Buceando por el norte de la isla de Mabul

El relato comenzó en Desde Utrecht a Bali pasando por Doha

Para nuestro primer día en Scuba Junkie Sipadan nos programaron bucear por el norte de la isla de Mabul, que es en donde está el complejo, ya que la isla de Sipadan está en un parque nacional y allí no se queda ni Ritita y cada día el gobierno malayo solo da 120 pases de acceso, de los que esta empresa tiene 13 diarios. Al bucear prácticamente delante del complejo, nos pusieron como hora de inicio las nueve y media pero uno que ya está acostumbrado se levantó como siempre a las seis y aproveché para relajarme, ver un episodio de una serie y después ser de los primeros en desayunar. La primera inmersión cuando llegas a uno de estos centros es siempre fácil y lo hacen más bien para comprobar tu nivel. Nuestra odisea comenzó con problemas, a uno no le funcionaba el regulador, mi botella perdía aire y a otro le dieron la talla equivocada de BCD. De entrada la impresión era muy mala y la chica que nos tocó como Dive Master como que le sudaba el coño el trabajo y no estaba por la labor de currárselo. Bajamos como diez minutos más tarde que el otro grupo y en la hora que estuvimos en el fondo, no llegamos ni a los seis metros de profundidad. En esa inmersión vimos un montón de objetos hundidos que hay junto al complejo y que ahora están llenos de vida. Supongo que los han puesto ellos allí. Lo más curioso es una motocicleta con un carricoche por detrás para llevar carga. En esa zona vimos varios peces león, que siempre son bonitos, una morena que estaba cambiando entre escondrijos y la pillamos nadando y vimos multitud de nudibranquios y lo más espectacular fue dos de ellos fornicando.

Después de salir y descansar una hora y comernos un trozo de tarta nos llevaron a otro lugar, debajo de una plataforma de extracción de gas o petróleo y que ahora está convertida en un hotel acuático o algo así. Por debajo de la misma hay una pasada de vida, aquello es un festival de peces cocodrilo, de nudibranquios, de bancos de peces y también vimos uno enorme que era un mero. Pillamos a una sepia haciendo algo raro, pegada a la arena y como escarbando. La inmersión fue bastante espectacular y variada por todo lo que vimos pero al parecer, el ordenador de buceo de alguién le dio un aviso que le quedaban tres minutos para necesitar descompresión y salimos temprano. Con los ordenadores, dependiendo de la marca, unos son más restrictivos que otros. Una de las razones para elegir mi Mares es que estos te dan más minutos. Uno de los niños canadienses tiene uno de otra marca y ha optado por alquilar cada vez que bucea porque el suyo es terrible, el chaval cree que está roto porque no es normal que todo el mundo tenga 20 minutos a cierta profundidad y él solo 13 o así.

Tras la segunda inmersión volvimos al complejo para el almuerzo, que fue espectacular y nos pusimos tibios y sobre las dos y media fuimos al pantalán para la tercera inmersión. Antes de seguir comentar que nos apuntamos a una nocturna para ese día y que me avisaron para ofrecerme un segundo día en el parque de Sipadán, justo el día que me voy, que lo había dejado sin actividades por si se daban las circunstancias. La tercera inmersión fue en una zona con una pared casi vertical y en donde nos habían dicho que podía haber peces ballesta agresivos. Yo ya tuve muchas malas experiencias el año pasado en Indonesia y Malasia con ellos así que cada vez que veía uno, lo controlaba y me pegaba a la pared. Pasó uno como cabreado y por lo que se ve, atacó a dos que iban por detrás. Esas bestias son terribles. Vimos un montón de tortugas alrededor de una roca, vi una morena enorme y bancos de peces grandes.

Salimos, nos tomamos unos bizcochos que habían preparado y esperamos a las seis menos cuarto que era cuando hacíamos la nocturna. En esta salimos directamente desde el complejo, sin barco, entrando en el agua. Al final estuvimos setenta y tres minutos. Vi un pulpo grande y uno pequeñito y como blanco y precioso. Vi un calamar minúsculo, peces cocodrilo, cangrejos ermitaños y una tortuga que estaba buscando el lugar en donde dormir. También infinidad de peces escondidos entre las rocas para esperar la luz del día. Estuvo super bien.

Salimos con el tiempo justo para una ducha rápida y llegar a la cena antes de que acabaran las dos horas en las que la sirven. Nos encochinamos y tras tanto buceo, nos fuimos a dormir tempranito.

El relato continúa en Buceando por el sur de la isla de Kapalai

3 respuestas a «Buceando por el norte de la isla de Mabul»

  1. Que vida se pegan los peces, no pagan por la casa, los hoteles son gratis, no pagan impuestos, no curran ni tienen políticos ni independentistas que les ladren, y luego dicen que los humanos (los truscolanes no entran en esta categoría) somos los reyes de la creación, será para destruirla… 🙁
    Salud

  2. Y además últimamente se divierten esquivando plásticos!! que vidorra!!
    Genín, y por supuesto que somos .los reyes para eso…. (aish, es que hoy estoy sensible con el tema que me acabé Chernobyl y me ha quedado mal feeling)

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