Bernini y sus fuentes, mañana de domingo en Roma y regreso a casa

El relato comenzó en Algunos caminos sí que conducen a Roma

El segundo y último día en Roma arrancó a las ocho de la mañana, momento en el que dejaba la habitación. Antes de ese momento vinieron los preparativos para salir a tiempo. Gracias a que estoy viajando ligerísimo, llevar la mochila a la espalda mientras hago turismo no supone un gran problema y aunque quería comprar algunas cosillas para comer, ya tenía ojeado un supermercado en la estación de tren de Termini. Comencé desayunando en el bar al lado de la pensión, invitado por el dueño de la misma que sucede que es chino. Después tomé el metro allí mismo en dirección a Barberini ya que quería hacerle fotos de día a la Fontana del Tritone, otra obra maestra del genial Bernini, que sin dudarlo un solo instante, es mi escultor favorito. A esa hora de la mañana el lugar está desierto y le puedes hacer fotos en condiciones.

Fontana di Trevi

Fontana di Trevi, originally uploaded by sulaco_rm.

Desde allí fui hasta la Fontana di Trevi y aquí tenéis que guardar el secreto porque como Virtuditas y todos sus amigos turistas de salir a la calle a las diez de la mañana se enteren que a las ocho y pico el lugar está tranquilísimo y se pueden hacer fotos y vídeos sin problemas, se nos jode el sistema a todos.

El vídeo es un documento espeluznante porque se ve hasta el agua de la fuente, algo que un par de horas más tarde es poco menos que imposible por los cienes y cienes de julay que se apalancan en el lugar para hacer su foto. El muro de la derecha suele estar tan petado de gente que hay que hacer cola para conseguir tocarlo y estar en primera línea y a la hora a la que yo pasé, NO HABÍA NADIE. En fin, que seguí mi ruta establecida de antemano y me fui a la Piazza Colonna para ver la Colonna di Marco Aurelio y los edificios que la rodean. Muy cerca está el Tribunale Ordinario di Roma en un edificio muy espectacular y en la misma zona, la enésima protesta de algún grupúsculo, en este caso con cutre-acampada en el lugar y pancartas afeándolo todo:

Lo flipé con la antena de televisión que se puede ver junto a la puerta y con las macetas y la decoración. Estos pretenden hacerse un chabolo en el lugar. Seguí con paso firme para presentar mis respetos a todos los dioses romanos en el Panteón de Agripa y nuevamente, llegar temprano merece la pena:

Vas por allí a las once de la mañana, se te cae un céntimo de leuro y por lo menos veintiséis truscolanes se lanzan al suelo a por el céntimo y son capaces de comenzar la tercera Guerra Mundial si se te ocurre decir que es tuyo, ya que al parecer, el Creador invisible del Universo, además de otorgarles el país más antiguo del mundo y que se creó diez millones de siglos antes que el planeta también les dio los derechos en exclusiva de toda la guita que se cae al suelo en cualquier lugar del planeta.

Por supuesto que entré al Panteón, que debe ser la única iglesia católica con unas goteras de que te cagas porque en el centro de la cúpula hay un agujero del copón, como se puede ver en el siguiente vídeo:

Y si como me sucede a mí, te marea tanto meneo de cámara, aquí tenemos una imagen panorámica del interior del Panteón:

Interior del Panteón

Interior del Panteón, originally uploaded by sulaco_rm.

Me acerqué un momento a ver lo que queda del Tempio di Adriano y que son once columnas de quince metros de altura en un edificio que fue en donde estuvo ubicada la Bolsa de Roma en el pasado hasta que pasó por allí un ilustrísimo presidente de Truscoluña y no les dejó ni la escayola de las paredes, con las ansias de rapiña habituales de los que han sido calificados injustamente por la malvada y opresora Unión Europea como la Comunidad Autónoma más corrupta del Reino de España. Después de ver el Palazzo Madana por fuera llegué a la Piazza Navona en donde quería reencontrarme con la maravillosa Fontana dei Quattro Fiumi, otra joya de Bernini. Cuentan que el proyecto casi no se llegó a realizar porque los pérfidos truscolanes pretendían que añadiera un quinto río y continente, Truscoluña, que ni pertenece a Europa, ni a ninguno de los otros porque tiene una raza distinta y unas características propias, como el ladrocinio y el acarajotamimento de los pollabobas que siguen a los fascistas corruptos que gobiernan allí. Por suerte en Italia no les hicieron caso y hasta hoy en día ha llegado esta auténtica maravilla de la que por supuesto también tenemos vídeo:

En el lugar hay un mercado navideño que como se puede ver estaba por despertar ya que la gente seguía haciendo un Virtuditas y como no eran ni las diez allí no había nadie. Seguí a la calle de al lado para ver la Chiesa di Sant’Ivo alla Sapienza, la cual todos sabemos que es una obra maestra del barroco romano. Me asomé a noveleriar en la basílica de Sant’Andrea della Valle, que resulta que es la sede de la Orden de Clérigos Regulares, que a mí no me suenan de nada pero como soy un cacho de carne con ojos, tampoco quiere decir mucho. Seguí la ruta hacia el Campo dè Fiori pero como siempre, no me pareció gran cosa. Fui al Corso Vittorio Emanuele II y allí tomé una guagua para ir en dirección a la zona de Termini. Aún tenía un par de horas y quería aprovecharlas por allí. Me bajé en Repubblica y después de hacer unas fotos de la rotonda y los edificios del lugar fui derechito a la Basilica di Santa Maria degli Angeli e dei Martiri, una joya diseñada por Miguel Ángel en el Aula central de las Termas de Diocleciano. Es una iglesia de forma rara ya que se tuvo que adaptar al edificio en el que la hospedaron y Miguel Ángel logró crear un espacio fabuloso. En la basílica hay una meridiana solar de cuarenta y cinco metros de largo que a través de un agujero indica con la luz las estaciones y un montón de información adicional.

Allí también tienen un péndulo de Galileo aunque parece más bien reciente. Al pobre hombre casi lo queman vivo por demostrar con un péndulo que el centro del universo no está en Truscoluña. Ahora que la iglesia lo ha borrado de su lista negra, unos chinos han regalado una estatua de este santo varón y está en un patio de la basílica. El artisteo chino no tiene nada que ver con el Europeo y la cosa da hasta miedo. Mientras visitaba la iglesia un julay comenzó a tocar el pedazo de órgano que tiene la basílica y que fue un regalo de la ciudad al Papa polaco en el año 2000. Por supuesto, esta no sería la mejor bitácora no truscolana sin premios y en castellano si no añadiéramos un pequeño vídeo con el Quasimodo tocándose el órgano ese:

Al parecer en ese órgano tocan un concierto de Navidad muy popular y es probable que el julay se estuviera entrenando. Al salir rodeé el edifcio para ir a las Terme di Diocleziano y el Museo nazionale romano. En la parte de las termas tienen muy poco, solo una nave, con lo que la visita es algo triste y el museo es otra sobredosis de cosas de la época del imperio Romano que a esas alturas ya me tenía saturado. Como los diez leuros de la entrada te permiten entrar a cuatro museos, fui también a ver el Palazzo Massimo alle Terme y ese sí que tiene una colección que te deja flipando en colores. Para cuando acabé ya debía marcharme así que me acerqué a la estación, me compré el billete, fui al Despar que hay en la misma y que suena sospechosamente similar a otra cadena que yo conozco y allí adquirí otro kilito de queso parmesano, un salami de que te cagas y dos bocatas enormes y tirados de precio, uno de mozarella y jamón de Parma y el otro de Porchetto, que viene a ser algo similar a la pata de cerdo asado canaria. Me encochiné con uno de ellos mientras esperaba el tren, el cual salió en hora y en donde tenía a mi lado a cuatro julays adolescentes, tres chamos y una hembra que al parecer iban a uno de los villorrios de la periferia y no saben que ese tren es directo. Lo mejor fue cuando vino el revisor, les dijo que sus billetes no eran válidos en ese tren que es de puro lujo María con clase única de primera y demás y les metió una multa del quince. Entre los cuatro tuvieron que pagar ciento veintiocho leuros. Los jóvenes lo flipaban en colores pero aún flipé yo más cuando uno de ellos se saca la cartera, tiene un fajo de billetes de veinte leuros y lo pagó todo. Joder como es la juventud de hoy en día, yo ya me sentía rico si tenía veinte duros en el bolsillo y ahora un chaval que como mucho tiene dieciséis años sale a la calle con dinero suficiente para comprarse un Androitotorota. Esto los dejó encabronados y se pasaron el resto del viaje cagándose en la perra que jiñó al revisor, el cual se limitó a hacer su trabajo. Como el tren va lentísimo llegamos al aeropuerto con seis minutos de retraso. Tuve que caminar lo que no está escrito para llegar a la terminal 2, pasar el control de inSeguridad y sentarme en la zona de las puertas C ya que aún no se sabía la hora de salida de mi vuelo. En este aeropuerto, conceptos como los de los enchufes para recargar dispositivos mágicos y maravillosos son totalmente desconocidos. Embarcamos rápido, cerraron las puertas a tiempo y entonces el piloto anunció que no nos permitían despegar hasta veinte minutos más tarde con lo que nos quedamos allí esperando. Bueno, se quedaron los otros porque yo me jamacullé y para cuando me desperté ya llevábamos según mis cálculos media hora de vuelo (y veinte minutos de espera en el aeropuerto) con lo que demuestro una vez más que a mí no me despierta ni el despegue de un avión y duermo en esos cacharros como un bellaco. Seguí el resto del trayecto viendo episodios de mis series favoritas y por supuesto, nos castigaron con una dosis de Polderbaan con lo que tardamos doce minutos en llegar a la terminal de los vuelos de precio bajo. Salimos sin problemas, llegué a la estación de tren del aeropuerto, compré mi billete y seguí hasta Amsterdam Bijlmer Arena en donde me bajé, aproveché para ir al cine a ver una peli y después seguí hacia mi casa, a donde llegué sobre las nueve y media de la noche. Un fin de semana fabuloso y muy bien aprovechado.

7 opiniones en “Bernini y sus fuentes, mañana de domingo en Roma y regreso a casa”

  1. Esta vez te has superado con las fotos y sobre todo los vídeos con que has ilustrado la entrada, no la superan ni en Truscoluña 🙂
    Tengo que confesar que yo soy de los de Virtuditas, si me falta tiempo prefiero agregar mas días, pero yo lo de madrugar en vacaciones ni de coña, no es posible porque me acuesto de madrugada, me encanta y no procede madrugar, mi religión no me lo permite 🙂
    Salud

  2. Y todos los vídeos y fotos de ese día hechos antes de que ustedes dos salgan de sus hoteles …

    Con los billetes de extra-bajo costo que yo compro, no te puedes dar el lujo de quedarte unos días más. Tampoco si quiero apurar al máximo mis días de vacaciones para hacer la cantidad de escapadas que he hecho este año.

  3. Pena que no uses Chrome, porque esta extensión parece hecha adrede para ti. 😉

    Y por lo que veo, en el viaje a Roma le cogiste gustillo a las panorámicas.

  4. Llevo todo el año haciendo panorámicas. Son fabulosas, fáciles, rápidas y quedan de muerte. Hice una de la oficina de mi empresa en Londres que es flipante y que por supuesto no veréis.

    Antes reconozco Truscoluña como país de cagaos y comemieldas independiente y pido a todos los gobiernos europeos que comiencen una guerra nuclear contra ellos que instalo el Chrome en algún dispositivo electrónico de mi propiedad. Salvo por el GMail, el cual estoy desconectando poco a poco de mi vida privada, no tengo nada con ellos.

  5. sulaco, me encanta el haberme convertido en icono de algo, pero estás confundiendome, seguro, porque yo soy de las de poner el despertador cuando voy a ver algún sitio nuevo para no perderme nada y no hacer colas, por ejemplo, en Lisboa, mi despertador estaba a las ocho, hora española, así que a las siete de la mañana hora portuguesa, estábamos los barrenderos y nosotros nada más, un placer.
    Otra cosa es cuando voy a pasar una semana a algún lado de relax, por ejemplo, los dos años que pegué unos días en Tenerife, ahí si, sin despertador, porque tenía dias de sobra y la verdad, tampoco hay tanto que ver… si me sobra tiempo entonces duermo, pero si el lugar vale realmente la pena y tengo solo unos días, tempranito, pateo duro, ruta gastronómica en medio y fotos a destajo hasta llegar rendida de vuelta al hotel.
    Usa “hacerse un Virtuditas” para otra cosa, me gusta. 🙂

  6. Yo, como Genín, ni de coña madrugo… Me encanta trasnochar; la noche es mágica, y su silencio me engancha. Por eso, cuando voy de viaje, me aseguro muy mucho de poder estar los días suficientes…como para ver todo lo que me interesa, sin prisas y sin estrés. Y te puedo asegurar que no me he chupado grandes colas, porque las horas del mediodía también están muy poco solicitadas; la gente las usa para comer…y yo como cuando me entra el hambre (ya sean las 5 de la tarde, o las 3 de la mañana). El reloj me mata (lo odio), y de esta manera me siento libre; hago lo que quiero cuando quiero…sin tener en cuenta si es la hora “adecuada”. Bueno, lo que sí tengo que respetar, y amoldarme a ello, son los horarios de aperturas de los sitios; pero hasta ahora me lo he montado muy bien, y no me ha causado demasiado trastorno.

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