Capítulo tercero: Cajun Country 1

Como esto va tan espaciado, pongo los links a los dos capítulos anteriores para los despistados:
Capítulo primero: El comienzo
Capítulo segundo: Plantation Country

Nos levantamos en Baton Rouge y partimos hacia Lafayette por la I-10. Después de las exóticas carreteras del día anterior Puente sobre el Lago Bigeaux pusimos el coche en una autopista. En menos de una hora llegamos a Lafayette, deteniéndonos en una oficina de información al turista. Entre lo que nos dijeron allí y lo que ponía la guía, tratamos de visitar un parque temático pero Dios no estaba de nuestra parte y cerraban los lunes por descanso. En su lugar visitamos el Jean Lafitte Acadian Cultural Center en donde vimos una película que contaba un poco la historia de esta gente y visitamos el museo. Para aquellos demasiado perezosos e incapaces de mirar el link, pongo un poco de la historia de los Acadianos en inglés:

The Acadians came primarily from rural areas in the Vendee region of western France, and began settling in Acadie, now Nova Scotia, in 1604. There they prospered as farmers and fishermen. In 1713 Great Britain acquired control of Acadie, but the Acadians did not become cooperative British subjects, prefering to maintain their independence and freedoms. Finally, in 1755 the British began the removal of the Acadians from their new homeland. The Grand Derangement, as it was known, resulted in the dispersal of the Acadians to the British colonies along the East coast, the Caribbean, Britain, and France. Eventually some of them found their way to south Louisiana, and began settling in the rural areas west of New Orleans. By the turn of the 19th century, 3,000 – 4,000 Acadians had arrived and settled in Louisiana.

Después de esta inmersión en la cultura de la zona decidimos ir a uno de esos Tours en barco por el Swamp (la ciénaga o pantano). Retrocedimos hasta Henderson y llegamos justo a tiempo, con el barco soltando amarras. Lo que vimos allí está representado en el Caimán. Es un lugar absolutamente increíble, con infinidad de cipreses talados, con una vegetación frondosa, todo cubierto por el agua. Me encantaron los tonos verdes. Cipreses en grupoTodo es verde y este color parece luchar por anular cualquier otro. El lugar está lleno de animales y cuando digo lleno eso es exactamente lo que quiero decir. Mires donde mires ves algún bicho. Tortugas, nutrias, pájaros, insectos, caimanes, ardillas, hay de todo. El tour se adentraba un poco en el lago Bigeaux, el cual está totalmente plagado de sensores para controlar la calidad del agua. No es de extrañar cuando uno ve los regalos de la Texaco a la región, con sus pozos de extracción diseminados por un paraje que debería estar protegido de esas hienas. Aún así, merece realmente la pena. cipreses talados

Por la tarde fuimos por la ruta 90 hacia Houma. Dato curioso: pasamos al lado de una ciudad/pueblo llamado NUEVA IBERIA, supongo que podréis imaginar en honor a quien.
Houma es una ciudad turística, rodeada también por el swamp (la ciénaga). Por la noche fuimos a cenar a un lugar recomendado por la recepcionista del hotel. Un 24 horas en el que al llegar te encuentras aparcado en la puerta el coche de la policía y dentro están los locales atiborrándose a marisco. Pedimos una bandeja de cangrejos, como podéis ver en la foto y la camarera nos dio un curso rápido de manipulación de cangrejos con cuchillo y tenedor. La comida fue deliciosa. Pedazo de bandeja de cangrejos ...
Otra nota a pie de página sobre el hotel: tenían surtidor de cerveza gratis entre las 6 y las 8 de la tarde. Fliparíais con la de camioneros que bajaban a aprovisionarse de cerveza.

En el próximo capítulo, el segundo y último día en Cajun Country.