El Caballero Verde – The Green Knight

Ya lo dice el refranero que la ignorancia es una virtud y yo no me lo terminaba de creer hasta que fui a ver la película que voy a comentar hoy y que se ha estrenado durante unos días en los cines pero está totalmente disponible en la plataforma esa que tiene nombre de río gigantesco que desemboca en Brasil. La película se llama The Green Knight y en España se conoce como El Caballero Verde, que no quiero que os confundáis y este no aparecía en el libro «El pájaro verde» con el que todos estudiábamos en parvulito o primero.

Un julay acarajotado va pa’Jinámar a comprar dos rayas de coca y sin chimpún

No tengo muy claro de qué iba esto pero decir que un pavo que es sobrino del Rey o algo así se monta una aventura en la que tiene que ir a buscar a un tal caballero verde y por el camino se encuentra con chusma y gentuza de la peor y a veces sale cagado y otras veces no y finalmente se encuentra con el caballero ese y regresa a la keli de su tío.

Yo no tenía ni puta idea de la leyenda artúrica esta y mi vida había sido hasta este punto pura felicidad, que se tronchó en las dos horas y pico que sufrí en el cine y en las que gracias a Dios que tengo unos buenos mecanismos de protección y me dormí por lo menos tres cuartos de hora, que si no igual me tienen que encerrar en un psiquiátrico o eso que antes llamábamos manicomio. De entrada, ya estoy hasta los güevos, repito, hasta los güevos, del buenismo este que hace que pongan a un actor de ascendencia hindú como si fuera un británico de hace siglos, que no es cierto, que no sucedió y que por más que hagan películas, no me lo creo. Además, es que caga el personaje con su pretensión. La película tiene mucha fantasía o algo así que definitivamente no funcionó conmigo y el usar expresiones en inglés de hace unos siglos, que parecen soltadas aleatoriamente para impresionar al público, eso no mola nada. Hubo gente que se marchó de la sala y otros, como yo, que optamos por el coma y nos dormimos esperando que llegaran los tiempos mejores que nunca llegaron.

Al final hubo una especie de movida rara y un final peripatético que lo único que consigue es calentarte y que salgas del cine emputado. Esto es un fracaso sin paliativos.

Si eres un miembro del Clan de los Orcos, apaga la tele si te la ponen. Si eres un sub-intelectual con GafaPasta y te gusta esto, hay algo muy pero que muy mal dentro de ti y deberías limpiarlo con amoniaco, que es lo único que destruye esa maldad interior.

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Categorizado como Cine

Por sulaco

Maximus Julayus

1 comentario

  1. ¡Help!
    Gritó Genín mientras salia por patas a toda leche!!!
    Pobrecito el «guanchecomequesos», la que se caló completica, menos lo que se durmió, claro 🙂
    Salud

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