Así comenzó todo …

Creo que es justo recordar un poco de historia en mi primer post via WiFi.
En el año 2000 yo trrabajaba en Lucent, aquí en los Países Bajos. Estaba en Hilversum, en los cuarteles generales para EMEA (Europe, Middle East and Africa) de la división de Switching y Networking. Habían otras divisiones de la compañía en este país. Al entrar a trabajar en Lucent había un curso obligatorio para todos los empleados en el que nos enseñaban un poco la empresa. Era el bautismo en la cultura de la empresa, dos días en los que nos quedábamos en un hotel y nos iban llevando por todas las sedes holandesas. Como yo era un empleado que no hablaba la lengua bárbara, aquí conocida como Nederlands, hice el curso con un grupo de extranjeros como yo. Recuerdo que fue justo antes de navidades, en la semana en que yo volvía a casa como el turrón El Lobo.

Uno de los lugares que visitamos en esos días fue el edificio de Nieuwegein, al sur de Utrecht. En los meses siguientes aquella parte de la compañía se convirtió en lo que ahora se conoce como Agere. Cuando estuvimos allí, en diciembre del 2000, nos enseñaron la joya de la compañía: el WiFi. Aquella primera generación era tosca y abultaba bastante, pero quedamos encandilados. El ingeniero que hizo la presentación puso el portátil en una mesa enorme y que no tenía ningún tipo de conexión. El portátil estaba allí, aislado, sin ningún contacto con cables y sin embargo, en la pantalla que había frente a nosotros podíamos ver todo lo que el hombre hacía. Era como mágico. Aquello era el nacimiento comercial de esta tecnología. En Lucent creían que aquello sería la bomba, que cambiaría la concepción de la informática. Aquel era uno de los primeros edificios en el mundo en el que te podías mover por él sin perder la conexión y sin cables.


Tenían razón en lo de que el invento sería la bomba. Se equivocaron en la forma de abordar el marketing y las ventas. Hoy en día la gente tiende a creer que Intel inventó la tecnología inalámbrica, pero Intel lo único que hizo fue copiar a Lucent / Agere. Estos últimos fueron tan soberbios y estúpidos que creyeron que dominarían el mercado sólo porque inventaron la tecnología. En estos momentos casi no hay tarjetas WiFi o portátiles con WiFi incorporado que usen chips Agere. Es la historia que se repite una y otra vez con Lucent. Tienen uno de los mejores laboratorios de investigación del mundo (Bell Labs) y una banda de necios en la parte comercial.

También recuerdo que el ingeniero que hizo la presentación, un friki de cuidado, nos dijo en lo que estaban trabajando. La segunda generación serían tarjetas más pequeñas y la tercera sería un chip que se podría incorporar a los portátiles y evitar el usar tarjetas PCMCIA y similares. Nos contó que en el futuro la antena estaría alrededor de la pantalla del ordenador, o en el chasis. Tenía razón. Mi portátil del 2004 tiene el WiFi integrado. No hay antena visible.

Nos enseñaron otra tecnología de Agere igualmente impactante. En la azotea del edificio había un antenón omnidireccional. Gracias a esa antena los empleados de Lucent se podían conectar a la red corporativa de la empresa desde distancias de hasta 25 Km (siempre que hubiera contacto visual), por supuesto usando antenas auxiliares. Aquello me parecía ciencia ficción. Salí de allí flipando en colores.

Hoy para enviar esta entrada me he conectado a la red no protegida de alguien que aparece en mi ordenador como belking54g. Tengo 5 redes más disponibles en mi zona y de ellas al menos otra no está protegida.

Este post es un modesto homenaje a todos los que hicieron esto posible …

4 opiniones en “Así comenzó todo …”

  1. Si, el fin de semana. Pero por suerte ya me conectaron el ADSL con Wanadoo, así que ya no lo haré más. Odio cargar el portátil a mi casa en la bicicleta.

  2. Sí, el fin de semana estuve conectandome por Wifi. Por suerte ya me han puesto el ADSL de Wanadoo y no lo haré más. Odio cargar el portátil en la bici a mi casa.

  3. Sí, me lo llevé el fin de semana. Por suerte ya me conectaron el ADSL con Wanadoo y no creo que lo vuelva a cargar en la bici. Odio lo de llevar el portátil a rastras.

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