
En mi última visita a la ciudad de Ámsterdam, mientras iba desde uno de los multicines al otro me crucé por el camino con esta ligfiets y para aquellos que desconozcan el concepto, que está explicado hasta la suciedad y la saciedad en el mejor blog sin premios en castellano, yo les diría que miren aquí. No le vi referencia a la marca por ningún lado y se ve a la legua que esto puede tener unas cuantas décadas de edad, pero la idea conceptual está ahí, el ciclista va recostado, los pedales están en la parte delantera, la cadena es GIGANTESCA y para girar, cambiar de marcha y frenar lleva los controles a los lados del asiento. El asiento no parece estar muy reclinado con lo que el ciclisto puede ser visto fácilmente por los coches, algo que otras bicis de ese tipo no tienen y que por eso los atropellan continuamente, que cuando alguien se compra una de estas en los Países Bajos todos asumimos que es un suicida potencial y de hecho, trabajé con un panoli que tenía una y que estuvo casi seis meses de baja cuando se estampó como un mosquito contra un coche que no lo vio y le dio pero que bien dado. Dado que la bici es vieja, no creo que podamos averiguar su precio de paquete. Puedo confirmar y confirmo que no es eléctrica y con esas ruedas tan finas, la mitad de las mórbidas que conozco las reventarían si se sentaran ahí.
2 respuestas a “Una ligfiets ancestral”
A mi no me gusta nada…
Salud
Es bastante feucha.