RadRunner


Todos sabemos que yo soy un ignorantón y un inconsciente y tengo una memoria que no me llega al día entero porque se me descarga la pila pero me parece que hoy tenemos la primera bicicleta gringa que aparece en el mejor blog sin premios en castellano y por supuestísimo, es eléctrica y es de la marca Rad Power Bikes, con el model RadRunner. Lo primero que llama la atención es que la han hecho para que se parezca todo lo posible a una motocicleta, con ruedas anchas y un aspecto total de motocicleta. También merece la pena señalar el pánico o más bien terror ancestral del propietario que le jincó no una, sino dos cadenas para que no se la lleven. Este modelo, con el asiento de detrás, que es opcional, sale por mil quinientos noventa y nueve leuros. La batería le da un radio de como máximo setenta y dos kilómetros con una carga y la bicicleta pesa un güevo y parte del otro, o más concretamente, veintinueve kilos, aunque en el lado positivo, como es gringa, se ha hecho pensando en los obesos y las potrancas, que no voy a nombrar a ningún comentarista para que no se me tiren a la yugular, y gracias a eso mórbidos de hasta ciento treinta y seis kilos, que sí que es una novedad por aquí, que puedo garantizar y garantizo que con esos pesos, las ruedas de las bicis holandesas revientan como petardos en verbena de pedorras. La velocidad máxima es de veinticinco kilómetros por hora, pero alguien me sopló que al ser una empresa gringa, hay tuneados para cambiarla y ponerla como ubicada en gringolandia y entonces la velocidad máxima (ayudada por el motor eléctrico) sube a los treinta y dos kilómetros y consecuentemente, baja significativamente el radio de alcance de la bici. Particularmente no la veo muy linda, pero para gustos hay sabores y si no, vete a la heladería Peña la Vieja y lo flipas con la cantidad ingente de sabores que tienen. La primerísima tienda de esta empresa está en la ciudad de Utrecht y a menos de dos kilómetros de mi keli, aunque dudo que la vaya a visitar, pero eso explica que me haya topado con una de sus bicis en el aparcamiento que está en el lateral de mi supermercado alemán favorito.


7 respuestas a “RadRunner”

  1. Este tipo de bicis estan de moda aqui en Amsterdam , te puedes ver un monton de jongens por ahi flipandolo. Seguro que se gastan el dinero que ganan con el trafico de pastillas en esto jajajaja

  2. Genín, apunta el dos de marzo para celebrarlo que Marco comenta una vez cada año o varios años, así que este es el comentario ANUAL de Marco.

  3. No lo puteo, MARCO el evento de Marco para que quede constancia. En el pasado comentaba más, pero desde que se mudó al BeNeLux está apagado. Igual hasta debería tantearlo, que uno nunca sabe de dónde puede salir su próximo trabajo, aunque yo estoy convencido que voy a acabar reponiendo estanterías en el Lidel.

  4. Para currar en el Lidel te piden simpatía, don de gentes y paciencia infinita, de esas tres, tú solo gastas una y modificada a «camelado de gentes». Lo veo mal.

  5. Las empleadas del Lidel que no son terroristas emburcadas me adoran. Cuando hay coñas de esas que por cada diez leuros te dan un sellote, como ahora, para coleccionar juguetes, mi vecina lo flipa porque ella va y compra 50 leuros y le dan 5 sellotes, yo voy, como un pan de 20 céntimos y me dan 9. Así de claro, más de la mitad de los juguetes conseguidos con los regalos del super para su nieto me los debe a mi.

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