Que no te acompaño …

Hay que ver lo poco que algunos aguantan la presión. Contaba hace dos días en Acompáñame … que se estaba macerando la tormenta y parece que alguien se ha ido de la lengua y han optado por anunciarla reorganización ayer por la tarde y por si alguno lo duda, juro y perjuro y perjurio hasta por las sagradas uñas negras de mis pies que no me corto para poder agarrarme en tubos como los buitres, que yo no fui el que filtró la noticia, aunque también tengo claro que me culparán a mi. Tenemos que con el anuncio prematuro y en los días previos a cerrar el año fiscal, que en nuestra empresa al ser amarilla no hacen de enero a diciembre sino de abril a marzo, estamos en el momento de máxima actividad y con la motivación por los suelos, unos, porque la espada de Damocles está sobre sus cabeza y otros, porque no lo está y ya digo y repito y tripito que puedo confirmar y confirmo que en el grupo al que pertenezco no van a echar a nadie con lo que sobreviviré a esta reorganización y seguiré acercándome al mágico número de las veinte superadas. El número de personas que irán a ese lugar tan místico y fascinante conocido como la puta calle es de cuatro, ya que el resto, hasta nueve, se completa con gente que se retira, gente que se va y contratistas a los que no se les contrata. Entre los cuatro, yo ya he organizado la timba de la quiniela y de nuevo, en base a la información que nos suministran, yo he hecho mi lista siguiendo la sacrosanta regla del CHOCHO, porque de los cuatro que van a sentenciar, en esos grupos hay tres hembras y son mis favoritas absolutas y pronto mi empresa podrá proclamar con orgullo que somos la primera multinacional unisex del barrio, con baños mixtos y todos y que solucionamos el problema de la mejor manera posible, echando a las pavas y ocupando sus baños. Mi única duda es quién será el cuarto, tengo mi favorito, que al acabarse las hembras en ese lugar tiene que ser un macho, pero es uno al que hemos puesto en la lista tantas veces y siempre ha superado la prueba (como un servidor), que ya no me atrevo a perder la quiniela regalando ese error a los demás, así que voy a ser creativo y pondré a uno que es imprescindible, que los que ponen los nombres a esos los odian más que a los demás.

A una de las pavas que van a botar, la echarán mientras está de suspensión de empleo y sueldo tras parir, que después de los cuatro meses de baja de maternidad se cogió ocho meses así para criar a su hijo. Todo muy del siglo XXI (equis-equis-palito), pero las leyes y las reglas impiden que se eche a un empleado que curra cuando en el mismo grupo hay uno que no quiere venir a trabajar pero que en el momento de informar que quiere regresar volvería a la nómina, así que a esa pava le quedan como mucho tres lunas como empleada.

Virtuditas y Genín, no quiero que se os atragante el cafelito que os tomáis en el aparcamiento del carreful. ¡Quedaos tranquilos que sobrevivo a esta ronda también!

3 respuesta a “Que no te acompaño …”

  1. Yo creo que eres como la mosca cojonera de la empresa, que siempre está tocando los mondongos pero si no estuviera le faltaría algo al negocio…. enhorabuena por tu enésima supervivencia!. 😉

  2. Por cierto, mi glamour interno me impediría tragar un café en un aparcamiento del carreful, una tiene sus límites!

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