Tuve que hacer siete fotos y empegostarlas para conseguir esta panorámica porque Isla Blanca es un enorme boomerang de arena en el medio del mar. Aquí la vemos desde cerca del extremo al que llegan los barcos que vienen desde la isla de Camiguín y la sensación, cuando estás allí, es que estás sobre el mar y que una ola de un par de metros de altura te arrastrará sin remedio. La estructura que parece un chamizo y que se ve a lo lejos era una sombra de alquiler por si el sol se te hace demasiado pesado. Por toda la costa de esta isla que solo es playa te puedes bañar y el agua está a unos deliciosos veintiocho grados. En los próximos días veremos más fotos del lugar.
-
El día con el vídeo buceando en el pecio Boonsoong y el regreso a Patong
En realidad si quieres leer esta serie desde el comienzo, tendrás que saltar a Regresando al viaje a Asia para ver las fotos y avanzar desde allí y por si la cosa no es complicada, esta saga de fotos y vídeos está relacionada con el relato que comenzó en Desde Utrecht a Kuala Lumpur y si estás confundido, pues que sepas que así es la vida
Hoy llegamos a las fotos y vídeos del último día buceando por las islas Similan en un barco, relato que conté en Acabando el viaje en Khao Lak y regresando a Patong. Con algunos meses a la espalda, la colección de recuerdos que tengo de ese viaje es fantástica, hice un puñado de amigos, me divertí, buceé y se me abrió todo un mundo de gente que ni sabía que existía. De hecho, las sensaciones son tan intensas que he optado por partir el relato de ese día en dos y algunas de las fotos y un vídeo que tenía para hoy lo veremos en el siguiente episodio del relato, el episodio que se podría llamar los Julays. Por aquí nos centraremos en la parte visual y multimedia y retomamos la historia con una foto cuando el barco está a punto de atracar en Khao Lak, el puerto desde el que partimos el lunes por la noche y al que llegamos el viernes después de la una de la tarde:
Después de eso vino un viaje en furgoneta a Patong y en el vehículo iba con amigos. Mi hotel, pese a las lenguas venenosas que comentan por aquí y que creen que busco antros penosos, era fastuoso, salvo por la mierda de desayuno que tenían:
Mucho más importante, la razón por la que le digo y le repito a mi madre que no voy más a las Canarias es porque me pone la toballa en el baño como si yo fuera un truscolán, no le pone empeño y si no, flipen con la toballa configurada como elefante que tenía sobre la cama de la habitación y que yo he bautizado como toballelefante:
Creo que hasta ahora no hemos visto nada de Patong, aunque aquellos que recibían una foto cada día sí que se empaparon. Para resarcirnos, una imagen de la playa justo desde el norte, desde su comienzo, ya que mi hotel estaba por allí:
En el vídeo de hoy, la actividad de buceo es en el pecio Boonsoong, con lo que la cosa va de arenales y un barco hundido. Al principio se pueden ver rayas o lo que para mí son chuchos, que es el nombre canario. En el cuaderno de bitácora con todos los peces que vimos no las pusieron, así que no se el nombre específico de esas. En el lugar hay un montón de peces y unas morenas espectaculares, pequeñas y preciosas, de las que vemos varias, incluyendo una escena épica y legendaria en la que dos están escondidas, una como que se calienta y se sale y la sigo mientras ella busca un nuevo refugio. También vemos veces escorpión camuflados, peces cocodrilo y barracudas, además de unos peces globo enormes y preciosos y un grupo de peces león. Al final del todo sale el Elegido para disfrute de la basca. Todo esto amenizado con la canción Always On My Mind de los Pet Shop Boys. El vídeo, si no lo podéis ver debajo de este párrafo, está AQUÍ:
La saga continúa en Los julays buceadores
-
Camiguín desde la Isla Blanca
La isla de Camiguín tiene un minúsculo aeropuerto al que vuelan ATR-42 y cuando llegas a la misma por avión, pasas sobre la isla Blanca y alucinas. En esta imagen estamos en la Isla Blanca, un banco de arena en forma de herradura que se compone únicamente de arena blanca. Los barcos que aparecen en la imagen son los que traen a los visitantes. Es muy popular a primera hora de la mañana, sobre las seis, antes de que empiece la caló, que es cuando vienen los Filipinos, cargados con su comida y con todo y pasan allí unas horas, más o menos hasta las diez. Regresan por la tarde y entre esas dos horas tienes a los turistas europeos y gringos, pocos, que van a la isla cuando el calor es insoportable porque el concepto de madrugar no va con ellos. Las tres nubes pequeñas del lado de la derecha de la imagen son producto del vapor que sale de los volcanes activos de la isla.
-
El día que buceé con un tiburón ballena y muchísimo más
En realidad si quieres leer esta serie desde el comienzo, tendrás que saltar a Regresando al viaje a Asia para ver las fotos y avanzar desde allí y por si la cosa no es complicada, esta saga de fotos y vídeos está relacionada con el relato que comenzó en Desde Utrecht a Kuala Lumpur y si estás confundido, pues que sepas que así es la vida
Llegamos al día más épico y legendario de mis días de buceo en Tailandia. Este es el día que recordaré por y para siempre. El relato épico y antológico y necesariamente legendario está en Buceando por un tubo y con un tiburón ballena y es que solo de recordarlo se me pone la piel de gallina turuleta pero sin poner un güevo, ni dos, ni tres, aunque quizás cuatro.
El día fue perfecto hasta cuando terminó. Acabamos la última inmersión, estamos todavía con el shock emocional de lo que hemos vivido, gritándonos unos a otros en la cubierta superior y compitiendo por enseñarnos vídeos espectaculares y a lo lejos están las islas Sirín, que es práctícamente la frontera con Birmania de Tailandia por esa parte. Allí mismo, en aguel momento, el sol nos regaló una puesta de sol que hizo que nos calláramos y que corriéramos a coger las cámaras para hacer fotos. Hice un montón y he elegido dos. Mientras el sol descendía y tocaba el agua, se podía ver esto:
Y cuando el sol se escondió y se fue pa’Europa o pa’l Quinto Coño, nos quedamos con un cielo que allí oscurece con prisa y sin pausa:
En esos países no tienen problemas con el cambio de hora porque todos sus atardeceres, los doce meses del año, son alrededor de la misma hora, no tienen variaciones significativas en la duración del día. Después de tanta alegría, nos llamaron para el papeo y yo corrí como cabra que sube al monte y llené mi platito, que yo no quiero ser obeso como algunos comentaristas por aquí y creo firmemente en la moderación, al menos mientras no me pongan por delante una bolsa de cinco kilos de pistachos, que se me va el santo al cielo y me la jinco de una sentada:
como he dicho, aquel día fue épico y el vídeo es lo más de lo más. Hay barracudas de todo tipo, tiburones ballena y mil millones de peces más. Prácticamente al principio ya tenemos los vídeos del tiburón ballena, que no he recortado. Después veremos muchísimo más. La música que lo acompaña se titula Clubbed To Death (Kurayamino Variation) y es de Rob Dougan. Obviamente, esta música la conocemos todos por la película The Matrix. El vídeo, si no aparece debajo de este párrafo, está AQUÍ:
La épica continúa en El día con el vídeo buceando en el pecio Boonsoong y el regreso a Patong









