Abusos

Justo antes de mis vacaciones en Gran Canaria de junio mi madre me avisó que se había muerto el peluquero al que llevo acudiendo más de veinte años. Fue algo inesperado ya que en diciembre el hombre estaba como una rosa. Cuando pasé por la peluquería (o barbería que es un nombre más apropiado para esos locales a los que solo entran hombres y en los que los años cincuenta parecen substistir) los tres empleados todavía estaban con el recuerdo cercano del funeral y el entierro (sucedió la semana anterior a mi visita) y con el temor por sus puestos de trabajo. En aquel momento les pasé mis datos para que me avisaran en caso de producirse algún cambio. Al volver a los Países Bajos incluso pensé en escribir algo para recordar al hombre que ha tocado mi cabeza durante tantos años, armado con una tijera o una máquina de esas de podar matojos. Como me distraigo fácilmente y se me va el baifo más de lo que parece, se me olvidó.

En mi visita de la semana pasada a Gran Canaria fui a pelarme y en el rato que estuve allí escuché la historia contada desde el otro lado, ese que nunca había visto y ni sabía que existía. Yo (debo ser muy inocente) creía que todos estaban empleados a tiempo completo y eran trabajadores normales. Al fin y al cabo, llevaban trabajando en esa peluquería hasta doce años. La realidad resultó ser muy diferente.

Los tres empleados trabajaban 45 horas semanales pero tenían un contrato a media jornada. Además, cada uno se debía pagar la Seguridad Social aunque no son autónomos y cuando cogían vacaciones, debían seguir pagando la Seguridad Social y no recibían sueldo alguno. Merece la pena volver a leer el párrafo desde el principio. Esto es explotación pura y dura. De repente, aquella persona que recordaba como un señor muy agradable y divertido se transformó en un hijoputa que no solo se merece haber muerto sino que espero que reventara y sufriera como un cabrón en sus últimos momentos. Aún más me alucinó que al contarlo otra gente me decía que eso es normal y sucede en muchos negocios, no es que esta fuera la excepción, parece que es más bien la norma. Ni siquiera las propinas escapaban al control del dueño, que se llevaba una parte de las mismas.

Esto me ha hecho recordar que entre mis razones para emigrar de España estaban las condiciones laborales. Trabajaba en una empresa en la que daban por supuesto muchas cosas, como el echar horas extras gratis, el disponer de uno a voluntad y el humillarte y gritarte si se terciaba además de culparte de cualquier cosa que salía mal porque los jefes eran como dioses infalibles. No me gustaba trabajar en ese ambiente y mi decisión en aquel momento fue muy acertada y lo único que lamento es no haberlo hecho unos años antes.

Los abusos no han terminado con la muerte del dueño del negocio. Sus herederos tratan de mantener esa vaca que ordeñan sin asco y seguir abusando de otras personas para beneficio propio. Me han dado ganas de cambiar de peluquero y comenzar a acudir a uno en los Países Bajos. En lugar de nueve euros pagaría doce pero al menos sé que el hombre tiene su propio negocio y no está explotando y abusando de otros.

17 opiniones en “Abusos”

  1. Anda, que si te contara… yo lo vivo desde el otro lado, me toca oir al empresario cuando viene a pedir consejo con su maravillosa idea recién parida para estrujar un poquito mas a los trabajadores y lo peor es que no le puedes llamar hijoputa a la cara porque en el fondo es tu cliente. Creo que estos últimos meses la pregunta mas oída es “¿cómo puedo echar a todos los trabajadores a la calle sin gastar un euro en indemnizaciones?”. Además ahora como por cada puesto que sale hay mil candidatos, aprovechan para apretar hasta el límite.

    ¿Ahí no hay de ésto? ¿Hasta las empresas pequeñitas cumplen escrupulosamente las condiciones laborales que indica la ley?

  2. La basura así existe por cualquier lugar. Y ha estado unos años en los que tenía que tragar un poco y claudicar. Ahora con la crisis se han vuelto a venir arriba y “si no te parecen bien las condiciones… mira el montón de currículos que tengo ahí”.

    Saludos.

  3. Jc, con un 4% de paro no hay pilas de currículos sobre las mesas de nadie y menos de personal cualificado. Por aquí de cuando en cuando se descubre algo casi siempre relacionado con fincas en las que se traen trabajadores de Polonia o Rumanía y los explotan pero no sucede ni con la frecuencia ni con la saña que se da en España. En mi empresa ahora mismo hay un juicio por un pleito entre unos treinta empleados y la compañía por la pensión y ninguno de ellos ha sido despedido y te garantizo que la empresa aunque disiente con ellos, sabe que no son lo mismo peras que naranjas.

  4. Pues que los empleados se busquen un local cerca y monten una barbería y les den a los herederos, al menos es lo que yo intentaría.

    Lo de trabajar a tiempo completo con contrato de media jornada si que lo había oído, pero además pagarse la seguridad social si que es una cacicada de cojones. Lo malo es que los inspectores de trabajo no hacen muy bien sus funciones, pero una llamadita y una denuncia y al final se pasan por el local.

  5. Luis, con la mierda de sueldos que tenían no ahorraban y los bancos no les aflojan dinero. Los actuales propietarios les han ofrecido alquilar el local a un ABUSIVO precio y aparte de conseguir otro local, tendrían que comprar el mobiliario, el equipo necesario y demás.

  6. Hombre a Ladrón ladrón y medio, que les alquilen el local, que luego no paguen, y en el año o año y pico que tardan en echarlos (rápida que es la justicia española) les da para ahorrar y abrir un nuevo local.

    Además yo después de alquilar el local aparte de no pagar amenazaría a la familia con denunciar a la Seguridad Social la situación y exigir el pago de los salarios no satisfechos (jorada completa no media jornada), las cuotas de la seguridad social y todo lo exigible, aunque el dueño esté muerto responde con su herencia de las deudas, vamos ponerselas putas a la familia y ya verás como llegan a arreglo satisfactorio para todos.

  7. Luis, yo ahi no me meto. Vete a saber si es familia del mismísimo Guaca y acaban como los niños que ponen en los carteles por la ciudad

  8. Como en todo hay que verse en el pellejo de esa gente, y mientras no estés en esa situación no se tiene claro que hacer, vamos que solo es una idea a valorar. Viendolo desde fuera tiene su aquello de devolver el golpe, pero desde dentro la cosa puede ser distinta, aunque en el fondo a mi me gusta “La Batalla”, aunque hay que reconocer que es muy cansado y tiene sus riesgos.

  9. Toda moneda tiene dos caras. En el abuso, para darle entidad al abusador y convertirlo en sustantivo, debe existir el abusado como complemento en el predicado. Y los primeros no serían lo que son si los segundos no se dejaran. Y sí, que sé que es fácil de decir y que cada caso es particular y que a saber qué es lo que tenían que vivir esos pobres para aguantar esas circunstancias, pero también es cierto, como se viene predicando en la web de un tal enrocado, que muchas veces también es más fácil meterte en la cuneta de la auto-compasión y quejarte de lo malo que es el otro, mientras día tras día dejas pasar la oportunidad de cambiar. Barberías, o peluquerías exclusivamente masculinas, las hay muchas. Y a oficio aprendido, no hay puerto fijo en el que anclarse.

    Dicho todo lo anterior, comparto plenamente la sentencia final del texto: ojalá haya sufrido en su tránsito a la otra vida. Y más, para descubrir que no hay otra vida y que lo que ha sufrido en esta no tendrá recompensa en la otra.

  10. Un amigo me conto que su peluquero de toda la vida desaparecio al parecer un italiano que habia venido a espagna a hacer lo mismo del que cuentas y una de las empleada que era su novia dijo un dia que el tio habia decidido volver a italia y la habia dejado a cargo de todo, ella se caso con uno de los empleados y llevan juntos la pelu, hay muchos rumores respecto a eso, unos dicen que lo mataron y esta enterrado en algun lugar de la casa que tenia y donde ahora viven los esposos y otros que lo tienen amarrado en la casa y no volvera a ver la luz del dia mas nunca…

  11. Lo cierto es que la situación en sí misma es de pura explotación. España es de esos lugares donde este tipo de cosas se consideran normales, y muchos explotados aspiran a su vez a explotar a otros. La “crisis” sólo hace que se vea todo más claramente.

    Saludos Sulaco. 🙂

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