La Zurriaga

La Zurriaga

Yo he vivido muy engañado hasta este momento y hasta esta misma tarde estaba convencidísimo que todo el mundo conocía la Zurriaga, que es la bicicleta que sustituyó a La Lapoya, que era mi bicicleta de uso diario hasta que le entró una enfermedad mortal de necesidad y su reparación costaba más que una nueva de segunda mano y dudoso origen, que fue como llegó a mis manos la Zurriaga, palabra que en canario significa mujer de mala reputación o persona vil y despreciable o vamos, mayormente un truscolán. Cuando la otra agonizaba, mi vecino fue al señor que repara y vende bicicletas y me consiguió esta, siguiendo mis requisitos, que eran no tener múltiples velocidades y a ser posible, que fuera de contrapedal, como así fue. Creo que la tengo hace por lo menos dos años y pensaba que ya había aparecido por aquí en más de una ocasión, pero bueno, finalmente le ha llegado su hora y ha sido por una operación de cirugía estética a la que se sometió la semana pasada. Llevaba un tiempo buscando la estructura que está por delante del volante para llevar la mochila, la bolsa o cualquier otra cosa pero las que venden son demasiado anchas y hasta que no encontré una más estrecha, las miraba pero no me decidía. Finalmente por menos de diez leuros compré la estructura y tras solo hora y media de sudar a cero grados, conseguí montarla, que parece una tarea tonta pero no veas la de veces que la cagué y la de decisiones equivocadas que tomé. Estas estructuras delanteras se han vuelto super-hiper-mega populares entre la chiquillada y no hay chiquillo, adolescente o jovenzuelo que no tenga una en su bici, ya que todos sabemos que es más natural el llevar la mochila o la bolsa del supermercado delante. También puede valer, en determinadas ocasiones, para que tu amiga la CuloCoche (y no vamos a mentar a ninguna, que es muy sensible en sus partes), se te suba delante y la llevas sentada ahí, en su trono, como la Reinona que es. Obviamente, si cierta comentarista se me pone ahí, la bicicleta hace el Pino pero segurísimo, ya que yo soy norésico-bulímico y con lo poquito que peso no podría compensar tanto peso muerto por delante.

Por aquello de hacer balance, a día de hoy, veinte de marzo del 2018, mi flota de bicicletas la componen la Zurriaga, la Gazelle Orange Pure Innergy 2011 y La Zarrapastrosa, esta última en Hilversum y que tiene un meneo de rueda que hace que también la podamos llama la Guarreguetona. Tengo otra bici que adopté tras haber sido abandonada en Hilversum a la que le tengo que cambiar la rueda delantera, poner un poco de aceite en la cadena, comprar frenos y que seguramente tendré allí de reserva o quizás me la traiga a mi casa.

3 opiniones en “La Zurriaga”

  1. Pues si pongo yo el culo ahí, pa que te cuento, sales catapultado y llegas hasta casa del Puchcagón en Bruselas… :)…jajaja
    Salud

  2. Ahora en Ginebra, pero a lo que vamos, puedes estar tranquilo, ya que aún siendo asquerosamente grimoso de flaco, sigo pesando menos que tú, pero no se me ocurriría jamás ir sentada en ese hierro “comodísimo”, no soy E.T., ni tú Elliot.

  3. Bueno, si Genín es el que lleva la bicicleta, con su obesidad mórbida, entonces sí que puedes ir en el volante y quizás hasta protagonizar tu propio avistamiento

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