Cyrano

Yo no veo la hora que acabe de una puta vez el buenismo este de esta década y volvamos a lo de siempre, que el buenismo es un cáncer que lo destruye todo. Ahora resulta que han vuelto a hacer una película que todos conocemos y amamos y en esta nueva versión musical, cambiamos a tío con nariz grande por enano repelente y al otro por negro acarajotado y solo faltó que la chama fuera un travelo que se ha cambiado de sexo dieciséis veces porque es así de indecisa. La película se titula Cyrano y en España se estrenó en marzo también con ese título. Mencionar que esta la vi hace bastante tiempo pero de alguna manera, se me pasó y no la comenté en su momento, quizás porque he hecho todo lo posible por olvidarla.

Un julay se encoña de su prima y usa un negro estúpido para ver si se la camela y se la empeta hasta los pelos de los güevos.

Resulta que un enano está encoñado de una subnormal influenser y como presupone que ella no está por la lavor de comer micro-penes, pone sus palabras en boca de un negro que no sabe hacer la o con un canuto y que la tía sueña con follarse porque al ser negro, el maromo tiene que ser kilométrico. En esto que el ricachón que se está camelando a la pava se calienta y manda a los otros dos a la guerra a una misión imposible o algo así y ella se emputa y termina convirtiéndose en cliente VIP de la tienda del barrio, en la que no hay pepino que no compre.

No necesitábamos para nada esta revisitación de la historia y los cambios no han servido para nada. La cantidad de química que hay entre el trío protagonista no se puede medir porque no había ninguna, es que ni jarto de coca te crees que el enano está enamorado de la otra o ella del negro o el negro de ella. Es todo demasiado estúpido y falso y las canciones, que cantan, estropean cada uno de los momentos en los que ocurren. Cuando llegamos a la traca final, con los dos machos en la guerra o algo así, ahí ya la peli se transforma en un folletín turco pero de los malos y tenemos una escena con todos los chamos asumiendo que van a morir que da vergüenza ajena y hasta de la propia. Hay una escena final tras esto que no merece ser mentada.

Si eres un miembro del Clan de los Orcos, arráncate los ojos si alguien te pretende obligar a ver algo así. Si eres un sub-intelectual con GafaPasta, arráncate también las orejas que el daño a tu cerebro será irreparable.

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Categorizado como Cine

Por sulaco

Maximus Julayus

4 comentarios

  1. yo no lo he visto en muchas o ninguna película, pero vamos, que es malísimo como actor aquí y peor aún como cantante de puticlú

  2. Es la segunda crítica que leo de esta peli donde decís que no hay química ninguna entre los actores, debe ser verdad.

  3. Es más probable que el negro se la empete al enano que a la otra, que miraba con ojitos de lujurias los mangos de los paraguas.

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