En un callejón intramuros y con una micro-plaza al frente está la Cassa di Risparmio o la Caja de ahorros, aquellas instituciones ancestrales que existían en todos los países y que acabaron como reductos de mangoneo y ladrocinio por parte de criminales que ocupan cargos públicos. Vista la foto, si hay algo de lo que este edificio no tiene pinta, es de banco, aunque igual es la sede de esa caja en la ciudad de Lucca o el edificio se usa para algo público. El edificio tiene su encanto.
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Bicicleta plegable ancestral
No se puede decir que tan pronto se inventaron las bicicletas ya hubo chamos buscando la forma de hacerlas plegables pero sí que es algo que no es reciente, con la diferencia que hoy en día, las plegables tienden a ser modelos más pequeños pensados para que la persona que las usa pueda conmutar desde su casa al trabajo usando el transporte público y las antiguas era básicamente la misma bicicleta normal con algún sistema para que el volumen de espacio fuera inferior, pero con sus veintipico kilos encima. La bici de hoy la vi en un museo en Oslo y como no me resisto a hacerle una foto a cualquier bici rara que vea en mi camino, aquí queda esta. El sistema que tienen para recuperar la forma original no tiene pinta de aguantar muchos trotes.
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La semana pasada en Distorsiones
En el resumen anterior vimos que durante casi cuatro semanas, el mejor blog sin premios en castellano ha sido un diario de viajes con toques de cine y fotos de la ciudad italiana de Lucca. La semana pasada acabó el relato y los coletazos finales comenzaron en Regresando a Manila, continuamos con una Visita a la isla de Corregidor y acabamos con El regreso larguísimo casi eterno a casa. Por supuesto, si alguno se lo quiere leer todo de un tirón, hay que retroceder en el tiempo a Cruzando China camino de Manila y desde allí siempre encontraréis el enlace al siguiente capítulo al final de la anotación. Como en años anteriores, en El resumen visual de mi segundo viaje a las islas Filipinas tenemos eso, un vídeo con una selección de fotos y siete segundos nadando con los tiburones ballena para ilustrar que sí que hay lugares increíbles en el universo que se pueden visitar.
Igual en en años anteriores, llegué al hito de los Cien euros de cine y descubrimos la cantidad de pelis que pude ver con esa guita y los títulos de las mismas.
Ya nos acercamos al final de la serie sobre Lucca y la semana pasada vimos La muralla de la ciudad de Lucca y una Vista desde la muralla de Lucca y vimos El edificio del mercado y acabamos con el Palazzo Ducale. No tengo ni idea de cuál será la próxima serie. Me gustaría seguir con Hué pero no sé si será posible porque tengo que currarme las fotos (por segunda vez). Si todo se me pone en contra, usaré el comodín del Club de las 500 para ganar algo de tiempo.
Tuve que hacer carambolas para poder ver siete películas en el Cine durante la semana, siendo al menos tres de ellas pelis del Festival de cine español en Amsterdam de las que algún día hablaré. Por aquí mientras tanto, el fin de semana arrancó con el soso drama de lesbianas Freeheld, un amor incondicional – Freeheld, seguimos con la también sosa Feliz día de la madre – Mother’s Day y el festival de lo soso siguió con Angry Birds. La película – The Angry Birds Movie, película que ya he sufrido dos veces. Terminamos la semana con la mierda de Hardcore Henry. En estos momentos tengo en mi despensa de pelis DOCE que esperan que hable de ellas.
Con una vida social intensa y con frecuentes visitas al cine, lo de la comida fue algo problemático pero aún así, tenemos el resumen con las fotos:
Y así transcurrió la semana.
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Hardcore Henry
Esta fue la penúltima película que vi antes de irme de vacaciones y su trailer ya te dejaba bien claro que aquello era una especie de experimento cinematográfico que probablemente nos llevaría por el camino de la amargura. Al tener pocos diálogos en el trailer y parecer una secuencia interminable de acción no sabes muy bien qué es lo que te espera en el cine si acudes a Hardcore Henry, película que hasta donde yo se, no tiene ni fecha ni planes de estreno en España, aunque se dijo que el título en español sería truscoluña no es nación. Un julay se despierta convertido en una especie de cyborg que se lía a mamporros con todo quisqui
Esta es una película narrada en primera perspectiva, siempre lo vemos todo desde los ojos del protagonista, un chamo que se despierta sin recordar nada, con su novia, una chichona de Vecindario capital de Mordor y que nada más abrir los ojos ya está corriendo para mantener su vida porque lo quieren raptar, matar o algo parecido. En esa secuencia interminable de acción, se junta con un pavo que lo ayuda y lucha con él, aunque no sabemos muy bien por qué. El Henry tratará de rescatar a su novia y sobrevivir a la chifladura que lo rodea y descubrir lo que quiera que le pasó en algún pasado quizás lejano.
Lo de la perspectiva en primera persona, no funciona. Aburre antes de llegar a la marca de los cinco minutos. Es un tedio y en las escenas de acción muy rápidas hace que acabes no viendo absolutamente nada, solo cosas borrosas y no enfocadas que se mueven. El concepto es un fracaso. Añade que la han hecho junto con rusos y el audio en inglés está como doblado y es patético, pero malísimo y eso no ayuda demasiado. Tiene instantes puntuales en los que te descojonas con alguna pollada pero no son suficientes para salvar la película. Las actuaciones oscilan de malas a peores, ahí nadie parece tener ni puta idea de lo que es actuar y los niveles de violencia son descomunales, como en los videojuegos. Deben haber usado millones de litros de líquidos similares a la sangre y una cantidad de munición como la empleada en la Segunda Guerra Mundial. Las escenas son mayormente absurdas y el guión que ya empieza cojeando, no llega a tener en ningún momento ni pies ni cabeza. Cine gore de serie Zeta, para aquellos lobotomizados que pueden digerir algo así.
Totalmente obligatoria para todos y cada uno de los miembros del Clan de los Orcos. Para algo así es para lo que han nacido. Definitivamente prohibida a los sub-intelectuales de GafaPasta. Un pallufo.























