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El día de la Victoria en Hanoi

El relato comenzó en El salto a Hanoi

El 30 de abril los vietnamitas celebran la victoria sobre el sur y la reunificación del país. Por casualidades del destino, a mí me pilló en Hanoi. Me levanté temprano para evitar el calor y después de un desayuno antológico que seguro que habéis admirado en comida en fotos salí a la calle y fui hacia el distrito Ba Dinh, el cual está muy cerca del barrio viejo que es en donde me estaba quedando. En Ba Dinh están los monumentos más importantes de la ciudad y fue el lugar en el que comenzó la ciudad en el siglo XI (equis-palito).

Lo primero que me encontré fue el Museo de historia militar el cual me la traía al fresco aunque hice fotos desde fuera de la Torre abanderada Cot Co, una estructura muy bonita y que es de lo poco que queda de la fortaleza real del emperador Gia Long aunque en 1812 le añadieron más niveles y le cambiaron el aspecto. Más interesante me resultó la estatua de Lenin enfrente del museo, en una plaza preparada par las celebraciones del día.

Continué el paseo hasta la plaza Ba Dinh, la explanada en la que se hacen todas las ceremonias de la nación y en donde el 2 de septiembre de 1945 Ho Chi Minh leyó la Declaración de Independencia. El lugar estaba petado de gente para ver el desfile y engalanado con flores y lemas sobre el comunismo y el país. Por ser el día que era la tumba de Ho Chi Minh estaba cerrada al publico, algo que no me afectaba demasiado ya que no tenia ninguna intención de verla. Me centré en el Mausoleo que contiene los restos del viejo, un edificio sobrio y elegante. Al parecer, el Tío Ho quería que le cremaran y repartieran sus cenizas por el país pero como que se las trajo bien floja su deseo y lo desecaron como presa de caza y lo pusieron allí para que siga de cuerpo presente en el país. Algunos de los que estaban fuera hasta se les veía emocionados.

Seguí el río humano y llegué a la casa de Ho Chi Minh y el Palacio Presidencial. Los Orcos locales no pagan pero nosotros los elfos tenemos que apoquinar 20000 Dong que vienen a se 74 céntimos de l??uro. Hay un control de seguridad de pura risa María por el que pasa todo el mundo pitando. Pasamos junto al Palacio presidencial pero no te dejan olerlo y a su lado llegamos a una casa muy sencilla en donde vivía el chamo, en plan Gran Hermano pero sin cámaras. Además vemos su garaje con sus tres coches, un poco roñosos pero es que parece que el hombre era austero. Desde allí rodeas un pequeño lago y llegamos a la casa que le hicieron más tarde, también muy sencilla y nada que ver con los casoplónes del expresidente Zapatazos, el mismo que arruinó España. Salvo un servidor que se tomaba aquello a cachondeo y un monje budista que no paraba de hacer fotos con su iPad, allí todos parecían sacados de ña procesión de Semana Santa. Lo del monje tiene mérito porque técnicamente hacen voto de pobreza pero está claro que a aquel le sudaba la polla el susodicho voto. Total, como ningún Dios existe, nadie se lo reprochará.

Saliendo del lugar está el Museo de Ho Chi Minh, que aquello más bien parece un parque temático del señor ese. El edificio es feo de cojones y pasé de entrar y opté por fotografiar la Pagoda de una columna, un pequeño y precioso templo realmente único y que data del siglo XI, aunque lo han reconstruido varias veces y esta última iteración es de después de 1954 ya que los franceses al salir del país lo destruyeron.

Después de andar un poco llegué al Templo de la Literatura o Van Mieu, el principal santuario dedicado a Confucio de Vietnam y una de las pocas cosas que quedan del Hanoi levantado por la dinastía Ly. Se construyó en el 1070 y tiene cinco patios amurallados por los que te vas adentrando en el complejo. Los dos primeros son jardines sin más y la cosa se pone interesante al entrar al tercero por la Khue Van Cac. En este patio hay un estanque que dicen es el de la Claridad Celestial y a los lados del mismo están las reliquias más importantes del templo, 82 piedras talladas y montadas sobre tortugas y en las que están anotados los resultados de los exámenes estatales entre 1442 y 1779. Se supone que habían mas pero desaparecieron o han sido destruidas y es una lastima porque son muy bonitas. Cruzando por la puerta del Gran éxito llegas al cuarto patio, con el edificio del templo propiamente dicho. Aquí está la Sala de Ceremonias donde el rey hacia los sacrificios a Confucio. En el quinto patio está la Academia nacional, la primera universidad de Vietnam, fundada en 1076 y donde se educaba a los gobernantes del reino.

Tras la visita continué hacia el Barrio Francés y fui a ver la prisión Hoa Lo, una cárcel construida por los franceses para torturar vietnamitas y que los pilotos americanos rebautizaron como Hanoi Hilton. Resultó una visita muy interesante y que disfruté enormemente. Después fui hacia el edificio de la Opera, construido inspirándose en la Opera de París. Seguí callejeando por Trang Tien, llena de tiendas de libros y de arte y de heladerías, lo cual tiene sentido porque a casi todos el arte nos deja fríos.

Volví a saltar de barrio y fuí al Barrio viejo y me acerqué hasta la calle Ma May para ver las casas tubo típicas de la zona y en particular visitar una que han hecho museo y está muy bien conservada. Visité el templo Bach Ma pero me dejó más bien frío y estuve en el mercado Dong Xuan sin que se me cambara la peluca por ver algo raro.

Regresé al hotel y por la noche fui al teatro de marionetas de agua y si alguno tiene curiosidad, ya sabéis en donde pongo los vídeos. A mi no me impresionó pero mucha gente me ha dicho que tengo que ir al e Saigón porque es mejor así que ya veremos. De esta forma acabó mi tercer día en Hanoi.

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La magia de Tam Coc

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Una vez terminamos la visita a Hoa Lu y con más de cuarenta grados nos metimos en el autobús para ir a Tam Coc, otro villorrio que está a unos veinticinco minutos. El conductor seguía jugando al Grand Theft Auto Hanoi con la guagua y había momentos en los que lo mejor era cerrar los ojos y así morir por sorpresa. No lo comenté ayer pero por el camino pasábamos por un numero infinito de campos de arroz y en casi todos hay tumbas. Los vietnamitas no tienen el concepto de cementerio muy desarrollado y plantan a sus muertos en donde plantan la comida. Por eso de siempre se ha dicho que el arroz vietnamita es más rico porque trae tropezones. Por si hay alguien leyendo esto que estudió la ESO o la AQUELLO, el arroz se planta en campos inundados y si pones una tumba allí, ten clarísimo que ese muerto pasa a formar parte de la cadena alimenticia en dos ratos y cuarto. Lo dicho, que el arroz de aquí es más rico por los muertos con los que lo abonan. Me extrañó que casi ni se ven vacas aunque pensándolo un instante, tampoco he visto leche.

Al entrar en Tam Coc aquello era como un zoco de capital de provincia y los puestos de recuerdos y bebidas eran innumerables. Nos llevaron a comer a un de los restaurantes del lugar y que también hace de hotel. Era un bufé, un tipo de comida que odio porque me encochiné y efectivamente comí como si aquella fuera la ultima cena. Salí de allí encochinado y habiendo entablado conversación con una japonesa y una kuwatí que al igual que un servidor, estaban viajando solas por Vietnam. La ubicación del restaurante era perfecta para coger el barco ya que estaba enfrente mismo del embarcadero. Mientras nuestra guía pagaba y organizaba el asunto, nosotros estábamos bajo un árbol a la sombra y de repente se comienzan a oír ruidos y se monta una pelea allí entre una mujer que trabaja remando en los barcos y uno de los capataces. La tía atacaba como gato que quiere arañar. Se la tuvieron que llevar entre tres y dos para el tío. Como la conversación estaba encriptada y era necesario abonarse nunca sabremos lo que se dijeron y lo que provocó la pelea.

Me subí a uno de los barcos con las dos chamas con las que almorcé y nuestra barquera era una señora de cincuenta y pico que estaba más fibrosa que el ex gobernador de California en sus años mozos. Nos sacó al río y empezó a remar con una fuerza tan grande que parecía que llevábamos un fuera borda. Tam Coc es como una versión terrestre de Halong Bay, con el mismo tipo de formaciones solo que en lugar de descansar en el mar, lo que pasa por allí es un río. Como todos somos muy cultos y hemos visto la película Indochina, seguro que os hacéis una idea. Si no s pasáis por mi canal en el llutuve y miráis los vídeos. Durante dos horas nos llevaron por el río disfrutando de unas vistas fabulosas y un calor mortal. En la ruta pasamos por tres túneles bien largos tallados por el agua y que terminan de convencer al más negado. Se llaman Hang Ca, Hang Giua y Hang Cuoi. El paseo fue fabuloso y al regresar se supone que teníamos tres cuartos de hora de bicicleta pero el calor era tan monstruoso que nos los saltamos y nos quedamos al fresco. Cinco gringas se quedaban en el hotel y eso hizo que en el regreso no fuéramos tan apretados. Yo me senté junto a la amarilla y en ocho segundos. Ya dormía. Yo miraba a la carretera y floraba con lo que hacia el conductor. Tanto la buscó que acabó por encontrarla y de repente sentí un ruedo fortísimo y paramos. Habíamos chocado con una moto en la que iba un hombre, su mujer y un bebé. El tipo conducía tan mal como nuestro chofer y cuando paramos nos hacia señas para que siguiéramos como dando a entender que todo estaba bien. Volvemos a arrancar y unos minutos mas tarde llega una moto con un tío haciendo señas y empiezan a gritarse. Damos la vuelta y volvemos al lugar del crimen. Allí comenzó una bronca épica en la que todo el mundo parecía gritarse y yo hice alguna foto del daño en la motocicleta desde la guagua ya que nos prohibieron salir. Tras mas de media hora volvieron y nos dijeron que habían pagado por el daño y estaba todo arreglado. Retornamos a la carretera solo que parece que durante la transacción algo reposeyó al conductor y ahora era lo mejorcito en pista. Nadie se fiaba de él y todos mirábamos a la carretera. Me dejaron en el hotel a las siete de la tarde pero aun seguía tan lleno del bufé que pasé de cenar y me fui a hacer fotos por la zona del lago de noche, del mercado nocturno y de paso comprarme entradas para el espectáculo de las marionetas de agua. Cuando me aburrí regresé al hotel y así acabó mi primer día completo en Vietnam.

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Excursión a Hoa Lu y Tam Coc

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Para mi primer día completo en Vietnam escogí hacer una excursión a un par de lugares cercanos a Ninh Binh, a ciento y pico kilómetros de Hanoi por la autopista 1. Mis planes raramente están muy definidos al llegar a estos destinos y lo que marcó el cambio de rumo fue que el día 30 de abril los vietnamitas celebran la victoria, reunificación o liberación según se mire del país. El 1 de mayo tienen también la celebración del día de los trabajadores y esto lo convierte en el puente más importante del país y que terminó afectándome ya que no conseguí alojamiento para ir a Cat Ba y tuve que improvisar. Los del hotel me apuntaron en una excursión y a la mañana siguiente, a las ocho menos cuarto me recogían en una guagua petadísima de gente y en la que yo fui el ultimo en entrar. Enfilamos hacia el sur para hacer dos horas. Media de carretera. El conductor era un suicida y pasábamos más tiempo en el carril contrario que en el nuestro. El tío pitaba continuamente.

El trafico en Hanoi y alrededores no se puede explicar. Hay que vivirlo. No parece que existan reglas y el tamaño importa mucho. Las carreteras no están en muy en estado y a n tramo excelente le puede suceder otro como de camino de cabras. Los baches debían ser orificios de ventilación del infierno. Nos llevaba una guía muy simpática con un cutre-inglés que no entendía nadie y aunque la mujer ponía empeño, no cuajaba en sus clientes. A mitad de camino se detuvieron en el típico lugar en el que con la excusa del baño te tratan de vender de todo. Tenían casi que los mismos recuerdos que se pueden comprar en Myanmar, Camboya o Tailandia con lo que debe ser cierto eso de que el mudo es una aldea global. La temperatura exterior iba en aumento y para cuando llegamos a Hoa Lu era de cuarenta y dos grados.

En Hoa Lu salimos de la guagua y fue com meterse directo en un sartén. Sudabas desde el primer nanosegundo y todos fuimos directos a un puesto en el que vendían agua para aprovisionarnos con botellas adicionales. El precio de medio litro es de 10000 Dong que equivalen a treinta y siete céntimos. Hoa Lu era en el siglo X (equis) la capital del reino de Vietnam, el cual se llamaba por entonces Dai Co Viet. Aunque los Palacios reales llevan siglos desaparecidos hay unas replicas del siglo diecisiete de los templos originales. Están en un valle lleno de campos de arroz y colinas calizas. Allí visitamos dos templos, primero el Den Dinh Tien Hoang dedicado al rey del mismo nombre y aquí merece la pena matizar que los vietnamitas distinguen entre templos y pagodas. Los primeros suelen tener imágenes de reyes y los segundos son budistas. Pese al comunismo, esta gente sigue visitando los templos de grandes reyes de la antigüedad y les hacen ofrendas y piden favores. En el templo hay una figura del rey y sus tres hijos. Por mucho que lo adoraran un asesino lo mató a él y a sus dos hijos mayores mientras dormían una borrachera. El segundo templo está relacionado con esto y se llama Den Le Dai Hanh por el general que al parecer se pulía a la reina y que después del follón que se montó tras la muerte del marido de la chama, se proclamó rey, se casó con ella y hasta tuvieron tres hijos más. Los templos no me parecieron particularmente espectaculares pero mi percepción está muy influenciada por Bagan y Angkor Wat, lugares que son infinitamente más espectaculares.

Dentro del complejo de los templos hay vendedores de todo tipo que no se cansan de ofrecerte sus productos. A ser domingo y en medio de un puente, nos topamos con mucho turista vietnamita ya que como dije, la gente es muy devota de los viejos reyes. Al acabar el paseo nos dirigimos a Tam Coc pero eso lo cuento otro día que es tarde y mañana tengo que madrugar para volar a otro lugar de Vietnam ??

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Callejeando por el centro de Hanoi

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Al llegar al hotel me recibieron con el boato propio que se le debe al Elegido. Me doraron la píldora y tal y tal y después de una gira con ovación por mi fastuosa habitación me dejaron solo. Me di una ducha rápida y me tiré de cabeza a la calle. Te lo digo y te lo repito meri lleín, si te pierdes hoy en día es porque quieres. Desde que me compré la Aplicación CityMaps2Go se me despejó el camino por el mundo. Permite descargarte los mapas OpenSource de cualquier lugar del universo y como los llevas en TU PRECIOSO no has de preocuparte. Salí a la calle, marqué el punto del hotel y sin indecisión alguna fui hasta la oficina de Vietnam Airlines y me compré el billete para una semana más tarde hacia mi siguiente zona. Después me acerqué al lago Hoan Kiem o Joaquín pa’ los colegas y comencé a rodearlo, haciendo fotos de todo lo que veía.

Lo primero que llama la atención al ver el lago es que no es muy grande y lo segundo es que en su interior hay un islote minúsculo con la Torre Tortuga, un pabellón que los nativos conocen por Thap Rua y que está al sur del lago. Se construyó en el siglo XIX (equis-palito-equis) para conmemorar la leyenda de la tortuga de oro y la espada restaurada. Dado lo minúscula que es, no se puede visitar pero es un objeto que todo el que visita Hanoi fotografía. Por el sur del lago también vi la impresionante Oficina General de Correos y frente a ella una minúscula torre de ladrillos que al parecer es lo que queda de la Pagoda Chua Bao An y que fue destruida por los franceses para construirse sus casas por ese barrio a finales del diecinueve. Un poco más arriba, además de hartarme de hacer fotos a la Torre Tortuga saludé a la estatua del rey Ly Thai To que al parecer fue el que mandó levantar Hanoi, ciudad que según nos contó un guía en una de las excursiones que he hecho viene de dos palabras, Ha Noi y significa la ciudad dentro del río. Volviendo al chamo, la estatua la erigieron en el 2004 como parte de los preparativos del primer milenio de la ciudad que se celebró en el 2010.

Mi siguiente parada fue para ver Den Ngoc Son para el cual hay que pagar 1 dólar para entrar y al que se llega cruzando el curioso puente Huc el cual hace un arco de madera laqueada de rojo y cuyo nombre significa el lugar en el que la luz de la mañana descansa (no son cursis ni nada ??) el lugar es un templo pequeño y que se construyo en el siglo catorce y dedicado al general Tran Hung Dao el cual venció a los Mongolos en 1288. Tras esta parada continué rodeando el lago y flipé con la gente cruzando entre motos, aunque que os voy a contar si seguro que todos habéis visto el video en mi canal en el llutuve. Me lancé a cruzar como hacen los locales y es un pico de adrenalina. Acabé mi paseo enla zona enla catedral de San José, edificio de estilo neogótico (como las hijas de cierto expresidente que hundió cierto país) y fea de vicio (como ciertas hijisimas). La catedral estaba cerrada y no pude entrar.

Desde allí regresé al hotel porque aunque parezca poco, mi primera experiencia a cerca de cuarenta grados me dejó más sudao que el chichi de una puta de puticlub de carretera nacional. Mas tarde volví a la catedral y estaban de misa. Cené al lado y sentado desde la primera planta mirando la catedral. La cena la podéis ver en mi bitácora de fotos de comida en tumblr. Esa noche caí muerto en la cama y así acabó mi primer día en Vietnam.

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