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Visitando Hamburgo

De todas mis escapadas otoñales, la de Hamburgo fue la única que sucedió de chiripa. No es una ciudad que me llame la atención y lo único que consiguió ubicarla en mi radar fue una oferta de Easyjet para la nueva conexión con Amsterdam que ponía los billetes a precio de risa. De manera compulsiva me compré el billete, colocándolo en la única semana que tenía libre antes de las navidades y forzándome a tener dos fines de semana consecutivos con escapadas, lo cual termina siendo una maratón brutal ya que hay que planear, vivir, viajar, disfrutar, regresar y comenzar el ciclo con lo mismo más el finiquito del viaje anterior, que lleva a guardar y procesar las fotos, escribir el relato y contar a los colegas las anécdotas. Los vuelos desde Holanda a Hamburgo con Easyjet son por la tarde/noche, con lo que el viernes podía trabajar sin problemas y seguir mi ruta hacia el aeropuerto desde la oficina. Llegué sin problemas, cené por allí y después pasé el control de inseguridad de la zona del aeropuerto reservada para las líneas de billetes económicos. Mientras esperaba me dediqué a ver series y a la hora previsto anunciaron la puerta y me puse en la cola para embarcar. El avión llegó diez minutos antes de tiempo y entramos en un periquete.

Avión de Easyjet en Schiphol

Avión de Easyjet en Schiphol, originally uploaded by sulaco_rm.

En un intervalo de media hora salían como cinco vuelos de esa compañía con lo que el lugar estaba concurrido. El vuelo fue corto, de unos tres cuartos de hora, con lo que llegamos en un periquete. La temperatura en Hamburgo era un pelín más fresca que en Holanda. Desde el aeropuerto cogí el S1 que me llevaba hasta la estación de Altona y cerquita de la misma estaba el MEININGER Hotel Hamburg City Center que era el elegido para quedarme. Cuando buscaba lugar para el fin de semana me sorprendió que la ciudad sea tan cara. En otros lugares de Alemania hay hoteles baratos pero en esta ciudad el concepto parece desconocido y lo mejor que conseguí fue pagando unos sesenta leuros por noche sin desayuno, con lo que cada noche me salía casi como dos billetes de avión. En la recepción del hotel, dos de los tres empleados eran españoles, de los del gremio del montón de piercings en la cara y orejas y probablemente un arsenal de tatuajes. Te puede parecer super-chulo y mola mazo pero el hecho científicamente comprobado es que en ninguna de las multinacionales en las que he trabajado te darán un empleo si apareces así y tampoco te renovarán si te los pones una vez los has engañado.

Al día siguiente salí temprano y me compré un billete para todo el día de transporte público y fui directo a la estación central de la ciudad, la Hauptbahnhof, ya que allí estaba la oficina de información al turista. Aproveché para desayunar en una pastelería/panadería llamada Backhaus Wedemann y con la barriga llenita fui a recoger mi mapa de la ciudad y que me marcaran las cosas más interesantes. Ya me da pereza comprarme libros que solo te hablan de hoteles y restaurantes y he optado por marcar en mi mapa los cuarenta sitios favoritos de tripadvisor y los que recomiendan en wikitravel y lo completo con lo que me dicen en la oficina turística. Allí me organicé el día y salí a la calle para comenzar la redada por la Spitalerstraße, la cual tiene parte del mercadillo navideño.

Como aún casi todas las Virtuditas del lugar estaban desparramadas en sus catres, estaba muy tranquilo y se podía andar. Por la tarde, el lugar era de auténtica pesadilla, con una marea humana en la que te golpeaban, pisaban y no podías ver nada ya que caminabas como ganado hacia matadero. Los más madrugadores ya estaban apalancados tomándose su vinito caliente. Mi intención era entrar a Sankt Jacobi pero estaba cerrada, así que continué por la calle con el mercadillo y llegué hasta la Hauptkirche St. Petri. En su día era católica pero ahora es Evangelista Luterana y por consiguiente, todo lo bonito lo tiene por fuera.

Hauptkirche St. Petri

Hauptkirche St. Petri, originally uploaded by sulaco_rm.

El estilo de la versión actual de la iglesia es del siglo XIV (máxima dificultad, equis-palito-uve), con estilo gótico, aunque creo que la reconstruyeron por última vez en el siglo XIX (equis-palito-equis) tras un gran incendio que arrasó parte de la ciudad. Lo más famoso de la iglesia, aparte del aspecto, son las manillas de las puertas con unos cabezones de leones.

Rathaus y la plaza del mercado

Rathaus y la plaza del mercado, originally uploaded by sulaco_rm.

Finalmente llegué frente al Rathaus, que es el nombre horrendo que le dan los alemanes al ayuntamiento, un edificio precioso y que tenía en la plaza frente al mismo una parte significativa del mercadillo navideño. Entré y me apunté para la siguiente visita guiada y mereció la pena.

Salón en el Rathaus

Salón en el Rathaus, originally uploaded by sulaco_rm.

El edificio tiene unos salones preciosos y uno de ellos fue totalmente estropeado por los nazis, ya que tenía unos murales increíbles en las paredes, de puro color y los nazis los quitaron y pintaron el lugar en plan aburrido porque decían que era un lugar de trabajo y no para el arte. El paseo por el ayuntamiento terminó en el vestíbulo del mismo y aproveché para ver la preciosa fuente de Higia que hay en el patio trasero y que conecta este edificio con la Cámara de comercio. Después salí y fui paseando por los alrededores de la Rathausschleuse hacia el Binnenalster, un minúsculo lago que conecta con otro mayor y en donde hay un montón de barcos.

Justo antes de cruzar me topé con una cabalgata friki total en plan navideño. Como sé que al populacho le gustan los vídeos, he creado un documento estremecedor y terrorífico y atentos cuando faltan unos veinte segundos para el final y se llena la pantalla de chochas teutonas meneándose como si tuvieran el mal de San Vito. Para aquellos que no puedan ver el vídeo, siempre pueden intentarlo aquí.

Uno tiene que mantener el prestigio de escribir el mejor blog sin premios en castellano y para ello, seguimos aportando contenido único e inigualable. El vídeo anterior nos permite ver el Binnenalster y por descontado, todos sabemos que el puente que se ve en el otro extremo es el que lo conecta con el Außenalster, el mayor de los dos lagos artificiales. Nuevamente, si no puedes ver el vídeo, prueba aquí.

St.-Nikolai-Kirche

Rathaus y la plaza del mercado, originally uploaded by sulaco_rm.

Mi paseo me llevó a la St.-Nikolai-Kirche, las ruinas de una de las cinco iglesias protestantes que tenía la ciudad de Hamburgo y la única que no se reconstruyó después de la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndola en un memorial. El campanario de la iglesia sobrevivió y está allí para recordar el suceso. Esta iglesia fue entre 1874 y 1875 el edificio más alto del universo y hoy en día sigue siendo el segundo más alto de la ciudad. Por desgracia estaba totalmente empapelada con andamios y las fotos son horripilantes, como se puede apreciar en la imagen anterior. Subí en el ascensor para ver la vista desde arriba pero con los andamios era una puta mierda del copón. Después fui al sótano de la iglesia a ver el museo pero es más bien pobre tirando a rácano, con lo que o te arriesgas a que te toque un curita con nuestra secta pero al menos hay lujo y boato con todo lo que trincamos en Sudamérica, o vas a estos templos peladísimos y mediocres.

Hafencity

Hafencity, originally uploaded by sulaco_rm.

Tras pasar por allí enfilé hacia Hafencity, un barrio que está en plena expansión y que es la parte más chachi y chachona de la ciudad, con canales, viejos almacenes industriales convertidos en casas y edificios de diseño. La zona es preciosa y espectacular y perfecta para deambular por la misma, como hice.

Me acerqué al Chilehaus, un edificio precioso de diez plantas y que se construyó en los años 20 siguiendo el movimiento del Expresionismo en ladrillo. La foto con el iPhone está hecha desde el lado malo, ya que tenía que haber ido al extremo, en donde parece la proa de un buque. En este edificio está el Instituto Cervantes, ese lugar al que acude la gente para aprender una de las lenguas nobles del universo. En las cloacas de la ciudad se puede aprender el truscolán, la lengua infecta de zafios y rastreros delincuentes. Allí mismo tomé el metro y fui hasta Stephansplatz para pasear por el cinturón de parques del centro de la ciudad, el Planten un Blomen. Llegué hasta donde está la Hamburg Messe und Congress, el recinto ferial con una enorme torre de televisión delante que no parece que se pueda visitar y desde allí decidí ir a la zona de las putas. La idea original era ir en metro pero al acercarme a la estación de Feldstraße vi que había una feria en la ciudad en el Hamburger Dom y opté por caminar y flipar con la basca que la poblaba. Andando llegué a la Reeperbahn, la cual no me pareció gran cosa, solo un escaparate de clubs de streaptease, teatros y mucha puta suelta por la calle y gente con unas pintas de delincuentes habituales que no veas. Por allí también había mercadillo navideño con concierto de rock incluido. Como la zona no me impresionó y sigo pensando que el Barrio Rojo de Amsterdam tiene más encanto, tomé el metro en la estación de Reeperbahn y regresé a la zona del Rathaus para cenar, ya que iba siendo hora. Para esta comida tan importante elegí el Brauhaus Joh. Albrecht y me encochiné a conciencia. El sitio estaba petadísimo de gente y tuve más suerte que un niño en una iglesia ya que fue entrar y pillé una mesa. Cuando salí ya era de noche y volví a hacer una ronda por el Rathaus y alrededores para verlo todo iluminado. A esa hora, los mercadillos navideños estaban intransitables, la cantidad de gente era brutal y te movías en mareas que te arrastraban. Hice más o menos el recorrido de la mañana regresando a la estación central de la ciudad, pasando por varios mercadillos y flipando con la cantidad de gente. Una vez en la estación, regresé al hotel ya que al día siguiente la movida comenzaba muy pero que muy temprano.

El relato acaba en El muelle de Hamburgo y regreso a casa

Por sulaco

Maximus Julayus

7 respuestas a «Visitando Hamburgo»

Pues a mi me parece muy acertado el nombre que le dan al ayuntamiento, Casaderratas me parece muy apropiado…jajaja
¿No tienen sitios especializados caseros para comer deliciosas hambuerguesas ya que parece que es la cuna de ellas y la ciudad que les da el nombre? 🙂
Creo que los truscolanes han puesto su embajada en la zona de las putas, seguro que la visitaste y saludaste a la estelada 🙂
Me ha encantado esta entrada, los vídeos son lo mas, sobre todo el de las chochas desfilando y los gorilas de seguridad caminando como tales… 🙂
Salud

Esta noche tendrás la entrega final, con algún otro vídeo y un montón de fotos. Ya he procesado las fotos, siguiendo con mi campaña intensiva y algún día haré un álbum en el blog.

¡Qué barbaridad!… ¡Como te cunde el día!…
Yo he llegado hoy a Luxemburgo, y a estas horas aún estoy situándome.

Hijo envidia cochina que no paras, aunque yo acabo de venir de Londres de una escapadita corta de 3 días. Por cierto, si las chochas del video son de Baviera, son chochas bávaras, con uve. Besos

Darliz, lo cambién por teutonas, que recuerda más a su pechonalidad.
Huitten, Luxemburgo se puede visitar en 50 minutos. Lo mejor es ir a los castillos que hay regados por el país.

Pues ya llevo 24 horas, y solo he visto la mitad del centro (jajaja). Es que a mí me gusta verlo todo con mucha calma. Y voy a estar aquí 5 días.

Los castillos los veré en los próximos días; los que se puedan visitar (porque aquí, en invierno, cierran muchas cosas). Incluso el casamates está cerrado.

Y ahora me voy a mi indispensable siesta. Nada que ver con tus maratones (jajaja)

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