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Paseando por Siena

El relato comenzó en De paso por Bolonia

No hay nada como comenzar a callejear temprano, antes de que la chusma y la gentuza se lance a la calle y como en la pensión de Siena en la que me quedaba el desayuno era de siete a nueve, a las siete y cuarto yo ya estaba en la cocina/comedor dispuesto a empacharme. Resultó que la cocinera era la madre de la encargada y como yo era el único por allí, me encochinaron a conciencia. Cuando ya estaba por volver a mi habitación aparecieron dos bebas que después me crucé por la ciudad en alguna ocasión. Sobre las ocho de la mañana yo me lanzaba a la calle, escuchando una selección de mis Podcasts favoritos y preparado para recorrer la ciudad. Mi primera parada me llevó a la Piazza del Campo ya que creía que la oficina de turismo estaba allí pero un chamo picoleto me informó que no, que era frente al Duomo.

Duomo di Siena

Duomo di Siena, originally uploaded by sulaco_rm.

Continué la ruta a la Piazza del Duomo y allí me enteré que los de turismo no abren hasta las diez y media de la mañana por aquello de que la gente no se levanta hasta la hora Virtuditas. Los museos del lugar también estaban cerrados así que opté por ir hacia la Basilica di San Domenico ya que las iglesias las abren pronto. Está en otra colina y enseguida lo notas, ya que bajar y subir se convierte en la norma de los paseos por Siena.

En la ruta pasaba por el Santuario di Santa Caterina o Catalina de Siena, al parecer co-patrona de Europa (excluyendo truscoluña, que no es nación ni pertenece al continente), de Italia y doctora de la iglesia sin estudios médicos. El santuario está hecho en el lugar en el que estaba la casa de la pava. Éramos tres visitando el lugar y como por no estar no estaban ni los que controlan el cotarro, nos pasábamos por el forro de los gallumbos la prohibición de no hacer fotos y las hicimos. Después seguí subiendo la cuesta hasta llegar a la Basilica di San Domenico, enorme y en lo alto.

El cabezón de Santa Caterina

El cabezón de Santa Caterina, originally uploaded by sulaco_rm.

Lo más preciado que tienen en esta iglesia en la que tampoco se pueden hacer fotos es la cabeza de Santa Caterina. Una lástima que con la iluminación que tenían no se pueda ver bien pero básicamente la han metido en una jarra de litronas o en un florero ancho y está allí expuesta como gran triunfo, recordándonos a todos que la iglesia de los presuntos tocadores de niños es tan bárbara, criminal y asesina como cualquier otra religión de mierda y haríamos bien en neutralizarlos y erradicarlos a todos, a ser posible mediante el garrote vil que da más juego para el melodrama televisivo.

La basílica también tenía unas vidrieras espectaculares detrás del altar y que con el sol pegando por ese lado, estaban desarretadas. Al salir fui a ver la Fortezza Medicea, un fuerte que mandaron a construir los Medici y que hoy en día es un parque público. Pensé que tendría algo más interesante pero aparte de los muros del fuerte, hay poco más.

En una parte de la fortaleza está la Enoteca Italiana, una especie de museo/tienda del vino, pero como yo soy alérgico a esas aguas chirrias, no estaba en mi lista de cosas que hay que ver. Desde los muros de la fortaleza lo que sí que hay es una bonita vista del duomo y de la Basilica di San Domenico. Retrocedí por el mismo camino que vine hasta la basílica y desde ahí bajé por un caminillo bastante empinado entre las dos colinas que separan la catedral de esta iglesia para ver la preciosa Fontebranda, la cual es al parecer la fuente más antigua de Siena y que está allí proporcionando agua desde el siglo XI (equis-palito). Esta fuente, para aquellos más intelectuales, la menciona Dante Alighieri en la Divina Comedia y al parecer, la santa decapitada poco menos que la parieron allí, a pie del agua. La fuente es grande e imponente, con tres arcos y una piscina interior que le da señorío. Regresé a la zona del Duomo y entré en el Complesso museale di Santa Maria della Scala, el cual ese día no cobraba la entrada por una movida de no-se-qué cosa de museos gratis en febrero en esa ciudad. El museo está en un antiguo hospital. En los sótanos, tétricos y fascinantes, una capilla a donde iba la Santa para sus movidas, las salas de unas cofradías que las usan desde hace cientos de años, un arsenal de reliquias, o por ser más específico, de huesos y otras partes de seres humanos que según dicen, vienen de santos y algunas joyas. En la primera planta, arte y cosillas similares y un museo con las banderas que se usan o han usado cuando hacen las famosas carreras de caballo de Siena, algo que sucede en verano.

Cuando acabé la visita al museo fui a la Torre del Mangia en la Piazza del Campo y adosada al Palazzo Pubblico o ayuntamiento. Se construyó a mediados del siglo XIV (equis-palito-uve) y es una de las estructuras más altas de la arquitectura medieval italiana. Tiene ochenta y ocho metros y coincide en altura con la catedral de la ciudad para recordarle a los presuntos tocadores de niños que el estado tenía al menos el mismo poder que la iglesia. Me hice los cuatrocientos escalones para que nadie aprecie la foto fabulosa del duomo desde allí.

También hice un vídeo desde arriba (que si no os sale lo podéis ver aquí), un documento estremecedor con el Duomo, la Piazza del Campo, el resto de Siena y hasta la Fonte Gaia que está en la plaza y que parece una pequeña piscina.

Como de mi generosidad han cantado hasta los grandes poetas griegos antes de que se quedaran sin leuros y casi locos, subo la apuesta y pongo un segundo vídeo (que está aquí) en el que se puede ver la Fonte Gaia, la Piazza del Campo y el Palazzo Pubblico y la Torre del Mangia o cerramos el círculo y aquello que vimos desde arriba, ahora lo vemos desde el nivel de la calle. Me estremezco de pensar en la cantidad de contenido original que se regala en éste el mejor blog sin premios en castellano, algo de lo que se debería hablar todos los días en los telediarios.

Fachada del Duomo di Siena

Fachada del Duomo di Siena, originally uploaded by sulaco_rm.

Volví a la zona del Duomo para visitar el complejo del mismo, para el cual compras un billete combinado que hasta el 28 de febrero, día en el que yo entré, valía ocho leuros y que desde el 1 de marzo vale doce leuros o un modesto incremento de precio casi inapreciable del cincuenta por ciento, para que después digan que Dios y los presuntos tocadores de niños que trabajan para él no son unos ladrones y estafadores del copón. Con la pasta seguro que se pagan los viajes a países asiáticos para abusar de menores o las putas locales. Lo más espectacular de Siena sin lugar a dudas es la catedral. Aquí tiraron dinero a espuertas y crearon un monumento im-presionante. Es un despliegue artístico sin parangón.

Interior del Duomo di Siena

Interior del Duomo di Siena, originally uploaded by sulaco_rm.

En la foto se puede ver la zona del altar y el suelo cubierto con alfombras que protegen el ingente número de mosaicos de mármol que hay allí y que se descubren totalmente solo en el mes de septiembre, momento en el que la iglesia aprovecha para duplicar el precio de la entrada y mangonear aún más. En esta catedral hay obras de Donatello y de Gian Luigi Bernini entre otros. También se puede visitar la cripta, espectacular, el baptisterio, aún más espectacular, la Libreria Piccolomini, magnífica y también el Museo dell’Opera del Duomo en donde están muchas de las estatuas originales, las vidrieras originales de la catedral y una purriada de arte y más arte del que yo me saturo en un par de cuadros.

El museo tiene en la parte superior el acceso al Facciatone, parte de la expansión de la catedral planeada en el siglo catorce y que nunca se llegó a terminar. El acceso es en grupos muy pequeños porque es estrecho que no veas pero desde allí hay también unas bonitas vistas, como las del Duomo de la foto anterior y las que veremos a continuación.

Desde allí, la Torre del Mangia y Palazzo Pubblico quedan preciosas con el cielo con nubes al fondo.

Como es cierto eso que dicen que una imagen vale más que trescientas catorce palabras y un vídeo vale una jartá, en el anterior (que está aquí) se puede ver lo estrecho que es el Facciatone, el Duomo y la Torre del Mangia. Entre pitos y flautas ya era la hora del panini así que me agencié uno de porchetta y caminé hasta la iglesia de Santa Maria dei Servi, con fachada romanesca, interior renacentista y muy currada. Es un pateo considerable pero mereció la pena y al salir continué el camino hacia la Basilica di San Francesco, tremendo disgusto porque estaba cerrada y no pude ver su interior, aunque sí que hice fotos por fuera. Más o menos con esto concluía la lista de lugares que quería ver y regresé a la Piazza del Campo para visitar el Palazzo Pubblico, el cual tiene un buen museo en su interior pero que como cerraba más tarde, opté por dejar para el final. El palacio tiene unas salas fascinantes y contiene la cantidad justa de arte para no saturar. Al salir me quedé en la Piazza del Campo disfrutando del buen tiempo y de un helado que me compré en la Gelateria Caribia.

De regreso a la pensión pasé por la Piazza Antonio Gramsci en la que está la estación de autobuses, miré los horarios y me compré un billete para regresar a Florencia al día siguiente por la mañana. Tras hacer parada en la pensión, salí para ir a cenar a la Osteria La Piana, en donde me puse de nuevo ciego y lo que me obligó a caminar tres cuartos de hora por la ciudad para ir cimentando eso que tarde o temprano cae por su propio peso en el retrete. Entre pitos y flautas, escalones y cuestas, ese día caminé cerca de veintisiete kilómetros y medio y liquidé al completo la ciudad de Siena.

El relato acaba en Y el último día, un poco de Florencia y regreso por Pisa

Por sulaco

Maximus Julayus

6 respuestas a «Paseando por Siena»

Ya era hora que, aunque indirectamente, reconocieras lo sabia que es la hora Virtu a la que se adaptan la apertura de visitas de los principales monumentos…jajaja
Muy generosa tu aportación fotográfica y de vídeos, aunque echo de menos las fotos y vídeos de los barrios de putas, travelos y truscolanes, si es posible en acción, mas que nada por seguir adquiriendo cultura internacional…jajaja 🙂
Salud

Genín, gracias a que madrugo, me hice la ciudad en un día … y el exceso de vídeos y fotos es porque el cutre-móvil que tanto asco le da a alguna tiene una batería que me dura dos días y cuando estoy por ahí ya no estoy con el drama habitual de los últimos años, en los que siempre andaba controlando mucho para no gastarlo ….

Vaya recorrido que te pegaste. Te faltó el panforte, uno de mis dulces preferidos del mundo mundial y que es de Siena. Qué bueno está por Dios. Ay, qué envidia, porchetta.

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