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Día a día

Hay Motivo

No sé ni para que os lo digo porque sé que no me haréis ni puto caso. Yo ya he votao. Me he informado, pese a que no vivo en el país y gracias a la zorra de mi vecina ya no puedo ver la tele y he mandado mi voto por correo. He pagado el impuesto revolucionario con el que se nos chantajea a los votantes desde el extranjero, que en mi caso han sido 8 ?? que sé que no me devolverán, como no me devolvieron el dinero de las elecciones locales y autonómicas hace un año. Os podéis preguntar como coño me tendrían que devolver el dinero y mi respuesta es que en el sobre en el que mando el voto he de adjuntar un formulario de devolución del coste del envío con la cantidad escrita en letra y número :-?.
Vosotros estáis ahí, en el terruño, cascándoosla viendo el telediario con la chocha que sustituyó a la Doña que va a ser reina, o reinona según se mire y a pesar de la exposición mediática el domingo no moveréis un sólo músculo para desplazaros a vuestro colegio electoral.
Como me siento culpable y como sé que muchos de vosotros, si no todos tenéis ADSL a través de esa gran multinacional llamada TimoFónica, que gracias a vuestra desidia os levanta una pasta gansa por vuestra conexión a internet cuando yo pago 25 Euros incluida la cuota de conexión y tengo 1.6 Mbps de descarga y 512Kbps de upload, CON IP FIJA y sin PROXY CACHE-TOCAME-LOS-HUEVOS. Bueno, dejo de desvariar. Como me siento culpable por vuestra desmotivación, os lo pongo fácil.

Aquí tenéis los enlaces a los dos periódicos que gentil e interesadamente han puesto los cortos en internet para que los podáis ver.
Elegid vuestro lado político:
Hay motivo en ElMundo
Hay motivo en ElPais
Una vez los hayáis visto, me hacéis una redacción de al menos 500 palabras con vuestra impresión de lo visto y me la mandáis por correo o ponéis comentario aquí debajo.
¡Lo dicho, ya tenéis algo que hacer y sabéis como hacerlo, así que a currar!

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Desvaríos Día a día

Aire, que corra el aire

Hoy tenía pensado escribir de cine pero creo que lo dejo para otro día.
Esta tarde estaba sentado en uno de esas aburridas reuniones a las que tengo que atender, mirando como los otros 13 asistentes se aburrían hasta el infinito mientras mi jefe nos arengaba, agitando los resultados de la semana cuando lo escuché. Fue un sonido indiscutiblemente claro, nítido, algo que puedo reconocer inmediatamente. Fue una sintonía corta pero intensa, algo que agitó mi amodorramiento y me puso en guardia.
Fue un peo (pedo para los peninsulares), una ventosidad que se expele del vientre por el ano (según la Real Academia de la Lengua Española) de al menos un segundo de duración. Sonó nítidamente solapándose a la voz del jefe. De inmediato miro hacia el lugar de origen y veo que uno de los holandeses se está poniendo rojo aunque no puede disimular el sonreír.
Mi cerebro, que funciona en modo cine en estos casos, conmutó al modo Matrix. La acción transcurría lentamente.
Podía escuchar el sonido de la arenga mientras veía como el elemento con el escape cerraba la boca y contenía el aire. Yo comencé a reírme, lo que motivó a mi jefe más, pues pensó que me reía de lo buena que era su argumentación.
Los dos holandeses que lindaban con el pedorrero comenzaron a alejar lentamente sus sillas hacia los lados, mientras por educación, o por vergüenza, trataban de simular que allí no había pasado nada. El otro, continuaba con la boca cerrada, conteniendo el aire. Veía la danza de estos tres elementos, dos huyendo y uno conteniéndose, tornándose cada vez más rojo, mientras el resto de la gente o no oyó, cosa que no me puedo creer porque yo estaba situado en el lado opuesto de la mesa, o no quisieron oir (algo que sí me podría creer de esta gente).
Mientras tanto por toda la sala comenzó a extenderse un olor peculiar, un aroma nuevo, una fragancia interesante. Mi compañero travestido (termino que mi amigo turco prefiere que utilice porque técnicamente aún tiene tiburón, aunque yo creo que lo de transexual puede ser válido porque según la RAE es la persona que se siente del otro sexo y adopta sus atuendos y comportamientos y este viene a trabajar todos los días vestido de maruja) que no se muerde la lengua para nada, suelta la frase épica: aquí huele a mierda.
Se montó el belén en la sala. Yo no podía parar de reírme, mi jefe no se daba cuenta de nada, los elementos fronterizos del individuo estaban en franca desbandada, tratando de alejarse lo más posible y este último, agotado el aire en los pulmones, no pudo contenerse más y tomó una bocanada de su propia medicina. Tras respirar el aire contaminado, le entró la risa compulsiva a él también y no paramos hasta que terminó la reunión.
Mi jefe anduvo toda la tarde tratando de hablar conmigo a solas, seguro que para preguntarme por el motivo de nuestra risa, pero yo sé más que él y no me dejé acorralar en toda la tarde. Con suerte mañana no se acuerda 😀

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Día a día

Cuidado personal

He acabado con mi papel higiénico electoral. No sé cual será el resultado de las elecciones, bueno, aparte de la victoria del Partido imPopular, pero a mí el culo se me ha quedado escocido. Las papeletas no están hechas para el trasero. La más dañina fue la del partido popular, quizás por ser la primera, o por combinarla con el CDS y CC. El hecho es que tras acabar mi ronda electoral se me quedó el trasero lleno de ronchas. Ya sabéis que dicen que a grandes males grandes remedios, así que he optado por la crema de manos UniCura DermoBalans Soft para reparar los daños. Mano de santo, o más bien crema de santo.
Y como supongo que alguno estará pensando lo mariquita que me he vuelto usando cremas, les explico que vivir bajo el nivel del mar, en el puto Norte de Europa, con un frío que te cambas y yendo a trabajar en bicicleta todos los días no son precisamente las condiciones ideales para el cutis y la piel. El primer año traté de sobrevivir a lo Macho Man, y no veas los sabañones que me comenzaron a salir. Tras consultarlos con los aborígenes, resultó que todo el mundo a la puta callando usa sus cremitas en casa.

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Asuntos Varios

Las cinco del viernes

Si tú mandaras…
¿Qué sería lo primero que despenalizarías?
Drogas blandas. Total, son blandas y sólo promueven la delincuencia y la evasión de impuestos. Fijaros en Holanda, aquí a todo el mundo se la trae al fresco y son los turistas los que acuden a los CoffeeShop y mira que dejan dinero en impuestos en esos sitios.

¿Qué sería lo primero que prohibirías?
Pena de cárcel para los que usan el móvil dentro del cine. Y ya puestos, doscientos metros entre cualquier lugar público y el fumador más cercano.

¿Qué ministerio tendría más presupuesto?
Ni idea. Yo preferiría ir más a lo Yazir Arafat y que transfieran el dinero a mis cuentas en Suiza. Y del dinero restante, me la suda bastante a donde va a parar.

¿Qué servicio público harías gratis?
El transporte urbano. No creo que sea tan caro hacerlo público.

¿A quien de tu familia harías ministro?
A mí mismo, así acumularía varios sueldos. Y de paso me haría Director general, Director, Secretario de Estado y me metería en los consejos de Administración de todas las empresas públicas. Uno tiene que medrar los cuatro días que está de político.