El héroe de Berlín – Race

Desde hace creo que tres semanas le he vuelto a coger el gustillo a ir los martes por la noche al Sneak Preview, un pre-estreno sorpresa que en las tres veces que he ido, han resultado ser películas que acaban más bien en la filmoteca o en los multicines con más salas y no suelen estrenarse en Utrecht. De esta forma, las veo unas dos semanas antes de que lleguen a los cines y me ahorro un viaje a otra ciudad. Una de esas películas fue Race, la cual ha llegado tarde por aquí ya que en España se estrenó a mediados de abril con el título de El héroe de Berlín.

Un julay negro da por culo a los teutones y acaba bien jodido

Hasta el más acarajotado seguro que tiene una vaga idea de quién fue Jesse Owens pero vamos, por si acaso decir que fue el negro que ganó cuatro medallas olímpicas en los Juegos Olímpicos de Adolf Hitler en Alemania. La película nos lleva por sus años en la universidad, a la que entró por correr como un caballo, en sus éxitos deportivos en Estados Unidos, sus dudas para ir a los juegos olímpicos, su folleteo pegándosela a su novia y finalmente, su visita a Alemania y su triunfo y caída en desgracia. Además vemos las movidas políticas entre los viejos que forman los comités olímpicos y tenemos también un repasillo del racismo americano con los negros y de los nazis con los judíos.

Si has leído el párrafo anterior, sabes lo que voy a decir. La película está bien pero cuando quieres contar quince películas en una, el precio es la calidad. Igual tendrían que haber podado la historia muchísimo más ya que hay tanto que nos quieren decir que terminamos con partes que afectan al conjunto. Lo mejor de la película es Stephan James haciendo de Jesse Owens y su relación con Jason Sudeikis que es su entrenador. En esos momentos es cuando la historia se crece un montón. También funcionan muy bien las partes en Alemania en las que aparece Carice van Houten haciendo de la directora esa nazi que le molaba un pollote más que un niño a un cura (presuntamente, siempre presuntamente). Hay un montón de actores conocidos pero al tener tantas tramas corriendo en paralelo, a muchos de ellos los vemos como mucho dos minutos. El exceso de historia acaba por apagar la principal, aunque pese a esto, es muy buena y sirve para refrescarnos la memoria y confirmar que la historia se repite, como vemos hoy en día con los mierdas de los truscolanes o la estupidez inglesa. La película parece que no quiso entrar en el acoso y derribo de Jesse Owens tras los juegos olímpicos por ser negro, algo muy bien documentado en la Wikipedia. Los gringos necesitaban un héroe, lo crearon y después lo desecharon. Mencionar también a David Kross que hace del campeonísimo teutón y que supuestamente, según la película, se hace super-hiper-mega-amigo de Jesse Owens, aunque claro, con dos escenas juntos eso resulta tan difícil de creer como que truscoluña es nación. En fin, que pese a todos los intentos del director por hundir la película, es una buena historia que documenta un importante evento de nuestro pasado.

Este cine carece del más mínimo interés para los miembros del Clan de los Orcos, aunque por otro lado, es el tipo de historia que sí que está al alcance de los sub-intelectuales con GafaPasta.

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Por sulaco

Maximus Julayus

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