Un nuevo boleto de lotería

¿Os acordáis de la última vez que en la empresa en la que trabajo hubo una reorganización? Exactamente, fue hace poco más de un año y yo fui uno de los ganadores (o perdedores según se mire) y unos meses después volví a saltar de departamento en mi empresa al puesto en el que estoy ahora.

Bien, las cosas han seguido yendo de mal en peor y esta tarde han anunciado una nueva ronda de despidos que no se sabe muy bien a cuántos afectará. Podría contaros un montón de secretos de las cosas que han sucedido hasta el momento en el que se anunció esto pero no lo haré. De alguna forma siempre me veo envuelto en todo lo que sucede en mi empresa y me termino enterando de todo lo que sucede en la trastienda, las idas y venidas, las reuniones en sitios insospechados y demás. Hoy, mientras escuchábamos a nuestro vicepresidente y nos contaba con cara de funeral lo que estaba sucediendo, yo no podía dejar de lado la ironía del momento. Hace un año reestructuraban la empresa para triunfar, para vender más, ser más productivos, ágiles, eficientes, más mejor en todo y eso mismo nos lo repetían hoy desgranando un modelo que es exactamente el opuesto al que tenemos. Lo que el año pasado nos salvaba ahora parece que nos asfixia y lo que ahora se lleva es dar un giro de ciento ochenta grados e intentar una vez más enderezar el rumbo del Titanic en el que estamos embarcados y en el que pese a que la banda sigue tocando su música, el agua cada vez está más cerca de la cubierta y quedan menos botes salvavidas en los que huir.

Tras tantos bandazos la gente ya no cree en los jefes ni en sus historias y milagros por llegar. Muchos ni siquiera acudieron a la reunión porque no les interesa escuchar otra arenga de buenos deseos.

En mi caso, estoy convencido que sobreviviré a esta ronda, que no me echarán. El diablo me ha mirado y pese a que quiero que me larguen, que me indemnicen y me pongan en la puta calle con un montón de dinero no va a suceder. Ya sé que en España la gente aspira a un trabajo con contrato indefinido y a quedarse para siempre en la empresa y no pueden comprender que si hay algo que no me preocupa es el encontrar una nueva empresa, comenzar en un nuevo lugar y volver a tentar a la suerte. Tendremos que seguir el plan BE, ese que lleva un par de meses en marcha.

14 opiniones en “Un nuevo boleto de lotería”

  1. ¡Vaya suerte tienes!. Por cierto, quizás si les recortasen los sueldos a los jefes, y les dejasen de pagar almuerzos, cenas y fiestas con prostitutas en lugares remotos iría mejor la economía de la empresa, ¿no?.

  2. No tengo suerte. Si la tuviera y me ponen en la puta calle, juro por las bragas usadas de Madonna que siempre he querido tener para llevarlas conmigo que hago una edición especial de cien camisetas y las regalo a quien me de la gana de entre los lectores de esta bitácora, amigos y conocidos

  3. Vale que quieres que te larguen por la indemnización, pero si tantas ganas tienes de irte ¿por qué no buscas un trabajo en otra empresa parecida?

  4. ¿Y perderme una indemnización por despido de escándalo? Ni muerto. Esto no es España. Aquí no te ponen en la puta calle con lo puesto, aquí te toca la lotería si te echan y ya que he llegado a las semifinales, prefiero que me echen y llevarme el premio que tanto me merezco.

  5. Cada vez tengo más claro que no solo no me echarán sino que terminaré por mamarme un ascenso. Es mi maldición. Tendré que pulirme la hija de algún vicepresidente y llenarle el pelo de buen y rico acondicionador.

  6. Ten cuidado con eso, igual le gusta y terminas siendo el yerno del vicepresidente y con un despacho con vistas.

  7. Al final te va a pasar como el tipo aquel que le daban un montón de dinero para ver si era capaz de gastarlo todo, y cada vez tenía más. Tu haz porque te despidan, y te ascenderán. 😛

  8. Yo con tus galletas de chocolate, tu sonrisa y tu encanto personal siendo tu jefa de pana que no no y no te despediría nunca. 🙂

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