Troya – Troy

Resumen Ejecutivo: Es una mierda que te cagas
Y ahora para los que sigan leyendo con más detalle. Absteneros, repito, absteneros de ir al cine a ver semejante paquete. Si creíais que con El mamón de los ganchillos se había tocado fondo en lo que a destrucción de clásicos se refiere estabais muy equivocados. Troya pasará a los anales del cine peripatético y vergonzante y ocupará podio. Son casi 3 horas de tedio, ira y mala sangre que no os merecéis. Si a eso añadís los 20 minutos de anuncios y trailers que la preceden y los 20 minutos de intermedio (bendito sea, gracias al intermedio y a las dos cervezas que me bajé llegué al final) se pone en las tres horas y pico.
El Wolfgang Petersen ese de los cojones, que ya venía de hacer ese clásico del cine basura que es La tormenta perfecta se caga en la puta madre que parió a Homero y le jode la historia. Lo peor es que su próximo proyecto será El juego de Ender uno de los mejores libros de ciencia ficción nunca escritos, así que tendremos que comenzar muy pronto la campaña de recolección de firmas para que lo echen y pongan a otro a dirigir la película.
El protagonista es Aquiles, el señor Brad Pitt enseñando lo único que puede enseñar: músculo. Mucho plano de los músculos y tal, pero cada vez que abre la boca es para decir alguna frase de juzgado de guardia, o para mostrar los dientes blanqueados con espíritu de sal. Enseña lateral de nalgas y musho pecho. Se pasa la película quitándose la camisa el hijoputa.
Por si no les bastaba con Brad Pitt eligieron al Orlando Bloom para el papel de mariquita del coño. Si le dan donde le tenían que haber dado, le pongo dos velas a Santa Rita y aplaudo con el resto del cine. Pero como he dicho, después de que salió en El mamón de los ganchillos se amariconó y en esas estamos. No merece ni que lo insulte.
El tercero en discordia es Eric Bana, al que mi amigo el chino recordaba porque hizo La Masa y que competía con el Brad Pitt en enseñar músculos y decir frases de retardado.
Todo este desaguisado está bien surtido de efectos especiales de pena, música autoplagiada de James Horner, que se ha cogido una selección de sus películas anteriores y se ha hecho un dinerillo y con los berridos de una tal Cynthia Weil que trató de hacer algo parecido a la música de Glad-He-Ate-Her pero a lo sado-masoca y que grita como si le estuvieran retorciendo los pezones con unas pinzas de depilación.
Le daré dos gallifantes porque espero que alguno de vosotros vaya y sufra como Yo.
Absolutamente recomendado a colegas sin escrúpulos dispuestos a follar a cualquier precio (dos casos verificados este fin de semana), post-menopaúsicas en paro, zorras en metástasis inversa y pajarones de altos vuelos. Si queréis información en español, Haced click aquí
gallifantegallifante:mrgreen:

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Invitadas regias

Una de las ventajas de no tener tele en casa es la de ahorrarme el bombardeo bodorril de los últimos días. He seguido las noticias por la prensa mayormente y gracias a esta he conseguido la siguiente exclusiva. Mirad la primera foto.

Es la Lola, interpretada por Tony Cantó en Todo sobre mi madre, la película de Almodóvar.
Ahora mirad la segunda foto.

Supuestamente es Arancha Sánchez-Vicario acudiendo a la boda del milenio.
Y Yo me pregunto:
¿Le pasó su entrada Arancha a Tony Cantó?
¿Es Arancha un hombre?
¿Era otro de los hermanos disfrazado de Arancha?
¿Existe una mujer dentro de ese cuerpo?
Desde hace millones de años he tenido discusiones con amigos porque se niegan a reconocer lo evidente.
Es un hombre. Mirad las manotas, el hocico de macho, si hasta Tony Cantó da el pego mejor que ella.
Desde aquí le recomiendo que se compre el Kit completo de productos de belleza WOMAN, para la mujer fuerte que todos llevamos dentro. Con un poco de suerte conseguirá que se asome al menos un poquito.

Reflexiones nórdicas

Ir de puente a las provincias en Holanda es lo más de lo más. Con un fin de semana largo en el que el tiempo hasta el sábado acompaña, nos planteamos irnos a Ameland por un par de días. Ameland es una de las islas que protegen los Países Bajos del mar del Norte. Situada en la costa frente a Leeuwarden, es uno de los destinos holandeses favoritos en verano, uno de esos lugares a los que no llegan los turistas habituales. Las islas (hay otras en la zona) tienen una modesta industria hotelera y sacan su dinero entre mayo y septiembre, que es cuando se puede hacer algo de negocio. En invierno aquí no hay INSERSO que valga, con un frío de morirse.
En Ameland se pueden alquilar bicicletas, ir a la playa (un par de semanas al año hasta te puedes bañar en el mar del Norte), ir en barco a ver las focas, ver pájaros en los parques nacionales y poco más. La isla tiene 22 kilómetros de punta a punta, y hay más de 100 km de carriles para bicicletas.
Nuestra expedición estaba formada por mis amigos: el chino (de mierda, como recordaréis si habéis leído el post de Hombres negros), el indonesio (de mierda), un sueco (de mierda) al que no conocía y Yo.
No voy a hablar de los asiáticos porque de esos ya he escrito bastante y quien no haya tenido oportunidad de leerlo que me mande un correíllo con su emilio y se lo reenvío.
Me voy a centrar en el nórdico. Ya me llamó la atención el pedazo de mochila que llevaba cuando llegamos. Para pasar 36 horas en una isla iba equipado para sobrevivir los próximos dos años. Cuando llegamos al hotel se desveló todo. De repente me lo veo cambiando la funda de la almohada, las sábanas y la funda del edredón y poniendo las suyas. Yo no me lo podía creer. El chino se me adelantó y le preguntó por qué lo hacía y le dijo que porque no sabía quien coño había dormido en esas sábanas. Nos quedamos flipando. Aún sin recuperarnos del shock, lo vemos sacando los productos de limpieza, se va al baño y desinfecta el baño. ¡Lo más!
Nunca en mi vida había tenido el gusto de ver tan de cerca a un freak semejante. Encima es que el sitio estaba increíblemente limpio. ¡Por Dios! Donde estaba este bicho raro cuando mi antigua empresa me mandó a Tenerife y la secretaria nos puso en el hotel de las putas de Santa Cruz, con unas habitaciones que daban asco y eso que pillamos las dos únicas habitaciones de la planta con baño propio, que el resto compartía el baño que había en el pasillo y toda la noche hubo un tráfico incesante de putas a hacerse un Chás-Chás (acto de poner el Coño o chocho en el bidé y prepararlo para el siguiente servicio con dos únicos golpes de agua). Me acuerdo que en ese hotel dormí con la ropa puesta sobre la cama y que me duché con zapatos (espero que esto os dé una idea). Aún tengo clavado en mis ojos el patio interior con su selva de condones usados y la cara del conserje que tenía la pinta de alimentarse del contenido de los condones, pálido y con una cirrosis de caballo.
Volvamos al vikingo. Visto lo visto, ahora me explico muchas cosas. No me gusta generalizar basándome en un único caso (que carajo, yo generalizo con un único ejemplo y hasta con ninguno), pero en este caso ya tengo dos. Los dos suecos que conozco están cortados por el mismo patrón. En Suecia no hay vampiros. No puede haberlos porque la gente de ese país no tiene sangre. Están secos por dentro. Si los cortas, seguro que sueltan agua o pus pero no sangre.
De alguna forma hemos logrado superar la prueba. Dos días con un fanático de la limpieza que iba a comer y sacaba sus propios cubiertos, que limpiaba el sillín de la bici, la barandilla del barco y que seguro que antes de follar desinfecta los papayos.

Ameland

Estoy muerto. Acabo de llegar después de dos días en Ameland y me voy directo a dormir.
Os dejo una foto de las focas que ví esta mañana.