La historia de la foto de hoy comenzó la semana pasada en el Café Olivier, en Utrecht. Estaba allí poniéndome tibio con cervezas con mi amigo el Rubio y mientras que él siguió un camino, yo elegí el de las de trigo y fui probando todas las que tenían en el menú. Cada vez que me traían la cerveza, le hacía una foto y el Rubio decidió que su iPhone 6 es una máquina mágica y maravillosa y le hizo la foto que adorna esta anotación a mi cerveza y después me la mandó por correo, para recordarme que tengo un teléfono de pobre que solo me costó cien leuros. La cámara del teléfono será todo lo maravillosa que uno quiera, pero le metió un ISO 1000 que hace que los píxeles parezcan ladillas de grandes. Volviendo a la cerveza, lo primero que nos llama la atención es que el nombre está en inglés, pese a ser una cerveza belga. Se trata de la Celis White y tiene una historia curiosa. La creó Pierre Celis, el genio que creó la Hoegaarden y que cuando modificaron la receta y dejó la compañía, se fue a las Américas y creó su propia marca por allí y volvió a hacer la cerveza original Hoegaarden solo que con el nombre de Celis White. Su creador ya murió, la cerveza se sigue vendiendo en Estados Unidos y una empresa belga licenció la marca para volver a introducir en Europa una de las mejores cervezas de trigo que se han hecho. Tiene un porcentaje de alcohol del cinco por ciento y un sabor con un toque a frutas, cilantro y en el que predomina el sabor a limón. Es refrescante, produce una buena cantidad de espuma y como todas las cervezas blancas, ayuda a matar la sed. Definitivamente, una a tener en cuenta y que si podéis, hay que probar.
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El vitral original del Duomo di Siena
Ayer veíamos la vidriera policromada en El museo del Duomo di Siena y hoy nos acercamos aún más. Resulta asombroso pensar que durante doscientos dieciseis años estuvo en lo alto de la catedral y la gente la tenía que admirar desde abajo y ahora puedes caminar y ponerte delante de ella para observarla en toda su gloria. Tiene una perfecta iluminación por detrás que nos permite ver todos los colores y el fabuloso diseño de todos los paneles que hizo Duccio di Buoninsegna. Jamás me cansaré de admirar el detalle que ponían en todas las obras, independientemente del lugar en el que las pusieran en las iglesias y catedrales. Ya lo dije pero lo repito, solo por ver este mitral vale la pena entrar al Museo dell’Opera del Duomo.
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La ruleta de los números ha vuelto a girar
Cuando en el otoño pasado se cumplía Un año sin el tradicional cambio de número muchos pensaron que les había dado la espalda y los ninguneaba, ya que igual que la gente espera los anuncios de los centros comerciales para saber que es la Navidad, todos cuentan con recibir un correo, eSeMeSe o Güatzap para confirmar que han pasado el corte y un año más continúan en la lista que distingue a aquellos que son mis contactos. En realidad, la falta de ofertas interesantes y mi dominio manteniendo los diversos círculos de confianza que tengo fueron los que me llevaron a ese callejón con salida.
La semana pasada, cuando celebraba los Tres lustros con el Rubio, este me decía que hay un par de nuevas compañías con buenas ofertas y pasábamos un rato mirándolas al día siguiente desde nuestros respectivos trabajos. Ciertamente, hay un puñado de nuevos candidatos pero solo uno resultaba interesante ya que la red que parasitan es la de la mayor operadora en el país. El resto de candidatos están sobre la de Ti-Mobail (o algo parecido) y de esa red solo guardo malos recuerdos de cuando estuve con los de Telele-Dó. Pagaba poco, pero mi teléfono era incapaz de conectarse una vez me aproximaba a la estación central de Utrecht o iba a la zona del estadio ArenA y ese día sucedía algún evento musical o deportivo, en un sitio en el que hay un estadio y dos salas para conciertos con capacidad para 10000 y 20000 julays, con lo que siempre hay algo. Por eso, porque pagas y después no tienes servicio, paso de los operadores que usan una red infradotada y prefiero los que van por la que tiene una buena capacidad.
El jueves, la mejor oferta con el nuevo operador (nuevo para mí) era de nueve leuros por cien minutos o eSeMeSes (o cualquier combinación de ambos grupos) y setecientos cincuenta megas. Pagaba un leuro menos al mes y ganaba doscientos cincuenta megas. Hoy subieron el listón y lo pusieron en mil megas y no pude resistirme. En menos de un minuto era cliente suyo y en el siguiente minuto cancelaba por güeb mi contrato con el operador actual, el cual me mandaba un correo informándome que la cancelación es inapelable y que aunque cambiase de opinión, no pueden ni podrían deshacerla ya que yo juré y perjuré que repudiaba mi número. En tres días me llegará la nueva tarjeta SIM, con su nuevo número de teléfono y volveré a informar a todo el mundo que a número muerto, número puesto y para los próximos veinticuatro meses ya lo tenemos. El frenesí por cambiar es peligroso y ya he estado ojeando los proveedores de AdéeSeeLe para ver si hay algo mejor ahí afuera y como me lo tope, se de unos que verán como les devuelvo su módem …
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El museo del Duomo di Siena
Otro de los lugares que se pueden visitar en el Duomo di Siena es su museo, llamado Museo dell’Opera del Duomo. En su interiore están los originales de muchas de las obras que supuestamente se muestran en la catedral. El edificio forma parte del Duomo Nuovo, una ampliación algo horrenda que se comenzó en 1339 y que quedó interrumpida tras la Peste negra en 1348. En la foto tenemos muchas de las esculturas originales de Giovanni Pisano y al fondo tenemos la vidriera policromada original de la catedral, ya que la que está allí es una copia que pusieron en el año 2004. Este vitral s ehizo entre 1287 y 1288, con lo que está muy bien para los setecientos veintipico años que tiene. Lo realizó Duccio di Buoninsegna. Solo por ver este vitral de cerca merece la pena entrar al museo. Mañana veremos el vitral más de cerca.



