Siempre que me visitan amigos con niños pequeños surge el problema de la comida para los chiquillos. Los postres que a mí me gusta cocinar no suelen ser de su agrado porque ellos prefieren cosas más sencillas y con chocolate así que o les hago unas galletas o tengo que comprarles alguna natilla o algo por el estilo.
Esto fue así hasta que descubrí la receta de plátanos con chocolate de la que hablaremos hoy, una delicia muy fácil de organizar y que los niños adoran. Se pueden hacer tanto con chocolate blanco como con chocolate negro aunque mi experiencia con el primero es que es mucho más líquido y cuesta más conseguir el efecto deseado. Cualquiera puede hacer esta receta ya que no requiere grandes conocimientos y lo único es tener en cuenta un par de trucos.
Los Ingredientes: dos platanos, una tableta de chocolate negro o chocolate con leche o blanco.
La Implementación: Pelar los dos plátanos y cortar en tres piezas después de quitarles las puntas. Poner un poco de papel de hornear en el refrigerador y colocar los plátanos sobre el mismo una hora y media. Este es el truco, no hay más ciencia. Si se quiere se pueden pinchar los plátanos con un pincho de madera y así al untarlos con el chocolate será mucho más fácil. Cuando los plátanos estén fríos, poner en un recipiente la tableta de chocolate y derretir al baño maría. Sacar los plátanos del congelador e ir untándolos con el chocolate. El frío del plátano hará que el chocolate solidifique enseguida. Poner en el plato en el que vais a servirlos y si la comida es unas horas más tardes guardar en la nevera.
No me diréis que no es algo sencillo de preparar y os aseguro que los chiquillos repetirán y saldrán encantados de vuestra casa.
Si quieres ver otras recetas que he cocinado puedes ir al índice de Mi pequeño libro de recetas de cocina y allí tienes la lista completa



















