago grande nos vio y decidió que él iba a ser nuestro guía y nos acompañó durante toda la inmersión y sale en bastantes vídeos. El pecio es grandísimo y al final, el tiempo de fondo fue el que nos obligó a marcharnos porque ambos teníamos aire. Aún así, el Dive Master me dijo que de la gente que ha llevado en el 2026, yo soy el primero que recorre el pecio al completo, que casi siempre hace la mitad porque la gente derrocha el aire. Hay dos cosas en las que yo soy el puto amo. Mi flotabilidad ha alcanzado niveles legendarios, buceo con 3 kilogramos de lastre nada mas y tengo un control de mi flotabilidad que es difícil de creer. Suelo ver a la gente manteniendo una gran distancia con las cosas porque si se acercan, se chocan y a mí se me ve pasando a centímetros de todo y no rozo nada y estoy buceando con bañador, que si rozara una anémona me acordaría para el resto de mi vida por el dolor. La otra cosa que se puede decir que yo domino es el uso del aire. Una y otra y otra y otra vez mi consumo está al nivel de los Dive Masters que curran en esto a diario y con muchos de ellos, es normal que yo acabe la inmersión con mas aire que ellos. No quiere decir que no respire, que yo no me privo de respirar, es simplemente que no derrocho el aire y me mantengo siempre muy tranquilo.

    Después de que salimos decidieron que la segunda inmersión iba a ser en el punto de mantas (el 14 en el mapa) pero cuando llegamos allí, que está en una de las salidas del atolón, las olas eran de mas de dos metros, brutales y el Dive Master saltó al agua y no vio mantas y aunque las hubiese visto, yo creo que no habríamos entrado. En su lugar, nos fuimos a la esquina de Maahala, el punto 3 en el mapa, solo que ibamos a continuar la inmersión del día anterior por otra zona del lugar. Por allí no teníamos la olas brutales. Durante la inmersión vimos un tiburón de punta de aleta blanca, pero GIGANTESCO, yo creo que tenía como 3 metros de largo y de hecho, tengo que mirar en los libros porque igual ese no es de arrecife, sino de los oceánicos. También vimos dos peces escorpión juntos, haciéndose los locos y camuflados como si fueran corales. Vimos dos veces una raya águila pequeñita, como un bebé, preciosa y en una de las ocasiones se acercó bastante. También vimos un nudibranquio gigantesco, tamaño de tapa, si no fuera porque son venenosos. Los corales en ese lugar son majestuosos, construcciones gigantescas que probablemente se han estado desarrollando durante siglos.

    Al salir y regresar me fui a almorzar y después volvimos al barco para ir a bucear a las dos de la tarde, media hora antes de lo habitual. Nos fuimos hacia el centro del atolón, a un punto que no está en el mapa y que se llama Borugiri Thila, no muy profundo y al ser una thila, es en realidad una montaña que nunca llegó a la superficie y podíamos bucear bajando primero a la parte profunda y después ir ascendiendo. En realidad hay dos thilas en el sitio, asi que hicimos una de ellas. De nuevo, una cantidad bestial de corales, con mesas gigantescas, otros que parecen setas y algunos con miles y miles de millones de peces pequeñitos escondidos allí para sobrevivir. Al principio de la inmersión vimos un pulpo y al poco una langosta gigantesca, que esa se veía que tenía carne para encochinarte a base de bien. Durante la inmersión nos cruzamos con otro pez escorpión, con unas algas rojas muy curiosas y en un punto determinado aparecieron volando dos rayas águilas en perfecta formación, hasta batían sus alas al mismo tiempo. Saliendo de detrás de una de esas estructuras de coral nos topamos con un mero grandísimo, de hecho el Dive Master primero pensó que era un Napoleón por el tamaño. Estuvimos buceando una hora.

    Al regresar a tierra, volví a mi pensión y en el camino me crucé con los dueños del club de buceo que me dijeron que después de que oyeron lo de las olas en el punto de las mantas estuvieron a puntísimo de cancelar la inmersión de la tarde pero el Dive Master les dijo que yendo conmigo no había problemas, que puedo aguantar una ola o una corriente. Si a esos aquello les parece mucho, el día que vayan a bucear al pecio del Arona o a la Catedral, en Gran Canaria, se cagan por las patas pa’bajo, que mira que he visto gente vomitando en el barco en esos lugares y gente que no llega a entrar en el agua porque no pueden con las olas de 3 metros. Después de regresar, ducha, cena y a descansar. Según la previsión meteorológica, es probable que el mal tiempo siga durante toda la semana. Ya me han dicho que para el día siguiente, la idea es ir a bucear al este del atolón que está mas azocado de las corrientes, olas y viento.

  • Madivaru channel 4

    13 de mayo de 2026

    Seguimos en la inmersión en el Madivaru Channel y esta es la cuarta parte. La música que acompaña este vídeo es la canción Gladiator Suite: Part 2 de los conciertos que da la orquesta de Hans Zimmer y que todos sabemos que es música que pertenece a la banda sonora de la película Gladiator (El gladiador). Merece la pena indicar que la imagen del vídeo muestra a un tiburón gris y a todos los peces que son sus víctimas siguiéndolos para que no se los coma.

    Empezamos con los tiburones grises algo lejos, pero los podemos ver. Sobre el medio minuto uno pasa cerca de nosotros mientras la corriente nos sigue moviendo y vemos más enfrente de nosotros. Después del minuto y medio tenemos un banco de peces grande delante y están todos en pleno ataque de nervios y vemos por su derecha un tiburón gris. Pasados los dos minutos y medio el banco de peces está enfrascado en una serie de maniobras evasivas y se ponen a la cola de un tiburón gris, siguiéndolo de cerca, que ya dice el refranero que a enemigos y truscolanes, no les quites el ojo.

  • Primer día de buceo en el Atolón de Addu

    12 de mayo de 2026

    Todo el meneo de los dos días anteriores tenía un único propósito, que era el ubicarme en el lugar adecuado para bucear y en este caso estoy en el atolón más al sur de las Maldivas, llamado Addu. Después del palizón del viaje, dormí de un tirón ocho horas y me desperté ya sin ningún cansancio, desayuné y salí por patas para el club de buceo porque la pensión está a algo más de un kilómetro. Allí revisaron mis papeles y demás, firmé las exoneraciones de irresponsibilidad y nos fuimos al barco. Por culpa de la guerra que inició cierto gorila naranja de ascendencia truscolana, hay muy pocos turistas viniendo a las Maldivas, ya que las principales conexiones son a través de las aerolíneas de Oriente Medio y el resultado de esa debacle es que yo soy el único cliente que tienen esta semana y básicamente, todo el mundo está ahí para que yo me lo pase bien.

    En la primera inmersión querían comprobar mi nivel, algo que yo ya les dije que es super-hiper-mega ofensivo y me llevaron a un sitio llamado Bedu Hoholha, que es el número cinco en la foto que hice de todos sus puntos de inmersión. Parece ser que no soy tan malo e hicimos una inmersión de cincuenta y nueve minutos y llegamos hasta los treinta y un metros porque había una cueva que me querían enseñar al principio. Mi Dive Master es un chamo de Kenia que está trabajando aquí. En la inmersión, primero bajamos a la cueva, que estaba llena de nudibranquios de todo tipo y después, en el resto de la inmersión, vimos dos tortugas carey, dos rayas águilas, dos atunes que pasaron cerca rápidamente y que han servido para recordarme que tengo que comer hamburguesas de atún, vimos dos tamborines pequeños preciosos y muchos camarones de coral de bandas rojas (traducción literal de coral red banded shrimp) y también un Napoleon. Estuvo muy bien y el chamo salió contento con mi nivel.

    Hicimos el descanso en el barco y una hora después entramos en Maahala, que es el número 3 en el plano de inmersiones. En esa inmersión volvimos a bajar a treinta metros y vimos cuatro águilas marinas en formación, dos tortugas, dos pulpos, unos cuántos Napoleón, que perdí la cuenta pero creo que vi al menos cinco, algún pez  ballesta que no se fijó en mi y dos peces tamborín amarillos preciosos. Cerca de los corales había unas plantas que tengo que investigar porque no las había visto nunca antes en las Maldivas. De nuevo estuvimos en el agua cincuenta y nueve minutos. Al salir teníamos que regresar a puerto, lo cual nos tomó unos cuarenta minutos y después teníamos unas dos horas para almorzar, pero vamos, que fui super justo porque aquí cuando pides la comida como que quieren que se te retuerzan las tripas y te tienen esperando un montón, que no pedí nada complicado y yo era el único cliente del sitio.

    A las dos y media de la tarde estaba de vuelta al barco y esta vez íbamos al punto número 11, llamado Marc’s dream o truscoluña no es nación para los que no sepan inglés. El nombre se lo ha dado el dueño del club de buceo porque él fue el que lo descubrió en una ocasión en la que por mala mar no pudieron seguir más adelante y decidieron bajar allí a ver lo que había. Por tercera vez estuvimos en el agua cincuenta y nueve minutos y eso que yo tenía veinte bares menos de aire en mi tanque, que habitualmente están llenos con doscientos bares y salí con sesenta bares (por seguridad siempre se busca que salgas con al menos cincuenta). En ese tercer lugar la cantidad de corales era imposible de creer, estaba lleno por todos lados, con millones de pececillos. La visibilidad no era muy buena porque está en un punto de corriente. Si en la segunda vimos un montón de Napoleón, en esta vimos también cinco, pero que iban todos juntos, como amiguetes que se van a las putas de Ámsterdam para averiguar quién es el que chinga mejor, como hacen siempre los británicos. También vimos al menos dos tortugas, un mero gigantesco que encontré yo escondiéndose en una cavidad, un montón de peces payaso y enterrada en la arena, una raya de cola plumosa (cowtail ray). Fue muy chula.

    Después de volver a tierra hice el regreso por una ruta más larga a mi habitación, para controlar el barrio y los restaurantes y después de la ducha, salí a cenar en el mismo sitio en el que almorcé porque es el que está más cerca de mi habitación y no está mal, aunque son jodidamente lentos para servir. Tras la cena, mis niveles de energía comienzan a resentirse, así que volví a la habitación para descansar, que tengo clarísimo que me vuelvo a acostar temprano para dormir otra buena tanda de horas, que la vida del buceador es muy cansina.

  • Madivaru channel 3

    12 de mayo de 2026

    Seguimos en la inmersión en el Madivaru Channel y esta es la tercera parte. La música que acompaña este vídeo es la canción Box in a Box del peliculón Proyecto Salvación – Project Hail Mary, compuesta por Daniel Pemberton.

    Estamos cruzando el canal y todos los pececillos están de los nervios, los vemos muy activos, desde el fondo aparece una raya águila que primero parece venir hacia nosotros pero después gira y vemos tres más por detrás de ella, aunque parecen ir en sentido contrario. Después veo otra más cerca y que va en el sentido que nos lleva la corriente y gira hacia nosotros y pasa por debajo de mi en una escena preciosa y mágica. A los dos minutos y medio comienza una secuencia fabulosa y fastuosa que no había visto nunca antes. Tenemos un tiburón gris y un banco de peces que tratan de mantenerse tras su cola, siguiéndolo para que no se los papee. Aparecen al menos dos tiburones grises más que están algo lejos y a los tres minutos y medio vemos un tiburón de punta de aleta blanca.

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    Haces muy bien, que les den mucho… Sal…
  • Genín
    en La última inmersión en Madivaru channel 2
    Saludos a los pececitos… Salud
  • Genín
    en La última inmersión en Madivaru channel 1
    Estupendo. Salud
  • Genín
    en El resumen de la semana de buceo en Guraidhoo
    Estupendo, a ver si se termina… 🙂 sal…

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