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El día con el vídeo del despegue en Bali

En realidad si quieres leer esta serie desde el comienzo, tendrás que saltar a Regresando al viaje a Asia para ver las fotos y avanzar desde allí y por si la cosa no es complicada, esta saga de fotos y vídeos está relacionada con el relato que comenzó en Desde Utrecht a Kuala Lumpur y si estás confundido, pues que sepas que así es la vida

Por fin llegamos a un día tranquilo y relajado y para aquellos que odiáis tanto el fondo marino del agua del mar, sin pescaíto fresco. Este fue un día de transición, como quedó contado en Desde Nusa Lembungan a Kuala Lumpur y por culpa de cierto ancestral y su manía, tuve un ligero problema al cambiar mi asiento y PAGAR, repito P-A-G-A-R para hacerle el jodido vídeo. En realidad esta anotación es simple y directa. Tenemos que primero me recogían del motel en la parte trasera de una furgoneta, me llevaban junto a la playa y allí tomaba el barco de vuelta a Bali, que es el de la derecha de la foto que viene. La caja que se ve en la arena es donde tienes que poner tus zapatos antes de entrar:

A punto de embarcar para regresar a Bali desde Nusa Lembongan

En el recorrido, pasamos, justo al salir de Nusa Lembongan junto a una de las plataformas acuáticas a las que traen a los turistas chinos, que tenía el barco que los trae adosado a la misma y ahí pasan el día haciéndose sus fotos y viviendo el sueño de Bali y de Nusa Lembongan sin poner una pezuña en la isla:

Chamizo acuático para chinos con barco junto a la costa de Nusa Lembongan

Después de esto ya no hay más, solo el vídeo con el despegue en Bali, porque aunque el vuelo era sobre las seis y pico de la tarde, esa es la hora de la puesta de sol en esa zona cuasi-ecuatorial. El documento es corto e intenso y podemos ver la zona de Kuta en el despegue, la parte con los edificios más grandes, los ladrillos más numerosos y adonde acuden la mayor parte de los turistas. Esto esá acompañado de un tema instrumental de la película Divergente – Divergent, concretamente de la canción Final Test de Junkie XL. El vídeo, si no aparece debajo de este párrafo, lo podéis encontrar AQUÍ:

El relato continúa en Buceando en Terumbu Tiga y otras cosillas

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El vídeo con el pez luna y un malvado pez ballesta

En realidad si quieres leer esta serie desde el comienzo, tendrás que saltar a Regresando al viaje a Asia para ver las fotos y avanzar desde allí y por si la cosa no es complicada, esta saga de fotos y vídeos está relacionada con el relato que comenzó en Desde Utrecht a Kuala Lumpur y si estás confundido, pues que sepas que así es la vida

Hoy llegamos al último de los días épicos en mi viaje por Asia si lo que buscamos son peces enormes y raros, aunque aún están por venir peces asombrosos. Este era mi último día de buceo en Nusa Lembongan antes de saltar de país y viajar a Malasia. El relato de ese día lo conté en Mi encuentro con el pez Luna. Incluso en lo relativo a vídeos, es un día tranquilo ya que mi encuentro con el pez luna fue al comienzo del buceo y lo flipé de tal manera que ya lo demás me parecía mediocre en comparación e hice solo un par de pequeños vídeos, con lo que al final de esta anotación hay un documento estremecedor y espeluznante de obligatorio visionado que no dura demasiado. Después de ver el pez luna, cerca del final de la inmersión, me atacó un pez ballesta, putos peces truscolanes, bestias deleznables que a mi particularmente no me importaría que se erradiquen del planeta, opinión que extiendo a los truscolanes. Estábamos buceando llevados por la corriente y alguien señaló algo que acabábamos de pasar y mientras miraba hacia atrás, no vi que íbamos directamente a cruzar sobre el nido de un pez ballesta y esas malas bestias son dañinas que no veas, así que nos atacó, a los tres que estábamos buceando y en su ataque, me mordió en la mano y quedó constancia en este documento:

La mordida del pez ballesta al Elegido

Ese no fue el único ataque de esos peces, en Malasia nos atacaban prácticamente a diario. Como en Nusa Lembongan no hay playas espectaculares, cuando regresábamos del buceo, sobre la una de la tarde, aprovechaba para pasar el resto del día en la piscina modesta y sencilla del complejo y parece que el resto de la gente que se alojaba en el complejo de bungalows tenía una horrenda alergia al sol porque la tenía toa’pá’mí:

La piscina del Two Fish Divers en Nusa lembongan

Por la tarde me volví a acercar a la costa por si teníamos una épica puesta de sol pero no fue así, con lo que tenemos una foto normalilla en la que sí que hay un montón de chiquillos que se estaban bañando allí, aunque para mi, la playa es un poco hedionda y teniendo la piscina, que además era de agua salada, no me atraía demasiado. Por detrás de mi en la foto y sin que se vea habían como unas chabolas y un montón de fuegos que hacen para quemar la basura y como combinarlo con ofrendas a sus dioses, que no parecen escuchar demasiado este año y mira que se han ensañado con la gente de ese país con terremotos, erupciones volcánicas y tsunamis. Yo de ellos haría una declaración pública de repudio del Dios local, confirmaría que truscoluña no es nación y me abonaría a otro Dios.

Puesta de sol en Nusa Lembongan

Para cenar, abandoné la comodidad y familiaridad del warung al que fui los dos días anteriores y fui al DnB Warung, muy cerca del nuestro y tengo que reconocer que me pareció mucho peor. Me pedí dos platos, uno de ellos fueron los siguientes calamares en salsa que estaban bien:

Calamares en salsa en el DnB Bungalow's and Warung

Mi otro plato eran unos calamares como a la romana, aunque estos más bien parecen caramales a la roma quemada porque se ensañaron con la fritanga a base de bien y cuando los vi me quedé alucinando. Por menos que esto se ha llevado a países al Tribunal Penal Internacional:

Calamares requetefritos en el DnB Bungalow's and Warung

En realidad, todo lo anterior son solo el preámbulo para el plato principal de esta anotación, un vídeo fabuloso y asombroso que empieza directamente con el encuentro con el pez luna, que dura más de un minuto y medio. Después vemos una avalancha masiva de peces, que el lugar estaba petado y acabamos con un pez ballesta, sí, esas bestias deleznables que osaron morder al Elegido y que está arrancando coral del suelo. La música es la fantástica canción instrumental Courtyard Apocalypse de Alexandre Desplat que a todos nos flipó en el clásico de ayer, hoy y siempre Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 2 – Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 2 y si no veis el vídeo debajo de este párrafo, está AQUí:

El relato continúa en El día con el vídeo del despegue en Bali

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Aquel épico día en el que buceé bajo las mantarrayas y hasta hubo mucho más

En realidad si quieres leer esta serie desde el comienzo, tendrás que saltar a Regresando al viaje a Asia para ver las fotos y avanzar desde allí y por si la cosa no es complicada, esta saga de fotos y vídeos está relacionada con el relato que comenzó en Desde Utrecht a Kuala Lumpur y si estás confundido, pues que sepas que así es la vida

A trompicones pero poco a poco vamos avanzando en el universo submarino y hoy llegamos a mi primer día de inmersiones en Nusa Lembongan, relato que apareció por aquí en Buceando con mantarrayas. Por supuesto al final hay un vídeo épico y legendario y para llegar al mismo tendremos que pasar una serie de fotos, siendo la primera una que hice cuando nos trasladamos desde el primer punto de buceo al segundo. Nuestra barco estaba amarrado a una boya junto al islote de Pura Bati Mejinong, en plena bahía de Cristal:

Islote de Pura Batu Mejinong

Más que un islote, lo anterior es un roque y está junto a la playa de Cristal, que vemos en la siguiente foto. Yo vivía en la ignorancia de pensar que Nusa Penida, esta isla, no está habitada pero no es así y hay varias zonas con complejos turísticos y pueblos de fauna local. Lo complicado es llegar a la misma, ya que primero hay que ir a Nusa Lembongan desde Bali y allí tomar otro barco y tras esto, seguramente un rato de coche porque Nusa Penida es mucho más grande:

Crystal Bay

Mientras pasaba la hora en superficie entre inmersiones para echarnos unos peítos, estábamos de tertulia en el barco y en la foto se puede ver a parte de la gente, ya que creo que por detrás de mí había alguno más. La pava de la izquierda estaba sacándose algún tipo de titulación para llevar negocios de buceo o algo así y al parecer iba a crear una empresa britona que unas cuantas veces al año lleva a grupos por el mundo a bucear. El chamo asiático siguiente es un gringo retirado hace una década que trabajó haciendo inmersiones para compañías pesqueras. Me dijo que tiene miles y miles de inmersiones y yo lo creo porque soy así de fabuloso. El resto era parte del equipo que nos llevaba:

El barco de buceo en Crystal Bay

Cuando regresaba, hice la foto que viene a continuación, de la zona más habitada y céntrica de Nusa Lembongan y de hecho, el barquillo que aparece a la derecha es uno de los que traen a la gente desde la isla de Bali. La playa que se ve tan fabulosa con su aarena blanca, en realidad no mola nada porque ahí atracan barcos, barquillas y todo lo que flota y está casi siempre petada de ese tipo de objetos:

Nusa Lembungan desde el mar

Ese día por la tarde me di un garbeo por la isla para hacer fotos pero con la cámara grande, esa que impresiona tanto a la gente y no me acordé que llevaba el Androitotorota hasta que estaba viendo la puesta de sol y por eso esta es la única foto que tenemos de ese paseo:

Puesta de sol en Nusa Lembungan

Regresé al Maria’s Boemboe Warung para cenar pero cambié la estrategia de dos platos principales y opté en su lugar por entrante, principal y postre, que siguió costándome menos de cinco leuros. El entrante eran unos rollitos como de primavera, pero ellos le daban un nombre fabuloso para crearte la ilusión y la fantasía que es algo títpico de Bali, pero no te engañes, esto son rollitos de primavera de toda la vida:

Rollitos de primavera o algo así

De plato principal era algo que aparecía en la lista de platos típicos de la región:

Plato principal

Resultó que con el plato principal me quedé con hambruna y tenían un postre que era como algo con frutas. Tardaron como quince minutos y cuando lo trajeron, era caliente, yo idealizaba en el cabezón un cóctel de frutas o parecido y aquello era más bien una sopa de piña, mango y otras cosas. Estaba rica, aunque yo me la habría comido de entrante y no al final, que parece raro el tener la sopa cuando ya toda la comida está en la tripa:

Postre caliente como sopa

Y así llegamos al vídeo, con la fantástica canción I Wouldn’t Normally Do This Kind Of Thing de los Pet Shop Boys y que comienza con una mantarraya volando sobre mi y después vemos otras e incluso julays chinos en la superficie con gafas y tubo tratando de acercarse a ellas. Alrededor del minuto y tres cuartos vemos una fabulosa escena con una tortuga, después hay algo de vídeo en superficie junto a la bahía de Cristal y bajamos al fondo marino de la zona, que también era precioso y hay peces por un tubo, hasta un cangrejo en caracola gigantesca y unos peces pequeños que se agrupan sobre la arena para engañar y parecer un bicho más grande y hay hasta una cosa que parece un lenguado y al que le toqué los mondongos con saña. Acabamos con el regreso en el barco a Nusa Lembongan. El vídeo, si por algún misterio de la vida no está debajo de este párrafo, lo tienes AQUÍ:

El relato continúa en El vídeo con el pez luna y un malvado pez ballesta

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Último día buceando en Amed y traslado a Nusa Lembungan

En realidad si quieres leer esta serie desde el comienzo, tendrás que saltar a Regresando al viaje a Asia para ver las fotos y avanzar desde allí y por si la cosa no es complicada, esta saga de fotos y vídeos está relacionada con el relato que comenzó en Desde Utrecht a Kuala Lumpur y si estás confundido, pues que sepas que así es la vida

A pasado un tiempillo por circunstancias de la vida, que es así y no hay mucho que podamos hacer para controlarlas. el siguiente episodio en la saga de buceo era mi segundo y último día en Amed, en donde hice dos inmersiones más y desde allí me iba a Nusa Lembongan, una isla pequeña a la que se accede con unos barcos petados de motores. La anotación en la que lo contaba todo es esa titulada Buceando en Banana y la pared Jemeluk antes de ir a Nusa Lembungan.

En realidad, toda la parte de buceo en Amed nos la saltamos y hay que esperar al vídeo. El coche que me llevó desde allí hasta el punto en donde se cogían los barcos me dejó cerca del que vemos en la foto, petado de motores, como si fueran gibraltareños. Los barcos van a todo meter en el trayecto, que es de unos cuarenta minutos y si hay mala mar, algunos se acuerdan de toda la familia de los de la compañía:

El barco para ir a Nusa Lembungan

El acceso al barco es por los lados del primer y el último motor, en un micro-pasillo y hay que dejar las cholas en unas cajas y te las devuelven al llegar. Los julays que están por delante de mi en la foto son los porteadores, que sacan y entran el equipaje y la carga de todo el mundo, que estos barcos también se usan para llevar carga a la isla. En el vídeo, al final, hay un pequeño segmento en el que se puede ver las construcciones para entretener chinos en la costa de Nusa Lembungan. Me quedé en otro centro del Two Fish Divers, igual que en Amed y este estaba a cargo de una pareja española. La habitación, pese a lo que digan las malas lenguas comentaristas, era muy chula:

Habitación en el Two Fish Divers en Nusa Lembungan

Ese día no hice mucho más y fuie a cenar al Maria’s Boemboe Warung, que estaba prácticamente en la puerta del complejo. El sitio se llena (vamos, los pocos puestos que tiene y la comida es muy buena, pero si pasas por allí sin haber leído las críticas o preguntado en tu motel, no entras ni de coña, con el andamio de madera, la arena de suelo y los perrillos que están por allí echados y que en varios carteles dice que no los toques para que no te muerdan. La mesa única es una enorme L y todos estamos sentados unos al lado de otros. El cocinero no ha descubierto la multitarea así que preparan los platos de uno en uno y como vayas en un grupo de cuatro o seis, la comida va a durar más que una acampada de delincuentes truscolanes en Barcelona.

Maria’s Boemboe Warung en  Nusa Lembungan

Como la comida estaba tirada de precio, me pedí dos platos principales y que sea lo que Dios y el jiñote quieran. Comencé con este:

Comida de Indonesia

Y después ayudé a empujarlo gaznate abajo con éste otro:

Fideos con frutos del mar

Salí de allí requintado y con el tripote lleno.

En el vídeo con el resumen del buceo tenemos un montón de corales, un pez león y sobre el minuto cuarenta y cinco segundos tenemos a la tortuga de este vídeo. Seguimos con una sobredosis de corales y bancos de crías de peces y al final vemos la llegada a Nusa Lembungan en el barco y pasamos junto a lo que parece una chabola acuática y que es una especie de parque acuático para chinos, que los traen en barcos especiales, les dan la vuelta a la isla, los llevan a ver las Mantas y después los meten ahí para que se cansen y gasten dinero y jamás de los jamases llegan a poner una pezuña en la isla. En algún momento del vídeo sale el Elegido, en una de esas rarísimas ocasiones en las que se deja ver. La canción es La Fuerza Del Destino de cierto grupo poco conocido llamado Mecano. Si el vídeo no está debajo de este párrafo, lo tenéis AQUÍ:

El relato continúa en Aquel épico día en el que buceé bajo las mantarrayas y hasta hubo mucho más