La Iglesia de Santa Ana está en una colina en el barrio de Shandon y se puede ver desde el río Lee. El campanario, que está a la entrada de la iglesia es el símbolo de la ciudad. La iglesia se construyó en el siglo XVIII (equis-uve-palito-palito-palito) y definitivamente no se hizo pensando en multitudes. La iglesia se hizo usando dos tipos de piedra y por eso hay una diferencia significativa de color entre el campanario y la nave de la iglesia. El campanario tiene algo más de cincuenta metros de alto. Al parecer, en determinadas épocas, el reloj del campanario, que está en las cuatro caras del susodicho, marca diferentes horas si el viento le afecta por un lado más que por otro. Supuestamente se puede subir al campanario, pero el día que yo pasé por allí era muy pronto y aún no estaba abierto.
No me da vergüenza alguna reconocer que el trailer de esta película me parece de lo mejorcito que he visto en los cines este año y la esperaba como agüita turbia de mayo, aunque eso sí, como le tengo una alergia aguda al TresDé, me lo pusieron difícil porque las sesiones sin esa tercera y mentirosa dimensión son pocas y a horas inapropiadas. Por supuesto, por aquí ya se habló de Guardianes de la galaxia – Guardians of the Galaxy y de Guardianes de la galaxia Vol. 2 – Guardians of the Galaxy Vol. 2 y ambas me gustaron mucho, con lo que el listón estaba bien alto para Guardians of the Galaxy Vol. 3 que continúa la tradición de esos títulos tan sobrios y en España se conoce como Guardianes de la Galaxia Vol. 3.
Los julays de siempre tienen que salvar la rata esa que habla y que van con ellos, sin chimpún.
Esto como que no está relacionado para nada con el resto del universo de la Marvel, está relacionado con las dos pelis anteriores y todo lo que puedan haber hecho los protagonistas en otros lados es irrelevante. Aquí nos enteramos que el mapache ese tan raro que forma parte del grupo fue el resultado de un experimento biológico de esos como los de los cosméticos que tanto molan a las pavas y tenemos flashbacks a un pasado que definitivamente no era mejor y en un punto determinado, sucede algo muy malo y la aventura es salvar la vida del mapache y para eso tendrán que entrar en un lugar muy jodido, robar algo y sobrevivir.
La película está muy bien montada, es una historia muy intensa y bastante más oscura de lo habitual en el cine de superhéroes de la Marvel, que es más de lycras y mariconeo fino marcando paquetón y aquí tenemos tortura de animales y otras coñas que un chiquillo de diez años seguro que puede utilizar para las pesadillas de sus dos próximos años. La película es bastante larga, con dos horas y media y seguramente se podría haber cortado media horita sin afectar seriamente a la historia. No me puedo creer que estoy diciendo esto, pero vistas las últimas pelis y la mierda de efectos especiales, en esta se los curraron muchísimo más y están bien hechos y el mapache y el chamo ese de madera como Pinocho se ven muy reales. Aunque es oscura, tiene también mucho humor, mucha complicidad y la sensación continúa que todos los protagonistas son familia, no carnales, sino que la vida los ha llevado a convertirse en familia. La historia tiene un final que concluye la serie, aunque deja la puerta abierta a otras historias con otros actores. Mencionar qeu Sylvester Stallone está fabuloso.
Esto es para salir a la ventana y gritar convocando a todo el Clan de los Orcos, incluidas las hembras e ir al cine en manada. Probablemente provocará una jaqueca a cualquier sub-intelectual con GafaPasta que se vea expuesto a la susodicha.
Esto no lo fui a ver a la filmoteca, fui a verlo en un multicines de Ámsterdam porque el pestazo a telefilm de medianoche es tan grande que solo la han estrenado en cuatro o cinco cines, sabedores que estamos ante uno de esos productos en los que tienen una historia mediocre, juntan a cuatro carcamales que tuvieron su fama el milenio pasado, hacen la peli y seguro que hasta ganan dinero. Le película se titula Savage Salvation y al parecer estuvo en los cines en España en enero de este año como El río de la ira, traducción libre y directamente ficticia, que todos sabemos que la traducción adecuada debería haber sido truscoluña no es nación.
Unos julays jacosos tienen más mala suerte que Rompetechos y dos viejos chochean por allí.
Tenemos a una pareja de jacosos gringos de las drogas esas basadas en medicinas que tanto gustan en América y que deciden dejar la adicción y parece que lo consiguen. Mientras tanto, un sheriff del Jurásico chochea y se mueve por la ciudad con pañales de viejo y otro pavo es ricachón y el padre o el padrasto de la jacosa. Los jacosos, después de superar el síndrome de abstinencia tratan de comenzar una nueva vida hasta que la cosa se tuerce y allí se monta una pelotera que no veas.
Esto debería venir con una barra en la parte inferior de la pantalla con letras totalmente en mayúscula parpaeando la palabrota TELEFILM, porque es lo que es, no es cine para nada. Por desgracia, Robert De Niro y John Malkovich tienen mucha necesidad de cheque para pagarse sus propios pañales y se apuntaron a una historia que no les pega ni con cola de papel de empapelar. Es una historia mal contada, peor interpretada y que en ningún momento se siente real. Vamos, que en la ciudad hay una finca llena de tíos armados matando gente y como que a la policía les da igual y no se han enterado hasta que se emputa un chamo y va allí y no deja títere con cabeza, en una escena que todavía no consigo comprender. Polladas como esa las hay a porrillo, nadie parece hablar con los demás, todo el mundo hace cosas a su antojo y no hay ningún tipo de coherencia narrativa, por no mencionar que el director no tenía ni pajolera idea de lo que tenía entre manos o en el montaje se les fue el baifo al cielo. En fin, para olvidar.
Da igual que seas un miembro del Clan de los Orcos o un sub-intelectual con GafaPasta, es mala y acabará en la sobremesa de un sábado en Antena Triste.
Yo cuando vi el póster de esta peli en el programa para hacer reservas del multicines, supuse que esto sería otra peli de esas de amor super-hiper-mega verdadero con sorpresón final cuando uno de los tíos le dice al otro que no es julandrón, que de toda la vida le gustaron las pavas pero quería sacarle todas las perras o algo así, en plan papito y bueno, definitivamente me monté una pelicula en mi kabezón que no era la que fui a ver. Esta se titula Spoiler Alert y en España se estrena la semana que viene como Quédate a mi lado.
Dos julays culean que no veas.
Resulta que un julandrón rarito va a una discoteca o sala de fiestas o algo así y se encoña de otro julandrón que está en la pista y aunque al primero ningún Dios le quiso dar el don de la palabra bien dicha, acaban juntos y eso después va a más y más y mucho más. Terminan viviendo juntos y hasta la familia sabe que estos dos no padecen estreñimiento y parecen tener una vida relativamente feliz, digo parecen porque el que bailaba como que está muy íntimo con un compañero de trabajo. En un punto determinado, a ese panoli, le diagnostican un cáncer en el orto y de ahí viene el título de la película en español, que entonces se acuerda muchísimo de su amorzote. A partir de ahí esto es una peli de cáncer de esas, con sus quimioterapias y todo lo demás y vemos como el chamo va empeorando poco a poco y el otro que se crece en plan madre coraje o así.
Esto está basado en la historia real de lo que sucedió al chamo que escribió el guion, que al parecer primero fue un libro y antes del libro fueron los correos que le mandaba a los amigos y familiares contando el drama tan grande que tenía encima. La historia en sí es interesante, nada nuevo y más bien un telefilm, pero bien hecho, aunque personalmente no vi ninguna química entre los dos actores, que al parecer uno de ellos es famoso por una telecomedia que yo no he visto y el otro tampoco me suena de nada. La película tiene segmentos que funcionan muy bien y otros que se hacen largos, como una movida en la playa con la familia del canceroso que a mí particularmente me hizo bostezar, pero que supuestamente rodaron plano a plano porque tenían el vídeo original en un telefonino y se limitaron a copiar la escena en el cine. Todo el tramo final con el finiquito del tipo es muy dramático, pero de telefilm y el epílogo a mí no me convenció pero de todos es sabido que mi corazón está lleno de nitrógeno líquido. Aunque todo esto suene muy negativo, repito, la película entretiene un montón y cumple su objetivo, aunque si no la vas a ver, tampoco te pierdes nada y tu vida seguirá tan felizmente.
Prohibida, repito, prohibida para miembros del Clan de los Orcos y no sé, tanto drama barato no creo que sea algo que atraiga a los sub-intelectuales con GafaPasta. Para ver por la tele.
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