Yo, Frankenstein – I, Frankenstein

I, FrankensteinMi primera película con las putas gafas de 3-Dé de este año ha llegado casi al final de enero, lo cual espero que sea algo que se repita con poca frecuencia ya que no me termina de gustar el cine tan obscuro y honestamente, la tercera dimensión en muchas ocasiones no aporta nada de nada y el caso de hoy es uno muy claro. Cuando vi el trailer de esta película por primera vez, el tufillo a pallufo era apreciable. En ningún momento llegamos a saber muy bien de qué va la historia y eso es malo. Aún así, como encaja en el género de la ciencia ficción y también en el de la fantasía, fui a ver I, Frankenstein película que llega a España a finales de febrero con la traducción literal del título, o sea, Yo, Frankenstein, algo único y nunca visto en España ya que lo lógico habría sido titularla Putos Truscolanes de mierda.

Un julay al que tanta operación en la Corporación DermoPatética lo ha dejado hecho un cisco se enfrenta a un puñado de Orcos truscolanes ayudado por chusma y gentuza de Jinámar y Vecindario

Al chamo Adam lo fabricó un julay chiflado con trozos de carne medio caducada. Al parecer no tiene alma, no puede morir y lleva en la tierra dos siglos matando demonios y ninguneando a las gárgolas de las iglesias que resultan ser unas bestias angelicales que luchan contra los demonios. Sin comerlo ni beberlo se ve metido en una batalla entre ambos bandos con una pava de por medio y una movida rara sobre el libro en el que su creador lo apuntó todo y un demonio que quiere crear un ejército de demonios con cuerpos sin alma o algo parecido.

Esto es un popurrí de historias que conocemos y que han mezclado y manipulado sin saber muy bien lo que querían hacer. La cosa tiene una historia absurda y en ningún momento levanta cabeza. El Frankenstein parece que es una especie de guerrero que deambula por la tierra vengándose contra demonios que no le han hecho nada y de cuando en cuando se cruza con las gárgolas y estas lo putean y el putea a los demonios o algo parecido. El guión debe estar escrito por un ser con graves deficiencias neuronales o eso que antes llamábamos por un totorota o un subnormal de mierda pero que ahora como somos tan exquisitos, usamos sofisticados eufemismos. El actor principal es Aaron Eckhart, un actor que empezó bien su carrera pero que parece ir de puto culo y cuesta abajo y que no creo que se recupere de esta, así que de aquí directo a las pelis de terror de bajo presupuesto. No hay un solo momento que merezca la pena destacar, ni de él ni de los demás, un atajo de incompetentes que no logran salvar la película del tedio que la cubre desde el comienzo. Entre que todo sucede en callejones oscuros y el 3D, hay ratos en los que directamente no se ve nada. El evento más relevante que sucedió en la película fue cuando un Orco que estaba en la sala se tiró un peo (pedo para los no-isleños) y toda la sala se partió la polla de risa a carcajadas. Cinco segundos después de que comenzaran los títulos de crédito allí no quedaban ni los ratones del cine.

En fin, que puede atraer a los miembros del Clan de los Orcos y seguramente les parecerá un paquetón y del cabreo es más que probable que rompan las butacas. Para el resto, algo para obviar y que no merece la pena ni ver en la tele.

3 respuesta a “Yo, Frankenstein – I, Frankenstein”

  1. ¿Y los cuatro puntos, qué son, por pena? Porque tal y como la pones parece que merece irse directa al cubo de la basura. 🙂

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