Primera inmersión en el Cabrón, tercera parte

La inmersión comenzó en Primera inmersión en el Cabrón, primera parte

Llegamos al último vídeo de la primera inmersión que hice en la playa del Cabrón en enero, el día antes de mi cumpleaños. En este vídeo, la musiquilla que lo acompaña es el clásico Left to My Own Devices de los Pet Shop Boys y por suerte, todavía nos queda la segunda inmersión de la que seguro que sale al menos una anotación más, quizás dieciocho.

De entrada vamos a ver a una morena negra que está escondida con un par de cangrejos araña. Esta era grande de verdad. Recordar a los cristianos que en las islas Canaarias se come la morena frita y estos bichos son muy sensibles a los humanos porque saben que pueden acabar en la sartén. Después de esa vemos otra morena, una preciosa picopato, muy colorida y con una de dientes que no veas. Estas morenas son mucho más pequeñas. Después comenzamos a regresar al punto de entrada por otro camino y vemos un montón de fulas blancas, pescado propio de las islas macaronesias. Vemos otros peces y hasta una planta preciosa y de pasada, una fula negra, que me trae muchos recuerdos de cuando era pequeño e iba a pescar con mi padre. En nuestro camino nos cruzamos con un montón de plantas que parecen corales pero no lo son y en al menos dos ocasiones vemos nudibranquios, que son esas babosas tan coloridas. También super-hiper-mega escondida tenemos otra morena negra, de la que solo vemos la cabeza y los ojitos y cerca del final nos pasamos a saludar a una anémona que estaba de tertulia con dos cangrejos araña y que venía a estar en el lugar en el que paramos durante tres minutos a unos cinco metros de profundidad antes de ascender a la superficie.

Primera inmersión en el Cabrón, segunda parte

La inmersión comenzó en Primera inmersión en el Cabrón, primera parte

Continuamos avanzando en las profundidades del océano Atlántico junto a la playa del Cabrón y hoy tenemos la etapa intermedia de esa inmersión y que está mayormente centrada en una pequeña cueva abierta que hay por allí. Para aquellos con menos luces, a menos que tengas cursos específicos, el buceo es en «aguas abiertas» y para entrar en lugares como el que vemos hoy, solo es posible porque no es una cueva en la que te adentras y tiene una pequeña salida, no, está abierta, es pequeña y es sencillo salir de allí. La música para la inmersión de hoy es la preciosa canción All of the Stars de Ed Sheeran.

Comenzamos en la cueva, llenísima con un banco de peces roncadores, que están por todas partes. Con tanto tráfico, el agua estaba un poco turbia, pero sigue siendo igual de divertido el estar allí dentro, buscando langostas y quizás rayas que se esconden en el suelo de arena. Cerca del segundo minuto seguimos a los roncadores hasta salir y regresar a la arena. Después nos movemos por zonas rocosas y allí tenemos dos anémonas, una púrpura y la otra naranja y junto a ellas un precioso cangrejo araña. Estas anémonas se cambian de sitio de vez en cuando y no siempre están juntas. Avanzamos por un valle, entre rocas, muy espectacular y ahí es donde nos quedamos.

Primera inmersión en el Cabrón, primera parte

Ya sé que cuando puse el último vídeo de la inmersión nocturna en la playa de Tufia, todos nos entristecimos y angustiamos, pero que nadie se preocupe que mi auto-regalo de cumpleaños fueron dos inmersiones el día antes del susodicho en el Cabrón, en Arinaga y lugar que ya hemos visitado en otras ocasiones y es una de mis inmersiones favoritas porque tiene cuevas, arcos, bancos de peces, morenas, anémonas y mucho más y por allí no se ve un truscolán. Como es habitual y para evitar hacer un único vídeo eterno, dividiré la inmersión en partes, creo que en este caso serán tres y hoy tenemos la primera. La música que acompaña las imágenes es el clásico This is Me, de la banda sonora de la fantástica película El gran showman – The Greatest Showman.

Comenzamos nada más entrar al agua, en la piscina natural que sirve de pista de lanzamiento. Después vamos avanzando hacia la zona de rocas y cuando llegamos nos topamos con un pez trompeta que yo creo que se dedicó a seguirnos. Después del primer minuto pasamos por un arco que nos lleva a veintidós metros de profundidad, con lo que tienes que tener certificación avanzada para cruzarlo, ya que con la de Open Water solo se puede llegar hasta los veinte metros. El que iba por delante de mí levantó algo de arena. Una vez pasado el arco, vamos a un lugar en el que pusieron un Portal de Belén hecho con dos botellas de aire y allí mismo estaba el banco de peces roncadores, enorme y que seguimos en una de las cuevas que hay en la zona y que por si alguno cree que nos metemos en sitios peligrosos, son cuevas abiertas. El pez trompeta seguirá apareciendo de cuando en cuando porque él es así de fantástico. Cuando acaba el vídeo seguimos dentro de la cueva.

¿Qué estás esperando? Sigue la inmersión en Primera inmersión en el Cabrón, segunda parte

Despegando en Gran Canaria hacia Lisboa

Esto comenzó en El despegue hacia el sur

Acabado el segmento de ida a Gran Canaria, seguimos con el regreso, que constará solo de dos vídeos del trayecto entre Gran Canaria y Lisboa. En el siguiente trayecto, aquellos que tienen memoria y no han perdido la comprensión en la lectura, recordarán que no me tocó ventana pero además en el aterrizaje se prohibió totalmente y más que totalmente el uso de aparatos electrónicos de cualquier tipo porque el avión aterrizó usando el piloto automático y el piloto nos obligó a rezar por nuestras almas con él. Hoy tenemos el despegue en Gran Canaria, que también es un vídeo cutre porque me tocó del lado equivocado del avión, con lo que todo se ve mientras avanzábamos hacia la cabecera de pista y una vez en el aire, solo hay océano Atlántico. La música para este vídeo es la canción Adiós de Fangoria, muy apropiada, ya que dejaba la isla redonda.

Comenzamos prácticamente viendo todos los aviones que estaban en las pasarelas del aeropuerto, que eran un montón, porque el mío estaba casi en la primera. Vemos que el aeropuerto ese día estaba bastante ocupado y que la mayor parte de los aviones venían de Europa. Después aceleramos un poco y también revisamos los aviones turbohélice que operan en Canarias, y que también estaban en formación y de esos hay un montón en las islas. Mientras esto sucede, se puede ver que había algunas nubes en la zona, pero el día no estaba malo.

Pasados los dos minutos y medio entramos en pista y despegamos, mirando hacia la parte militar del aeropuerto y la bahía de Gando, zona que seguro que es fabulosa para bucear pero estar prohibido por ser todo una zona militar. Al despegar, por debajo de mi culo debía estar la playa de Tufia, donde hice la inmersión nocturna, pero al ir del lado equivocado no se ve.

Nos quedamos a un vídeo para acabar con esta matraquilla de los despegues y aterrizajes.

Si has llegado hasta aquí, no te pierdas el gran final en Aterrizando de nuevo en Lisboa yendo hacia el norte