Shadow Puppets ? Marionetas de la sombra

Shadow PuppetsEl libro de hoy es el séptimo tomo de la saga de Ender, aunque el mismo desapareció en el quinto y ahora sólo lo tenemos en el recuerdo, recuerdos que son parte del pasado ya que la mayor parte de los libros de dicho joven transcurren en un futuro que conocemos pero que no sabemos como se ha forjado. Son las maravillas de la ciencia ficción, que riza el rizo de formas sutiles y brillantes. Este séptimo libro se llama Shadow Puppets y creo que en español recibió el extraño título de Marionetas de la sombra.

Una vez metieron a Ender en una nave espacial y lo sacaron de la tierra, esta cae en lo que mejor se nos ha dado desde siempre: la guerra, la traición y la dominación. Diferentes facciones tratan de controlar el planeta e imponer su voluntad. Por un lado están los americanos, tan sobrados de orgullo y tan superiores que no ven como les quitan la alfombra, por otro los musulmanes, guiados únicamente por su fe y sin ideas muy claras, también los hindúes, siempre pasivos pero dispuestos a hacer bulla si es necesario y los más dinámicos que son los rusos y los chinos, ambos al quite y esperando para hincar el diente a cualquier pequeño país que se descuide. Esta nueva entrega dura casi once horas en la versión audiolibro. Son once horas de trapicheos políticos, de corrupción, traición y guerras sin cuartel, con todas las naciones usando los jóvenes que lucharon al lado de Ender para defender la tierra del ataque extraterrestre. Frente a las fascinantes tramas centradas en Ender y unos pocos caracteres, la historia toma un cariz político y se convierte en una inmensa partida de RISK con un hatajo de niños genios como maestros que mueven las fichas de sus países.

De alguna manera el cambio en la trama de la serie funciona y vuelve a resultar entretenida. Después de tantos libros con movidas psicológicas de Ender y amigos, resolviendo pequeños rompecabezas que parecían tan importantes pero lejanos, ahora estamos en un mundo que se puede reconocer, con unas situaciones que pueden ser similares a las actuales y eso le da bastante vidilla. El hecho de que casi todos los chiquillos sean viejos conocidos nuestros lo pone más fácil.

Como en otras ocasiones, pongo una reseña de la trama, sacada de la página del autor:

Earth and its society have been changed irrevocably in the aftermath of Ender Wiggin’s victory over the Formics. The unity forced upon the warring nations by an alien enemy has shattered. Nations are rising again, seeking territory and influence, and most of all, seeking to control the skills and loyalty of the children from the Battle School.
But one person has a better idea. Peter Wiggin, Ender’s older, more ruthless brother, sees that any hope for the future of Earth lies in restoring a sense of unity and purpose. And he has an irresistible call on the loyalty of Earth’s young warriors. With Bean at his side, the two will reshape our future.

Una buena opción para este verano y una obligación para los seguidores de esta saga.
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Kostel sv Mikuláše – Iglesia de San Nicolás

Hace un par de fin de semanas estuve en Praga. Personalmente encontré la ciudad preciosa y me gustaría comenzar una serie de fotos con los lugares y las vistas que más me gustaron.
Praga es una ciudad milenaria que ha sabido sobrevivir a todo tipo de regímenes y desastres. Como primera foto de la ciudad he elegido una vista de la cúpula de la Iglesia de San Nicolás con algunos rascacielos al fondo y todo acompañado con el río que cruza la ciudad cortándola en dos. Me gusta la imagen porque aúna el pasado, el presente y el futuro de dicho enclave.

En próximos días seguro que hablaré más de Praga y de ese fin de semana, pero por ahora os tenéis que conformar con esta imagen.

Puedes ver más fotos de Praga en el Álbum de fotos de Praga y comenzar a leer el relato del viaje en Día 1. Nos vemos en Praga

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7. Camino del restaurante con er Dani

Nos adentramos en terrenos cenagosos y en los que los conceptos del bien y del mal se cruzarán y copularán creando aberraciones de leyenda. Llegar a este punto no ha sido sencillo. El camino iniciático que te permitirá comprender las revelaciones de las que te has hecho merecedor comienzan con 1. Todos queremos ser como er Dani, continúan con 2. Conozcamos ar Dani, y se desarrollan plenamente en 3. Lugareños der Dani, 4. Conocidos der Dani y 5. La Carmen, hermana der Dani. Una vez has avanzado por cada una de esas etapas, sólo te queda 6. Er Dani y la metrosexualidad para estar preparado y poder recibir el conocimiento en su estado más puro y aterrador. Aquellos que han seguido el proceso en reducidas dosis, recordad que hemos abandonado el bar y vamos camino de la aventura

Abandonamos el local multiusos con la pena de quien deja atrás el paraíso sin haber tenido tiempo de explorarlo completamente. Quizás algún día el buen Dios me permita volver a respirar ese aire cargado de humo y echar unas partidas en ese bingo de barrio rodeado de todas esas mancebas pasadas de kilos y de lengua afilada. En el coche, er Dani se afanaba en hacer llamadas gratis aprovechando el teléfono de Sergio, un dispositivo de última generación del tamaño de un piedrafono de los picapiedra, porque imagino que fue última generación en el jurásico, antes de que se miniaturizaran los chips y se hicieran cacharros que se pueden llevar en el bolsillo. Con nuestro nuevo pasajero, opté por el asiento trasero. Er Dani hizo las veces de copiloto y comenzamos a recoger la ciudad, esa Málaga legendaria fuente de inspiración de tantos y tantos novelistas y presentadores de programas de televisión.

Er Dani contactó con la hembra que debía reunirse con nosotros, a la que quisiéramos proteger en la medida de lo posible de la infamia y el escarnio público y que por tanto denominaremos la Gayola. Ella se movía con su coche por las mismas calles y de alguna forma convergimos hacia un punto en el que se produjo el inevitable encuentro. Esperándola en una parada de guagua (eso que en la península y en otras tierras se llama autobús) consumimos los últimos instantes de sabiduría compartida con er Dani, que continuaba con su frenético agitar de la botella del doce años. Nunca antes un whisky sufrió tal meneo durante su corta y reposada vida.

Un coche de cristales tintados se colocó tras el nuestro. Tras haber escuchado tanto hablar del coche de la Gayola reconozco que me decepcionó bastante encontrarme con un vulgar SEAT. No es que tenga nada contra esta marca, pero en mi enorme cabezón asocio la potencia y las líneas deportivas con otras marcas de más solera y SEAT para mí no es más que el IBIZA y todos esos coches que han motorizado al español medio los últimos cincuenta años. Er Dani sin embargo parecía estar en extasis de puro placer al ver aquella máquina y no dejaba de repetir algo que sonaba como Peazo de máquina ¿ein?. No tuvimos el placer de ver a la conductora en ese momento. Quedó oculta tras sus tintadas lunas y decidimos que a partir de aquel momento nos dividiríamos en dos grupos. Sergio y Yo haríamos las veces de coche escoba y nuestro celebrado anfitrión y compañera de Kikis nos precederían hacia el destino, el cual no era más que un restaurante en el centro de la ciudad, uno de esos famosos locales que están atestados a esas horas y que basan toda su fama en Dios sabe qué porque al final uno siempre acaba algo decepcionado.

Después de esbozar las líneas de semejante plan lo llevamos acabo. La chica, envalentonada por la potencia sin límites de sus cuatro ruedas y por llevar a su lado a ese hombre que tanto gozo le había dado, no dejaba de dar tremendos acelerones seguidos de bruscos frenazos. Para ella debía ser eso que llaman conducción deportiva. Para nosotros no era más que otra mujer al volante. Sus maniobras sobraban y la convertían en un peligro público, aunque imagino que detrás de todo aquel alarde de superfluo e inútil espectáculo debía estar er Dani jaleándola para que nos mostrara lo mucho que podía dar de sí su vehículo.

Pasamos el centro de la ciudad y decidieron buscar aparcamiento allí donde no lo hay, en la parte más concurrida. Dimos una y mil vueltas sin suerte. En cada paseo se ampliaba el radio de búsqueda. Tras lo que me pareció una eternidad, se decidió consensuadamente el buscar alguna plaza en barrios menos céntricos. Os puedo confirmar que incluso en Málaga existen zonas poco seguras y hacia allí nos encaminamos para dejar uno de los vehículos. Creo que lo dejamos en algún lugar cerca del estadio, no muy lejos de una urbanización en la que ni siquiera los cuerpos de operaciones especiales osan poner un pie. Obviamente, el coche que dejamos atrás fue el de Sergio y nosotros terminamos en el asiento trasero del coche de la Gayola. Si por fuera era ostentoso, su interior es definitivamente ostentóreo. Un alarde de falso cuero lo recubría todo y aquellos rincones a los que no llegaba la piel del bicho estaban forrados en algún tipo de madera exótica. Hasta esa noche pensé que el interior de los coches era uno de esos lugares a los que el mal gusto no había podido llegar, pero ahora sé que con algo de dinero y mala voluntad uno puede joder hasta su propio coche.

En el salpicadero, rodeado de caoba resplandecía un aparato de música multifunción, que hacía las veces de ordenador de abordo y sistema de posicionamiento global o aquello que los que se las dan de cultos llaman GPS. El trasto languidecía rodeado de tanto boato esperando que la inculta de la dueña se estudiara el manual para manejarlo, algo que la pobre juró hacer algún día antes de morir. Sobre la propietaria no hablaré hoy, que no conviene quemar toda la munición y aún queda mucho por contar. Con tres machos y un pseudo-deportivo entre sus piernas, la Gayola era imparable. En aquellos instantes en los que nuestras vidas pendían de semejante hilo, me dió por pensar que Dios creó el mundo en siete días y que esta hembra cañón se lo podía follar entero en cuatro, uno de esos pensamientos tontos que tenemos los cortos de cerebelo.

No quise mirar hacia el exterior y me concentré en algo que había en el techo sobre mí y que debía ser mi propio sistema de audio. Si ya desde fuera aquel coche se veía inseguro, ir en él sometido a bruscas aceleraciones y deceleraciones no es algo grato de padecer y mucho menos de recordar. Esos minutos que a mí me parecieron eones y en los que veía los callejones del centro de la ciudad pasar raudamente por los lados mientras tremenda hembra soltaba sapos por su boca cuando algún despistado peatón se ponía en su camino y amenazaba con mancillar la perfección de la pintura de su capó llegaron a su fin cuando finalmente la convencieron para entrar en un aparcamiento subterráneo. Siempre recordaré que mi profesor de autoescuela me decía con lágrimas en los ojos que lo peor era el que una mujer aparcara el coche en una de esas trampas diseñadas por algún mariquita que fracasó como artista y acabó como arquitecto y ahora sé a qué se refería. Pensé que empotraba el coche en la rampa. Llegué al interior abrazado a Sergio, llorando como un niño chico que espera que al abrir los ojos la pesadilla haya pasado. La chica, toda buena voluntad nos ofrendó un rally gratuito en aquel lugar, esquivando columnas por milímetros y cuando finalmente encontró una plaza en la que poner sus cuatro ruedas, consiguió desbocar nuestros corazones ante lo inminente del fin. Fue tan mala la cosa, que tras cinco minutos de batalla decidió que Sergio debía ser quien terminara de aparcar el coche, o más bien quien comenzara y finalizara la maniobra, ya que en ningún momento había conseguido apuntar con éxito hacia el hueco que quería ocupar. El por qué Sergio y no Er Dani parece ser que se debía a las nulas capacidades automovilísticas de este último, al menos según ella.

Tras dejar el coche a buen recaudo, paseamos por el centro de la ciudad hacia el restaurante en el que se desarrollará el siguiente acto. Fue una carrera a destiempo, con er Dani metiéndonos prisa porque llegábamos con más de una hora de retraso. Fue también mi primer y único paseo por el centro de Málaga, que en todos los años que he visitado a mis amigos en aquellas tierras jamás planté las pezuñas en aquel lugar.

Suspendemos aquí el relato, en la entrada del restaurante, a donde finalmente llegamos el equipo fantástico constituido por er Dani, la Gayola, Sergio y Yo. Lo que sucedió a continuación será relatado en La Gayola y los amigos der Dani.

La dos semanas pasadas en Distorsiones

Otra vez vuelvo a saltarme una semana y se acumulan las cosas. La semana pasada no mandé el correo porque después de volver de Praga estaba agotado y pasé de sentarme a escribir. Por lo demás, la modorra veraniega se está haciendo notar y hay una producción inferior a lo que suele ser habitual. Aún no sé cuando iré a las Canarias a pasar una semana aunque espero que sea en algún momento de Agosto.

Entrando en materia, en estos pasados quince días han seguido apareciendo textos con lo que piensan los lectores sobre Sulaco, unos Sucesos extraordinarios que han quedado debidamente registrados en Inés escribe sobre Sulaco, Emo escribe sobre Sulaco y Bleuge escribe sobre Sulaco. Aún quedan al menos dos más por aparecer y sigo animando a los lectores a sentarse y escribir unas líneas y así nos conocemos todos. Hasta ahora no me puedo quejar.

El Cine ha vuelto a Distorsiones y lo ha hecho con fuerza, con títulos como A Good Woman, Saint Ange ? El internado, Repitiendo cine, Madagascar y El cine de Enero a Julio del 2005. De las películas tendréis que leer las anotaciones si queréis saber algo. La última de ellas, El cine de Enero a Julio del 2005 es un mapa de todo el Cine que he visto en esta primera mitad del año ordenado por número de gallifantes.

Otra categoría que tiene bastantes entradas es la de Fotos. Continué y acabé con las fotos de molinos de viento en Barco y Molinos De Huisman y De Gekroonde Poelenburg, Molino de viento, Molino de viento junto al Amsterdam-Rijnkanaal, Molino de viento y Muelas de molino. Una vez terminé con las fotos creé el Álbum de fotos de molinos de viento que las engloba a todas. También he hecho un Álbum de fotos de Hilversum con todas las fotos que han aparecido sobre la ciudad en la que vivo. Podéis encontrar ambos álbumes en el menú de navegación.

Con el cambio de la página del mes pasado se perdieron las viejas historias y estoy reincorporándolas dentro de la bitácora, todas en la categoría Grandes Historias. Por ahora podéis releer 15 segundos y Las minifaldas no son para las bicicletas. En semanas sucesivas seguirán apareciendo otros viejos conocidos de estas páginas. Al mismo tiempo, la cuasi-legendaria serie de Desvaríos ha seguido su crecimiento imparable con dos nuevos episodios de las aventuras der Dani, los llamados 5. La Carmen, hermana der Dani y 6. Er Dani y la metrosexualidad. De esta forma, esa saga queda conformada por las siguientes anotaciones:
1. Todos queremos ser como er Dani
2. Conozcamos ar Dani
3. Lugareños der Dani
4. Conocidos der Dani
5. La Carmen, hermana der Dani
6. Er Dani y la metrosexualidad

Terminamos con aquellas entradas que suelen dar algo de información sobre mi vida y obras: ¿Viven los norteamericanos en un mundo paralelo?, Fin de semana en Praga, Flor de loto y Un día en la playa aunque esta última es algo más genérico.

Y eso fue todo por Distorsiones. Como siempre, acabo recordándoos los enlaces a las páginas en las que podéis encontrar los regalos que me gustaría recibir. Puesto que seguimos celebrando el quinto aniversario, es un momento perfecto para que os rasquéis el bolsillo:
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