Hace casi seis años, cuando hablaba de Top Gun (Ídolos del aire) – Top Gun después de verla en su trigésimo aniversario, mencionaba que la forma en la que se trataba la música en esa película era totalmente opuesta a lo que se hace hoy en día, no hay más que ver una peli de la Marvel o de la DC y en los títulos de crédito aparecen doscientas treinta y ocho canciones, básicamente se trata de empetar tanto contenido como se pueda para vender discos, para tener material y al final, las canciones, aparecen un puñado de segundos, las que tienen más suerte y de la misma forma que llegan se van. Antes no era así, una banda sonora podía tener unas nueve canciones por eso, las canciones se usaban y reusaban durante la película, los espectadores, que no teníamos internet ni caraculolibro ni tuiterota ni el llutuve, teníamos que enamorarnos de la canción durante la peli para querer comprar el disco. Piensa en la película la Misión, la banda sonora era espectacular, o en el Color Púrpura, otra que tenía una música que conseguía que la peli ascendiera a otro nivel. Eso mismo sucedía en Top Gun (Ídolos del aire) – Top Gun, teníamos la canción de Kenny Loggins, teníamos el Take My Breath Away y teníamos un tema instrumental que fue un número uno por todo el mundo. En Top Gun: Maverick han mirado hacia atrás y decidieron que si eso funcionó tan bien en el pasado, podía volver a hacerlo y la película hace un uso exhaustivo de la canción de Leidi Guarra, no la ponen solo en la escena final de la película para cerrar e ir a títulos de créditos, está empotrada en un montón de escenas sutilmente. Esta historia tiene dos hilos musicales, dos tonadas, por una parte tenemos la música instrumental de la peli original, que aquí aparece siempre en los momentos épicos y legendarios con los pilotos, o con Tom Cruise específicamente, cuando suena la musiquilla, sabes que estás frente a una escena que te va a dejar sin aliento, una escena grandiosa y que es posible que rompa tus defensas, que esta es una rara película en la que los hombres lloran muchísimo más que las mujeres y como decía el otro día Hangman en una entrevista, esta peli es un lugar seguro para que los hombres lloren. La música tiene gran parte de la culpa, es como un mantra que se nos mete dentro y cuando suena, los ojos empiezan a producir y acumular lágrimas para soltarlas en el momento adecuado, que no ha habido sesión en la que no he escuchado a alguien por la parte de atrás de la sala que no se puede contener. La otra tonada surgió de la musiquilla de la canción de Leidi Guarra (la del traje de los filetes), en todas las escenas en las que Maverick está con Penny, alguna variante de la canción de Leidi Guarra está como música de fondo, ya sea escuchando la canción porque está sonando por la radio, como camuflada en la banda sonora instrumental y cuando oyes un par de notas, después de un par de veces ya sabes que ese es otro momento en el que el ídolo, el héroe, el mito y la leyenda, bajará sus defensas, se mostrará vulnerable y sobre todo humano. Funciona fabulosamente bien, tenemos dos temas musicales que marcan el ritmo continuamente de una manera sutil, que esto un julay que ve la película una vez no lo nota, tienes que empapártela unas cuantas veces para descubrir ese detalle.
Al final, el secreto para empujar algo excelente y convertirlo en sublime, está en la música …



