La verdad

La verdad. Espero que hayáis leído el título y la primera frase de un tirón porque están pensados para resonar como “la verdad, la verdad“. El otro día hablaba con un amigo sobre la verdad, ese concepto tan resbaladizo y maleable que todos parecen poseer en cantidades ingentes. Yo le contaba a mi amigo que el problema lo tenemos en la misma definición de la palabra, ya que el RAE dice sobre la misma que es la conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente y todos sabemos que la mente no juega nunca limpio.

A menudo escucho verdades sobre asuntos en los que ando involucrado y siempre sucede que esa verdad es totalmente opuesta a mi verdad y a su vez distinta a la verdad de los otros involucrados. Para algo tan importante y categórico, parece que su existencia no es unívoca, entendiendo como tal que se predica de varios individuos con la misma significación.

Escuchas a gente que sabes que están mintiendo descaradamente mientras hablan por la tele o hacen declaraciones y si nos atenemos a la definición de la palabra, están diciendo la verdad ya que aquello que cuentan es el concepto que han construido en su mente. La verdad puede ser por tanto cualquier cosa que uno diga en tanto en cuanto se la crea. Por eso tenemos tantas y tan distintas verdades y por eso le hemos perdido el respeto a la palabra. Un político que se precie tiene su verdad, que para él puede ser absoluta y para sus contrincantes un puñado de mentiras.

Yo por eso me ciño a mi verdad, aquella que se basa en lo que creo y digo y me paso por el forro del trasero la de los demás. Puede que sea más bonita que la mía, más grande, más gorda, más lustrosa, pero no es mi verdad (a ver si dejamos los malos pensamientos para otras bitácoras que aquí se discuten temas muy serios ;-)).

Todo este galimatías comenzó en diciembre, cuando dos personas tenían versiones opuestas del mismo suceso y resultó que yo era el único que no se sorprendía y que creía firmemente que las dos decían la verdad. Parece complicado y difícil de creer pero el concepto es simple: hay tantos universos como seres humanos más uno y cada uno de nosotros vivimos en uno de ellos. En esos universos únicos, la única verdad que cuenta es la que creamos y respaldamos con nuestro pensamiento. Solo has de procurar el maquillar tu verdad para que los demás no te cataloguen como cantamañanas.

3 opiniones en “La verdad”

  1. Espera, haber si me acuerdo…”Nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira” o algo asi.
    Por otro lado, supongo, que la verdad de cada quién debería ser contrastada, igual que lo es la moneda con el oro etc, etc, de lo contrario esto seria un cachondeo peor de lo que ya es…jajaja
    Salud

  2. Esto es en lo que yo trato de insistir cuando escribes algo en contra de los fumadores o los usuarios de FB o Twitt… A aquellos que tanto se molestan les intento comentar en aquellos posts (muchas veces sin exito) que esa es tu verdad y no debe molestar a los que no la comparten. Asi de simple. Un beso

  3. Y yo por eso los mantengo fuera de mi Círculo de confianza y los ninguneo y trato como a ratas con la peste. Su verdad me la suda hasta el infinito y más allá.

    Y para los que no se dan cuenta, esta anotación cumple el objetivo de refrescar el significado de las palabras “verdad“, “unívoca” y “cantamañanas“, las cuales con la falta de ejercicio o el mal uso de las mismas se terminan olvidando.

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