Bardo. Falsa crónica de unas cuantas verdades


Como yo vivo en el universo del cine y lo que sucede en las plataformas digitales y tales y tales me la trae al fresco, no me había enterado que en una de ellas, la de la letra que va después de la eMe de truscoluña no es nación, tienen una peli de un director mexicano famosillo que llegará a mediados de diciembre a la plataforma y la han paseado por varios festivales y la han puesto en algunos cines neerlandeses durante una semana, con lo que siendo cine en español, no podía dejar de verla y aproveché mi visita a la filmoteca de hace dos sábados para que fuera uno de los dos platos fuertes de ese día. Puedo confirmar y confirmo que jamás vi el trailer y que hasta dos días antes, cuando montaba la parrilla de películas, no tenía ni puta idea de que existía. La película se titula Bardo. Falsa crónica de unas cuantas verdades y en España parece que también ha estado en algunos cines en noviembre y llegará a la plataforma esa en diciembre.

Un julay sandunguero deja que le soben los güevos y le adulen

Resulta que un famosísimo y premiadísimo periodista mexicano que ahora vive en gringolandia, regresa a México para que lo adulen y lo celebren por haber conseguido el premio más prestigioso que se da en gringolandia por sus documentales. El chamo está allí con su hembra y sus dos hijos y bueno, iremos saltando por momentos del documental, por momentos de su vida y por cosas que resultan muy difícil de explicar, o quizás sea imposible hacerlo. Todas esas escenas, en su conjunto, nos deberían dar una idea de quién es el periodista y de lo que ha conseguido durante su vida.

El director de esto es Alejandro G. Iñárritu, que hasta ahora ha ganado cuatro Oscars y muchos lo tienen en un pedestal. Mucho me temo que esta peli no acabó de funcionar conmigo. Comienza con una sombra en un desierto que vemos saltando y volviendo a caer a tierra, todo como muy subjetivo y a partir de ahí, vamos viendo momentos de su vida y su relación con familia, amigos y conocidos y momentos de su último documental y momentos que parecen venir de su imaginación y nunca se sabe si llegaron a suceder. La película dura dos horas y cuarenta minutos y puedo confirmar y confirmo que entre la primera y la segunda hora, en un rato determinado, me dormí en el cine de puro aburrimiento, mi cerebro era incapaz de enlazar lo que veía y crear una historia coherente y es que me estaba aburriendo. Después la cosa mejoró un poco, pero esto es demasiado surrealista, es como un experimento de academia de artisteo y la falta de estructura de la historia fracasó en mi caso rotundamente, eso y algunos de los secundarios, como los hijos, que me parecía que sobraban totalmente o algún momento patético como la fiesta mexicana.

Esto ni gratis lo pueden ver los miembros del Clan de los Orcos, no sobrevivirían a la escena inicial de los saltos de la sombra en el desierto. Probablemente hay más de un sub-intelectual con GafaPasta al que se le pondrá morcillona de puro gusto, pero eso no cambia nada, es una peli hecha para un grupo muy determinado de gente entre los que no me cuento.


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