En realidad tenía un par de cosas más que contar en Aquí en la Tierra, pero como me iba al cine, que allí tienen aire acondicionado y estoy viviendo en las calderas del infierno, pues decidí cortar por lo sano y lo mejor es que lo cuente hoy, antes de que se me olvide.
Ayer, cuando estaba en la oficina, sudando la gota gorda porque justo empezaron a cambiar el aire acondicionado que ya no funcionaba porque tenía décadas hace dos semanas y llegó la OLA de la caló y después se transformó en la SUPEROLA de la caló y a nosotros nos pilló con los techos abiertos y los aparatos nuevos aún no conectados y sin noticias de los instaladores, que al parecer NO pueden trabajar por su convenio colectivo cuando la temperatura supera los treinta grados y esta semana no los hemos visto, están en su empresa tomando cafelitos y jugando a las cartas. Mientras nosotros sudábamos la gota gordísima a unos veintisiete grados, que es la temperatura a la que estaba la planta baja a las tres de la tarde, aparecieron dos chamos en nuestra oficina y una de las visitantes, pertenece al equipo en el que están la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda y su lacayo joputa-ruso-de-mielda. Aunque teóricamente la chama no sabe nada de lo que sucederá a partir de septiembre, cuando les empiecen a caer los palos encima, en realidad nosotros ya hemos hecho nuestra carta a los Reyes Magos y ya tenemos la lista de los que queremos, que por consiguiente incluye excluyendo a los que no queremos y esta chama está en esa lista. A través de alguien a quien se le hizo una sugerencia que hizo a otra persona y la modificó un poco y este la hizo a un tercero con una nueva modificación y quizás algún añadido y siguió la cadena, la chama que vino a vernos más o menos sabe, porque le han dicho, que han oído, que han escuchado, que han presentido o intuido, que ella se puede salvar ese día en el que a cada cerdo le llega su San Martín. Su casual visita, no esperada ni planeada, fue para charlar con il Scelto y con su jefillo, que casualmente estábamos charlando en ese momento y como ella no puede decir que sabe que nosotros sabemos que se dijo que a ella la quieren en nuestra organización, a través de redundancias y de idas y vueltas a los cerros de Úbeda, en nuestra conversación encriptada y vuelta a encriptar, ella expresó su lealtad a la Casa del Cuervo y que si llega el momento y hay que tirar piedras para ejecutar a la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda y su lacayo joputa-ruso-de-mielda, que ella pide por favor que la dejen participar y que quiere tener prioridad de acceso para coger las piedras más grandes. Sin decirlo, pero haciendo que quede por sentado, ya ella sabe que la Casa del Cuervo la tendrá en sus oraciones. También parece que los otros dos que están en nuestra carta a los Reyes Magos están planeando visitas al sur de pleitesía, para presentarnos su gran respeto y admiración. Mi jefe sabe que de alguna retorcida manera, todos los caminos que han llevado la información hasta esas tres personas comenzaron con The Chosen One, solo que esto es como cuando blanqueas dinero, hay tantos saltos que resulta imposible rastrear el origen.
Y eso nos lleva al otro punto que quiero tocar. Casualmente, estamos en la época de las evaluaciones de los empleados y la mía es muy especial, no por lo que se pone y se habla durante la misma, sino por lo que no se pone, pero que se ha podido hacer gracias a mis toques, que voy ejercitando pequeños ajustes de voluntad entre la gente Aquí en la Tierra como Allá en el Cielo y el resultado es que las cosas suelen moverse en la dirección que nosotros queremos, mi jefillo lo discute conmigo, acordamos un plan y después yo alineo los peones para que el mentado plan se ejecute sin incidencias. Todo eso es muy apreciado, no solo por mi jefillo sino por el suyo, que casualmente es la más alta autoridad en nuestra región, que cubre más de dos continentes. El mentado solo lleva en su puesto desde el uno de abril y ya ha descubierto que en muchos, si no todos, los países en los que la empresa está presente, cuando ha habido algún problema que pudo producir una perdida de clientes y de dinero, casualmente las soluciones casi siempre vinieron de la mano de mi bondad y mi creatividad y todos esos se lo cuentan a sus jefes que se lo cuentan al jefe de mi jefe y que está sintiendo curiosidad por verme la jeta, ya que casualmente, las veces que ha bajado al sur del país, a mí me ha pillado de vacaciones y no ha podido verme. Además de otra evaluación personal épica y legendaria, en realidad todo esto forma parte de mi seguro de vida, que si la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda, su lacayo joputa-ruso-de-mielda o el jefe de ambos intenta algo contra mí o contra mi jefillo, la que les va a caer encima será algo para los libros de historia.