Buceando en la baja de Pasito Blanco, segunda parte

La semana pasada vimos la anotación Buceando en la baja de Pasito Blanco, primera parte y hoy tenemos la segunda parte de esa fabulosa inmersión. Comienza exactamente en donde nos quedamos y para esta ocasión, la música es la fabulosa canción Nothing’s Gonna Stop Us Now del legendario grupo Starship, que creo que no hicieron mucho más tras convertirse en leyenda pero bueno, siempre nos quedará esta canción. Comenzamos con el gigante banco de peces roncadores y todos nosotros a su alrededor. Por supuesto hay un momento selfie cuando llevamos unos cuarenta segundos de video. Cuando ya cambiamos de onda nos vamos a visitar una morena negra y después pasamos junto a una estrella de mar. También vemos un par de nudibranquios, que son esas babosas coloridas que apreciaréis de cuando en cuando. Al acabar y cuando hacíamos nuestra parada de tres minutos a cinco metros tenemos a un grupo que acababa de sumergirse y que vemos pasar por debajo de nosotros.

Buceando en la baja de Pasito Blanco, primera parte

Aquellos o más bien aquel que me sigue por los estados de mi güazá, que soy el único ser humano que los mantiene frescos como el pan recién salido del horno y añado varios cambios diarios, saben que llevo unas semanas poniendo los vídeos del buceo en Gran Canaria. Ahora que por fin he acabado de procesar los de la primera inmersión que hice allí, llega la hora de aglutinarlos en un episodio épico y legendario y dejarlo caer por aquí. O no. Lo primero es lo primero, decir que como no quiero recortar nada y son casi diez minutos, hoy tenemos la primera parte de aquella inmersión, que fue en la Baja de Pasito Blanco, al suroeste de Gran Canaria, entre Maspalomas y Arguineguín. La música escogida es la canción Wings del grupo HAERTS.

El vídeo comienza según llegamos al fondo y pasamos al poco por una zona con bastante vegetación marina. Pasado el medio minuto tenemos el primer momento legendario de esa primera inmersión, cuando una raya volaba cerquita de mí, aunque cuando vio mi empecinamiento, salió por patas. Después vemos una buena dosis de morenas, escondidas entre recovecos. Hay alguna Picopato, de cabeza amarilla y en este caso era enorme, perfectamente capaz de comerse un truscolán. También vemos algunos cangrejos araña y llegando al final aparece el banco de roncadores residente en ese lgar y que es espectacular, parecíamos pastores controlando el rebaño. Entre los roncadores se habían colado varios peces trompeta y de vez en cuando vemos alguno en el vídeo.

En el próximo acabaremos esta inmersión.

Despegando de Gran Canaria

Todos sabemos como se emociona hasta las lágrimas el Ancestral con los vídeos de despegue y aterrizajes, que a estas alturas tengo una colección que muy pocos seres humanos pueden igualar y por seres humanos me refiero a todos los habitantes del planeta salvo la escoria truscolana y la gentuza koreo-kabezuda, que ni a unos ni a otros los incluyo como pares al resto. Hoy deberíamos tener tanto el despegue y el aterrizaje del viaje de vuelta a los Países Bajos pero he decidido dividirlos en dos porque el aterrizaje fue épico, uno de los mejores que he hecho y el vídeo dura casi veinte minutos y no quiero masacrarlo y además le quiero añadir algunas notas porque pasamos por encima de muchos lugares mentados en el mejor blog sin premios en castellano con frecuencia. Así, nos centramos en el despegue desde el aeropuerto de Gran Canaria del sábado pasado y lo primero es decir que para poder sentarme en la última fila, tuve que escoger el lado derecho, que es el peor para ver la isla con viento del norte, así que el vídeo tiene todo lo interesante mientras el avión camina hasta la cabecera de la pista para despegar ya que una vez salta al cielo, allí no hay nada, vaya vaya.

La música que he elegido es el clásico Another Day of Sun, canción con la que empieza el musical favorito de Virtuditas que no es otro que La ciudad de las estrellas – La La Land. Mientras corremos por la pista, al fondo vemos las montañas de la isla redonda y por suerte no hay rastro de incendios. Al despegar vemos la bahía de Gando, que es zona militarizada y pasamos por encima, sin poder verla, de Tufia, lugar al que he ido a bucear varias veces y que Genín conoce muy bien gracias a los vídeos submarinos.

Desde Eindhoven a Gran Canaria

Todos sabemos que en todo el universo solo hay una persona interesada en los vídeos de despegues y aterrizajes y resultó que es la única que comenta por aquí y aunque el 2020 está siendo un año terrible para esta cosecha, ya ha caído alguno y hoy tenemos uno nuevo, el que corresponde a mi viaje desde los Países Bajos hasta Gran Canaria, volando con transavia y partiendo desde Eindhoven, aeropuerto que elegí por la conveniencia del horario, ya que me podía ahorrar diez leuros y volar desde Amsterdam pero el precio a pagar era que el avión salía a las siete de la mañana y para llegar al aeropuerto en transporte público de noche, seguramente tenía que levantarme a las dos y pico, pagar un taxi a la estación y al final, los diez leuros de ahorro eran veinte leuros más y una noche de insomnio, así que elegí la pastilla azul de las cosas más fáciles y mi avión partía a mediodía, hora perfecta para un parado como yo. Aún así, el traslado al aeropuerto no estuvo exento de aventura ya que en un tramo de la línea ferroviaria estaban justo ese día haciendo obras y nos llevaban desde Utrecht a Den Bosch, ciudad que en español se conoce como Bolduque, que mira que suena raro o quizás hasta rarísimo. Desde allí ya seguí con el tren hasta Eindhoven y una vez en la misma, con guagua hasta el aeropuerto, que estaba mucho más lleno de lo esperado y muchos haciendo el paripé de las mascarillas y comprando comida y bebida para no tener que usarlas. En el avión yo iba en la última fila del lado izquierdo, con lo que en esta ocasión, no tenemos ala bloqueando lo que está debajo. La música es la canción Una rosa es una rosa de Mecano. El despegue es con mucha vuelta porque tuvimos que ir hasta el final de la pista por culpa del viento. Después vemos un poco de la campiña local, aunque la ciudad de Eindhoven no aparece porque estaba a nuestra espalda. En sul lugar, vemos Best. Para el aterrizaje, con el viento del norte estaba en el lado adecuado del avión y tenemos Gran Canaria en toda su gloria. De entrada vemos a lo lejos Maspalomas mientras nos acercamos a la isla y una vez giramos noventa grados, ese perfil tan fabuloso de la isla redonda, visto del lado seco. Atentos porque a partir de cuatro segundos antes del tercer minuto lo que está a nuestros pies es Vecindario, capital de Mordor y la cuna de los Orcos. Los destellos que se ven son de las lycras de las obesas mórbidas caminando por esas calles. Vamos en paralelo a la GC-1, la autopista que va al sur de la isla desde la capital. En resumen, un buen espectáculo para el ancestral:

Decir que al llegar nos hicieron el paripé de medirnos la temperatura, aunque la pava que controlaba la cámara miraba para todos lados excepto el monitor, así que me imagino que esa es una de las formas de colarse infectados en España. Sería tan sencillo como hacer un pequeño programa de ordenador que cuando detecte la temperatura alta, suene una alarma, avise a los policías y ellos directamente que tiroteen a los afectados.