Immortals

ImmortalsDe cuando en cuando aparece una película en la cartelera que por más que la rodeen con muchos efectos especiales y con un trailer espectacular, huele a pallufo que apesta y sabes que en el momento en que entras a la sala eres como un cerdo a las puertas del matadero y que estás sentenciado. Y aún así vas a verla porque la única manera de ganarte al Niño para que vea películas más interesantes es claudicar y acudir a ver algo de basura con la esperanza de que un día aprenda y deje de torturarnos a los dos con estas cosas. Se trataba de la película Immortals en tres dimensiones y creo que en España se estrena justo para las vacaciones navideñas.

Un julay hijo de una chama más bien ligera de cascos descubre que el futuro de la humanidad descansa sobre sus hombros y ha de matar a los malos malísimos o esto como que SanSeacabó

Un humano es elegido por Zeus para encabezar la lucha contra el rey Hyperion, el cual es un malaje que no veas y quiere soltar un arma que seguramente acabará con la humanidad.

Fue empezar la película, ver al primer tío metrosexualizado con las piernas más lisitas y afeitadas que las de la Pé y saber a ciencia cierta que aquello no podía ir a mejor. No me equivoqué. El guión es estúpido hasta la extenuación y al parecer se basaba en juntar un grupo estilo el Señor de los Julandrillos de chusma y gentuza que camina y camina sin parar, aunque no llevan anillo y a la vez tuvieron la genial idea de hacer que todos los protagonistas griten. Es decir, no hablan. Se gritan entre ellos, gritan a la cámara, gritan al mundo y al universo. Gritan y gritan sin que se sepa muy bien si es porque en Grecia todo el mundo era sordo, o mongólico o una combinación de los dos.

Esto es casi lo más fascinante de la película. El 3D es mediocre y no te hace alucinar en ningún momento y si lo hubieran suprimido, ni siquiera te darías cuenta. El estilo visual ya cansa, está más visto que las tetas de Pamela Anderson y las peleas son como coreografías de algún programa de televisión de variedades, más falsas que Judas.

A falta de guión y con un montón de estrellas a las que se les debió prometer una bolsa bien cargada de monedas, ni siquiera nos podemos regodear admirando la maestría de estos actores. Todo el mundo parece recubierto por la capa de mediocridad de la película y esta seguramente será una película por la que nadie los nombrará.

No hay mucho más que merezca la pena nombrar. Una película aburrida y gris, sin nada digno de mención. Seguramente es perfecta para ir acompañado del Clan de los Orcos, especialmente de los más brutos y cejijuntos. Para el resto de los mortales, esta la pueden dejar pasar.

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