
Esta es una de esas pelis que cumplen veinticinco años desde su estreno y las vuelven a poner en el cine y tengo clarísimo como la luz que no escapa de un agujero negro o quizás negrísimo que en su día la vi en el cine, pero como fue antes de la creación del mejor blog sin premios en castellano, no hay nada por aquí, así que al menos podremos subsanar esta deficiencia. La película se titula The Princess Diaries y en España se estrenó con el fastuoso título de Princesa por sorpresa que no tiene nada que ver con el original y ya puestos a ser innovadores, habría quedado mejor un truscoluña no es nación.
Una julay descubre que el chamo que se chingó a su madre era un príncipe y ahora hereda el título real.
Tenemos a una pava adolescente, tímida y apocada y encoñada de un panoli guaperas del instituto que descubre que el padre que nunca conoció era un príncipe de un pais ficticio y lo descubre cuando aparece la abuela y le dice que en tres semanas tiene que presentarla como princesa y heredará el trono porque su padre la diñó y la única descendencia que tuvo es la mentada hija bastarda. La pava verá como su vida cambia y cuando se hace público que es princesa, como algunos intentan aprovecharse de ellas y otros se contentan con humillarla como ya hacían antes.
Esta es una entretenida y ligera comedia con romance, que yo no la pondría como comedia romántica con una Anne Hathaway que cuando la hizo era bastante joven y se puede ver a la legua que tiene un montón de carisma y es definitivamente lo mejor de la peli. Básicamente esto es el cuento de la Cenicienta pero contado desde el punto de visto de gringa que estudia en instituto gringo lleno de gilipollas y abusadores. La película la dirigió Garry Marshall y está bien llevada y la historia entretiene, pero esto es cine para ver y olvidar pronto, no aspira a mucho más, que por otra parte, no es nada malo, sobre todo en verano con la caló. Esta seguro que es una que ponen en la tele con frecuencia los fines de semana por la tarde en Telajinco o Antena Triste.
No creo que interese ni a los miembros del Clan de los Orcos ni a los sub-intelectuales con GafaPasta y definitivamente, la odiarán con saña los suciolistas, podemitas y truscolanes.
