Saltar al contenido

Distorsiones

  • Inicio
    • Contactar
    • Acerca de
  • Lo imprescindible
    • Visitar Holanda
    • Índice de álbumes de fotos
    • Índice de viajes
    • Recetas de cocina
    • Hembrario
    • El club de las 500
    • Álbum de fotos de bicicletas
    • Álbum de fotos de cervezas
  • Destacados
    • La Arbonaida
    • Comida en fotos
    • Mi herencia
    • uno+cero
    • Visitar Holanda
    • Mis ratos en la cocina
  • La mentira de los viernes

    29 de septiembre de 2017

    Por casualidades de la vida que no vienen a cuento pero que cuento, los dos últimos viernes he quedado para ir a cenar al Café Cartouche en Hilversum con diferentes colegas. La primera de esas citas ha sido como el despertar, me han abierto los ojos a un universo nuevo y fascinante y ahora tengo que conseguir meter la pata en la puerta antes de que se cierre. Lo explico … o no. Mi empresa es propiedad de los mismos que hacían lo de humor amarillo, gente de para allá donde dicen que nace el sol. Tenemos a unos nueve residentes y casi todos vienen a esta tierra en misión secreta y específica durante dos años y en casos específicos se quedan algo más. En el tiempo en el que permanecen aquí no suelen tener contacto con los seres humanos que no son amarillos, salvo excepciones como la del Africano que soy yo, que me río de ellos igual que me río de los cabeza-de-queso-amarillo. En mi visita de la semana pasada, fui a despedir a uno de ellos que tras sus dos años lo han exiliado en Japón, ya que la compañía les asigna un destino y ellos no dicen ni pío, agachan la cabeza y aceptan resignados y en el caso de ese pobre, después de dos años en los Países Bajos, recorriendo Europa y disfrutando la Vida Loca, ahora lo mandan a un pueblo a cientos de kilómetros de Tokio en el que hay una parada de tren, una fábrica y unas cuantas casas. No hay ni supermercado en el lugar. Es realmente el exilio, solo que en zona de comer pescado crudo. Al colega lo reemplazará otro que ya hemos conocido y que hasta que se gane su nombre, lo llamaremos por el nombre del anterior con el número DOS, o sea, como si dijéramos, que si Genín se pira al CaraCuloLibro de la CuloCoche y nos deja y después otra persona empieza a comentar por aquí, la llamaríamos Genín DOS hasta que consiga el derecho a nombre propio. Resulta que el nuevo, DOS, es amarillo, como todos y eso nos puede engañar y hacer pensar que es normalito. Tremendo error.

    Tirándole de la lengua hemos averiguado que el tío es raro, raro, raro y rarísimo. Resultó que por Internet encontró hembra con una busca básica de chocho con capacidad para desplazarse y hacer posible que se afeite los sobacos. En abril apalabró una cita con la pava, en el país del sol cuando nace y quedó con ella. No sabemos qué sucedió en esa cita pero el resultado fue que ambos acordaron volver a verse y CASARSE en la segunda cita, después de tomarse unas copas y tal y tal y tal, sin cópula, sin folleteo, sin ni siquiera una pajilla hecha en un rinconcito del local. Tres meses más tarde se vuelven a ver y efectivamente, en la segunda cita se CASARON, fueron a la oficina del evento, firmaron los papeles, se tomaron unas copas y cada uno se fue a su casa. Sin cópula, sin folleteo y hasta sin pajilla. Yo conocí al chamo tras estos dos encuentros. El chamo nos confirmó la historia y además nos dijo que cree que ella es virgen, como la nuestra, la virgen María, aunque esa es una comparación que llama a engaño porque ya le expliqué que el pobre José vivía convencidísimo y la chama a la primera que pudo se dejó poner la pierna y otra cosa encima por un Espíritu Santo y al final el chamo terminó de cornudo y ella dio a luz al hijo de un Dios, nada menos. La tercera cita de estos dos será cuando se encuentren en el aeropuerto para volar a los Países Bajos. Se van a vivir juntos, como matrimonio, sin haber pasado más tiempo que el de las dos citas juntos. Esto es un rescándalo, pero de los épicos. Por supuesto los colegas de ese país no tienen la jeta que hace falta para preguntarle al chamo pero vamos, que yo no tengo frenillo y mi lengua vuela. Tanto sus compañeros de pasaporte como yo QUEREMOS SABER, nos lo tiene que contar todo porque la historia, hasta este momento, no es normal. Nadie sabe si la pava existe o es algo que se imagina, nadie sabe si ella habla inglés, nadie sabe si tendrán dormitorios separados en la casa o descansarán en el mismo catre, nadie sabe nada y esta falta de conocimiento es un malvivir. Lo único que tenemos claro es que el colega es rarito.

    Bueno, como siempre me desvío. La mentira de los viernes es la de mis queridos compañeros de trabajo. Yo llego el primero, hago mis horas de penitencia y me piro a mi hora, no hago ni un segundo extra porque no me los pagan. La cosa es que aquí todo el mundo cuando me voy me mira como si fuera la viva imagen de la decepción, todos procuran reprocharme mi falta de responsabilidad. Ahora bien, la semana pasada como íbamos a cenar me quedé en la oficina hasta las cinco y media, noventa minutos más y resultó que toda la gente que entré en el trabajo hasta dos horas después que yo se había marchado ya a las cinco, momento en el que hice una foto de la planta vacía con un reloj en el que se podía ver la fecha y la hora para mandársela a sus y mis jefes y demostrarles aquello que siempre les digo, que aquí hay mucho que miente, que a mi se me puede cronometrar el tiempo y se ve que estuve mis horas pero que hay otros que se hartan a largar y pistosear porque trabajan hasta tarde y la verdad es que cogen el piro tan pronto como no los ve nadie. A esos no les ha hecho ni puta gracia mi maldad que sirve para pagar las suyas, solo que una maldad igual no es suficiente así que siete días más tarde, tengo otra cena en Hilversum, de nuevo me quedo a trabajar de gratis noventa minutos más y de nuevo sucede lo mismo y hago una segunda foto que de nuevo mando a los jefillos para que vean que aquello no fue algo casual, que esto es regular, que aquí de boquilla todos son grandes profesionales pero a la hora de la verdad, hay mucho Judas suelto, como en truscoluña.

  • Playa Bulabog mirando hacia el norte

    29 de septiembre de 2017
    Playa Bulabog mirando hacia el norte

    Si cruzamos transversalmente la isla de Boracay desde White Beach llegamos a Bulabog Beach, la playa del otro lado. Esta no es tan grande y aunque es la segunda más popular, por aquí predominan los que practican el windsurf y el kite. En esa playa en enero hay una de las pruebas de windsurf del campeonato asiático. En esta playa, las construcciones llegan hasta el mismo agua y no hay un bonito paseo para caminar. En la foto se pueden ver todo tipo de obstáculos por el lado izquierdo de la imagen. La arena también carece de la blancura de la playa del otro lado. La cosa mejora un pelín cuando miramos hacia el sur de la playa, algo que haremos en la siguiente foto.

  • Pop Up Parking

    28 de septiembre de 2017

    En una ciudad que apuesta por las bicicletas como columna vertebral de la movilidad de sus ciudadanos, hay problemas logísticos algunos días de la semana, por ejemplo, cuando hay mercado. En Utrecht, siempre que tenemos mercado en el centro de la ciudad, además de los aparcamientos disponibles en la zona se montan unos desmontables y gratuitos en los que dejas la bicicleta con vigilancia, ya que el acceso o la salida se hace controlando. Al entrar, le grapan a la bicicleta la mitad de la entrada, que entre otras cosas tiene un número y el dueño recibe la otra mitad. Cuando la sacas, tienes que entregar tu mitad y comprueban que ambas tienen el mismo número. En este aparcamiento de bicicletas portátil hay unas estructuras metálicas que sirven para sujetar la bicicleta y a la que puedes encadenar tu bici, por si algún listillo entra una cutre, te cambia el recibo e intenta salir, que se sabe que un truscolán que se inventó un país ya lo intentó. El aparcamiento de la foto está literalmente en el mercado, vas en bicicleta hasta veinte metros de distancia del lugar. Si vienes en coche, lo más cerca que puedes venir te dejaría a unos quinientos metros y a casi cinco leuros la hora de aparcamiento. En las calles sencillamente no hay zona azul, todo el centro de la ciudad carece de la misma. O pones el coche en un aparcamiento, o entras al mismo en transporte público. La zona azul además de limitar el aparcamiento a dos horas, está mucho más lejos y las máquinas no permiten el pago en efectivo o con tarjetas de crédito o débito extranjeras. Si no tienes una tarjeta de un banco holandés, ya puedes resignarte a los aparcamientos públicos porque las calles estarán prohibidas para ti. La única alternativa para vosotros los culocoches son los P+R, mega-aparcamientos en las afueras de la ciudad. En Utrecht por cinco leuros se puede aparcar el coche en el lugar y en el precio va incluido el viaje de ida y vuelta al centro de la ciudad para un grupo de hasta cinco julays. Eso sí, suena fabuloso pero los veinte minutos de transporte público no te los quita nadie, con lo que la bici sigue siendo el mejor sistema para tele-transportarte hasta el mismísimo centro.

    Regresando al tema del aparcamiento portátil, cuando yo hice la foto estaba a punto de cerrar. Lo pusieron para un mercado que se cierra a las tres de la tarde y eran casi las cinco.

  • Más allá de Station 1

    28 de septiembre de 2017
    Más allá de Station 1

    El final de White Beach en Boracay es el triunfo de las palmeras sobre la arena (o del mar). Desaparece la playa pero queda un caminillo por el que se puede seguir avanzando en dirección hacia el risco que se ve en la imagen con una cruz por encima. Obviamente, vosotros los culocoches no podríais seguir porque el envoltorio que rodea vuestro poto no podría pasar pero un servidor que es bípedo sí que lo hizo aunque otro de los días que fui por allí y hasta veremos las fotos de las playas que hay más allá. Por esta parte de la isla el grosor de la misma es de unos cuatrocientos metros o así con lo que resultó muy fácil ir al otro lado que es por donde pasaremos mañana y algún que otro día.

←Página anterior
1 … 1.386 1.387 1.388 1.389 1.390 … 3.770
Página siguiente→
  • sulaco
    en Aprende a sumar totorota
    Yo pago 65 leuros al mes, TODOS LOS MESE…
  • Genín
    en Aprende a sumar totorota
    Yo en Almonte no pagaba luz, tenia mi pr…
  • Genín
    en Aprende a sumar totorota
    Yo te puedo decir que sin tratar de ahor…
  • Genín
    en Minions & Monsters
    Me dan bastante asquito al pasar volando…
  • Genín
    en Jackass: Lo mejor para el final – Jackass: Best and Last
    Paso mucho y rápido… Salud
  • sulaco
    en Aprende a sumar totorota
    Genín, en España igual la electricidad e…
  • Genín
    en Vaiana – Moana
    Huyendo a toda leche… Salud
  • Genín
    en Buena suerte, pásalo bien, no mueras – Good Luck, Have Fun, Don’t Die
    Pa la tv… Salud

Únete a otros 15 suscriptores
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
  • YO NUNCA – Fui ninguneado
    12/06/2023
  • YO NUNCA – Jiñé a oscuras
    22/05/2023
  • YO NUNCA – Hablé meando
    01/05/2023
  • YO NUNCA – Viví la transición
    10/04/2023
  • YO NUNCA – Conté un secreto de algún colega
    20/03/2023
This website uses cookies
Esta página web usa cookies para recordar tu nombre si comentas. Asumimos que no te importa pero si te molesta, puedes elegir quedar fuera.Aceptar Rechazar Leer más
Privacy & Cookies Policy

Privacy Overview

This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary
Siempre activado
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Non-necessary
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
GUARDAR Y ACEPTAR