Muy cerca de los peñones que acabamos de ver tenemos el islote de Koh Khai Nok y aquí sí que paramos y creo que hasta fue el lugar en el que almorzamos. Este islote tiene menos de doscientos metros de largo en todos sus lados y está rodeado de playa de arena blanca con alguna piedra, como la de la foto, teniendo casi novecientos metros de playa. Es muy pero que muy turístico y todos los barcos vienen aquí. En el islote hay varios restaurantes (que suelen estar apalabrados con las excursiones porque el viaje incluía la cutre-comida) y como pasas unas horas, si quieres hamaca, sombrilla, si quieres ir al baño, cualquier cosa que se te antoje, la pagas aparte. El sitio es paradisíaco, con el minúsculo problema que cuando lo visitas, siempre hay gente en el lugar, que yo fui en temporada baja y pude hacer fotos como esta, únicamente con un julay delante de mí pero en temporada alta, por lo que he visto, aquello parece un centro comercial en navidades en hora punta. Veremos alguna foto más del lugar.
Nos faltaba un vídeo para terminar esta saga y lo veremos hoy, que ya va siendo hora de cerrar ese capítulo de mi vida y volver a los vídeos de buceo que son mucho más didácticos e interesantes. Para aquellos que oscilan entre la senilidad y la ignorancia supina, en el vídeo anterior nos quedamos entrando en los Países Bajos desde cerca de Amberes y volando hasta pasar Rotterdam. Hoy lo retomamos exactamente ahí, en este vídeo, que dado que el único que lo va a ver está empecinado y super-hiper-mega negativo con Top Gun: Maverick, le he puesto de musiquilla la canción instrumental You’re Where You Belong / Give ‘Em Hell que marca el comienzo de la misión de guerra, cuando Maverick está en el portaaviones y tiene que designar a los miembros de su equipo y se despiden de sus colegas porque no saben si van a volver, escena que hace llorar hasta a las nubes de sequía.
Comenzamos llegando a la ciudad de la Haya y sobre los primeros treinta segundos se puede ver, si sabes donde mirar, el centro de la ciudad y el sitio en donde están los rascacielos. Nosotros estamos yendo a la playa, Scheveningen, playa gigantesca y muy bonita y en la que hay un hotel viejísimo y precioso en el que yo fui a un bodorrio porque soy así de modesto y sencillo y la gente me invita a estas cosas ya que saben que no me gustan. Después seguimos avanzando por la costa y entramos de nuevo hacia tierra para enfilar la pista de aterrizaje de Schiphol y a los tres minutos y medio sucedió lo que yo buscaba, en los gigantescos campos verdes, se ven las marcas de los campos de tulipanes que quedaban al final de abril, que son muy pocos, rectángulos rojos, amarillos y de otros colores, pocos porque ya era muy tarde en la temporada, pero igualmente interesante. Sobre el cuarto minuto tenemos otras tiras de colores en el suelo que son más tulipanes, comenzando por una amarilla a la derecha. Estas son las cosas que obviamente solo se ven en el mejor blog sin premios en castellano. Tras eso, es acercarnos al aeropuerto y aterrizar en Schiphol, cerrando mi semana de vacaciones en Gran Canaria.
Yo estoy muy acostumbrado a la maldad de los comentaristas y por eso, cuando vi el pedrolo de la izquierda de Khai Nui, es que tengo la certeza casi absoluta que alguien plantó el arbusto en el pedrolo para darle el toque espectacular que tiene o quitaron el resto y lo podaron bien para que se alce desafiante en el lugar y llame la atención de los turistas. En el agua se puede ver un exceso de chalecos salvavidas que anticipa que los que se están bañando son chinos, que en ese país lo de aprender a nadar como que no se estila para nada. No creo que lo ponga, pero si alguno mira la foto anterior de Khai Nui y el chiringuito de la roca más grande, casualmente en el chiringuito, dentro del susodicho y en una plataforma de madera, hay tres preciosas palmeras en sus macetones.
Hoy tenemos otra rareza que vi un día de casualidad, una bicicleta Tern, y el modelo creo que es la GSD S10. Hay que fijarse bien porque una de las cosas que la distinguen del resto es el pedazo de zona de carga trasera, que fijaros en donde está el sillín del conductor y los pedales y hasta donde llega la bici, que le dio para jincar un sillón para niño y detrás otro para bebé (o niño aún más pequeño) y por delante una caja para llevar de todo, que esta cosa es larguísima. Es bastante baja y al parecer, eso también es especial porque la pueden usar desde retacos de metro y medio a leños de metro noventa y cinco, aunque eso sí, los de metro y medio que sepan que pesa casi treinta y cuatro kilos, con lo que es pesada de cojones y está hecha para aguantar una carga de hasta doscientos kilos, que es una alegría porque hasta mis comentaristas mórbidos la pueden usar sin problemas. No es para nada económica y solo la bici (sin los asientos de los niños) y en su versión más básica, son seis mil cien leuros, que me parece un pastón del copón. Según la batería que se le compre, puede llegar a los doscientos kilómetros, ya que es eléctrica y la más básica calculo que tendrá un alcance de unos cien kilómetros, aunque también dependerá del tipo de obeso mórbido que se sienta en la bici. Las ruedas son bastante pequeñas, de veinte pulgadas. Se ve muy robusta y muy bien hecha, pero como siempre, me pregunto si vale la pena gastarse ese dineral para una bici. Piensa que la sillita de atrás del todo, es de una marca que es conocida por su excelsa calidad y por sus precios de susto, con lo que cuando compras la bici y compras las sillitas, te has dejado un riñón. En la rueda delantera está integrado el sistema de protección, que normalmente va en la trasera, pero con tanto armatoste supongo que al diseñarla lo tuvieron que cambiar de lugar. En la foto vemos que además de las dos sillas de niños y la caja delantera, lleva dos alfjorjas grandes en la parte de atrás, con lo que vamos, esta puede ir al supermercado con los chiquillos y hacer una mega-compra y siempre que no sea de naturaleza obesa, puede regresar con todo a casa.
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