Miel de naranjas

Miel de naranjasPara que no se diga y aunque tengo un montón de películas que quiero comentar y con las que me lo pasé muy bien, regreso al cine español para completar este fin de semana en el que la mediocridad brilla como nunca en esta bitácora. La segunda (y última) película española que había en cartelera cuando estuve en Gran Canaria era un drama de la posguerra (ya puedo escuchar a la gente gritando y arrancándose los pelos de la testa ante el pensamiento terrible de la fijación de los cineastas españoles con la guerra civil). La película se titula Miel de naranjas y es muy probable que siga en cartelera por todo el país.

Una pareja de julays nos matan de aburrimiento con más de lo mismo

Un joven está haciendo la mili en los juzgados de una ciudad de andalucía y allí ve todo tipo de injusticias. Está en ese lugar colocado por el tío de su novia, un chamo muy poderoso y que abusa de su poder como miembro del ejército y por todos lados ve comunistas a los que hay que matar. El joven se irá involucrando poco a poco con la resistencia y pronto descubrirá que son muchos a su alrededor los que también lo hacen, todos aportando su grano de arena.

Amor, drama, resistencia, crimen sin castigo y con castigo, aquí tenían un montón de leña para hacer una buena hoguera y van y la cagan con madera mojada que hasta el más tonto sabe que no arde y de hacerlo te asfixia con el humo. La comenzaron cagando con una pareja de protagonistas entre los que la química es menos que nula, parece que ella prefiere buscarse un buen pepino y darse gusto y él está más acarajotado que un Borbón y definitivamente hay momentos en los que estaba convencido que le iba más el lider de la resistencia de su grupo, el único por el que le chispean los ojos. Al petar el dúo protagonista y al enredarnos con un guión que quería contar demasiado, da igual que muchos de los secundarios hagan un buen trabajo, el barco empieza a hacer agua y lentamente se va hundiendo. No es una de esas películas en las que muy pronto sabes que es un paquete sino más bien de esas otras que te van decepcionando poco a poco por lo que pudo ser y ya no será.

Sin una trama amorosa que funcione y con la resistencia al regimen franquista como trama secundaria, la cosa se va al garete y no deja de ser una mediocre historia que trataré de olvidar lo antes posible y que contribuye a incrementar esa leyenda urbana que dice que en el cine español solo se hacen películas de la guerra civil española (y además muy malas).

Nadie en su sano juicio teniendo carné del Club de los Orcos iría a ver esta película y hace muy bien. Algunos intelectuales de gafapasta se pueden sentir tentados pero harían bien en guardar ese dinero para películas mejores porque no lo vale.

05/10

2 opiniones en “Miel de naranjas”

  1. A mi es que me da una pereza horrible perder hora y media en ver una peli sobre la guerra civil cuando creo que no han hecho una medianamente soportable en los últimos treinta años y hasta dolor de corazón que parte de mi pasta fuese para creadores profesionales de truños. Palabrita que mil veces mejor ver la última de los Teleñecos antes que esto.

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