Que gafe más grande

Llegaba hoy al trabajo a las ocho menos diez, de los primeros, feliz como una lombriz en un montón de estiércol. Además de la alegría por ser lunes se juntaba la alegría porque me queda una semana para que me despidan y una semana y poco más para irme de vacaciones sabiendo que soy un parao o eso que en España se llama un ciudadano y que es lo normal y habitual en nuestra raza. Al fin y al cabo, yo solo quiero ser como cualquier otro español y cobrar el paro y no da un puto palo al agua y disfrutar de los lunes al sol o en mi caso, los lunes a la lluvia y el frío. Hoy además se daba la circunstancia que mi jefa está de mini-vacaciones y yo tenía todas mis reuniones a primera hora de la mañana con lo que no eran ni las once, ya me habían felicitado en dos ocasiones en la máquina de café por un quítame allá un correo a un cliente en un país asiático enorme en el que se fabrican los dispositivos mágicos y maravillosos con el que los ayudé a ganar un concurso para un proyecto enorme y tal y tal y tal. Que mala suerte que tuve que cuando me felicitaban pasaba por allí un vicepresidente, que parece que crecen como las setas, por todos los rincones de mi planta en la oficina, aunque quizás por eso la llaman la Planta de los jefes. Por la tarde pensaba que me tocaría los güevos hasta conseguir que comiencen a crecer de nuevo pero no fue así y terminé haciendo como quince cosas distintas para quince personas y tres departamentos.

A las cuatro y un segundo salía por patas de la oficina para volver a casa ya que me faltan horas pa’ tanta cosa y estaba yo en la estación de tren, pasando un frío que no veas porque aunque había siete grados, el viento era jodidamente fuerte y calaba mazo y yo me negaba a protegerme en la estación como hacen las mariconas, gordas y viejas feas, que el vestíbulo del lugar se pone que parece que están haciendo un casting para el pueblo de los Orcos en la nueva trilogía de la Saga de los Julandrillos, que creo que se llama el Jobi y que de nuevo vuelve a tratar de una maricona joven que se va de casa para desarrollar sus almorranas en eso que llaman la Vida. Estaba escuchando un audiolibro cuando suena en mis oídos la campanilla que me avisa de la llegada de un trocito de información mediante mensaje. Sin sacar el móvil de la chaqueta me imaginé que era el Rubio a tocarme los mondongos y hacerme sentir culpable porque esta semana no lo voy a ayudar y se va a tener que mamar a su suegra en casa dos días. No le hice caso y seguí a lo mismo pero reincidió y me llegó otro mensaje así que decidí descender de mi trono y rebajarme a su nivel y saqué mi dispositivo mágico y maravilloso o eso que otros conocen como iPhone 4S y que los cabezudos de mierda de cierto país partido en dos copian sin vergüenza alguna y lo venden con el Androitotorota para pobres, frikis y similares. Abro la aplicación de mensajería y efectivamente, a través del iMessage me ha llegado algo, pero no es el Rubio sino el Moreno. Su mensaje me baja la temperatura una jartá:

? Qué tú dices ?? ¡que parece que te quedas!
? ¿Qué tú qué? ?? me cago en la puta esa que era virgen antes, durante y después del parto o más bien debería decir de la jiñada ya que a menos que le hicieran cesárea, no hay otra explicación posible
? Que nos acaban de pasar el último informe del San Martín y en tu departamento no han puesto nombre a los que echan pero sí que han puesto su función y la tuya no aparece así que te jodes y te quedas y chimpún SanSacabó
? ¡Qué mala onda! ¡Chamo, que le habré hecho yo al puto Dios de los presuntos tocadores de niños para que me castigue así! ¡OCHO RONDAS! ¡OCHO! ¡Ocho veces presentándome voluntario para que me den la patada en el culo y me pongan en la puta calle y ocho veces que no me han elegido! ¡Esto es de juzgado de guardia!

Es que se dice y no se cree. Voy a llegar a presidente de la empresa como me descuide. Es que no hay forma de que me dejen ir, a ver si les mando un correo a Dean y Sam Winchester para que me exorcicen o algo así y me saquen este gafe tan grande que llevo dentro. Así que aunque hasta el lunes no anuncian los ganadores, a menos que me cambien de función mañana y me pongan a hacer otra cosa, es humanamente imposible que me expulsen en la Gala de la semana que viene y ni siquiera apareceré entre los nominados.

Pobrecito de mí.

10 respuesta a “Que gafe más grande”

  1. Anda hijo qué bien, porque aunque estés hasta los cojones, un trabajo y un trabajo bueno como el tuyo, con buen sueldo y bien considerado, no crece en los árboles, aunque seas el Elegido y el mejó. Me alegro, aunque tus relatos del paro y la búsqueda de un nuevo curro no tendrían desperdicio.

  2. Te haces mucho el duro pero en el fondo reconoce que diste palmas con las orejas y te irás de vacaciones mucho más relajado. Yo te doy la enhorabuena, y luego tú haz lo que quieras con ella 🙂

  3. Virtuditas, no sé en qué universo vives tú pero en el mío, yo solo quiero que me echen y me den mi dinero. Tengo tres, repito, TRES ofertas de trabajo pero me niego a irme sin la bolsa llena de pasta. El domingo los que cenaron en mi casa me ofrecieron un empleo para entrar tan pronto salgo de este, dos semanas antes me ofrecieron otro y la subcontrata que trabaja para nosotros tan pronto se confirme que estoy libre tendrán una oferta en la mesa. Ni he estado nervioso por la movida ni me voy de vacaciones más tranquilo porque se resuelve supuestamente a mi favor. También se que habrá otra ronda seguramente antes de que acabe el año y también se que la parte variable de mi sueldo es una quimera que no sucederá.

  4. Bueno pués cambia de estrategia, y para la próxima llora mucho por lo tanto que necesitas el curro y lo mal que lo vas a pasar si te largan, que si la hipoteca, que si no podrás venir a ver s tus padres …….

    Así igual por joderte te largan, sabes que la gente es muu mala y siempre hacen lo que más te jode.

  5. Luis, usé esa estrategia dos veces y no funcionó. Tampoco la pasota, la trabajadora, la victimista, la follonera. En una de ellas repartía rumores sobre la gerencia como quien reparte periódicos gratuitos en la puerta de una estación de metro en hora punta y ni así y mira que el presidente tenía una foto mía en su diana y me tiraba dardos todos los días. Yo creo que la estrategia del director de Recursos Humanos es cansarme para que yo me vaya voluntariamente y ahorrarse la pasta pero no va a ganar, antes me ponen de presidente.

    Y encima ahora tengo que volver a traer la mochila con todas mis cosas que está en mi casa, que yo ya limpié mi escritorio para no perder tiempo el día de la notificación.

  6. Aunque parezca una barbaridad, en los tiempos que corren, conozco a más de uno que está igual que tú; deseando cambiar de ambiente laboral, y necesitando unos nuevos objetivos (también laboralmente hablando). Y, por supuesto, igual que tú, no quieren marcharse sin la pasta correspondiente. Así que puedo comprender tu ?malestar?? por las últimas noticias que has recibido. De todos modos, y para solidarizarme con la situación económica mundial, voy a obviar la parte de los deseos y del crecimiento personal??y voy a hacer como Virtuditas: darte la enhorabuena, para que (como dice ella) hagas lo que quieras.

  7. lo único que puedo decirte es FELICIDADES y espero que Angela Merkel no sea nunca tu directora financiera.

  8. No, si visto lo visto y conocida tu suerte, yo también te veo de presidente dando caña… 🙂 ¿Al final echan a tu jefa? ¿Se saltan la norma de no mandar a marido y mujer a la vez?

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