Estación Once – Station Eleven

El año 2021 transcurría plácidamente y todo el mundo daba por sentado que sería el año ese de las cholas de Calamar, la serie esa de los kabezudos-koreanos-de-mielda en la que por un puñado de leuros, dejan que los maten con gusto o con disgusto y ya estábamos en diciembre, casi en navidades, cuando de la nada apareció Station Eleven y ya se ha convertido en la serie del año pasado. En España está en la cadena esa que se puede ver en el póster con el nombre tan chachi de Estación Once.

Esto suena a pandémico total pero se basa en un libro que se publicó antes de la pandemia y definitivamente, he encolado el libro para escucharlo. Tenemos que una gripe o algo así, de repente y en un corto período de tiempo, mata al noventa y nueve por ciento de los julays, devastando el planeta y destruyendo nuestras sociedades y aún más importante, acabando con casi todos nuestros influensers, que deberían estar protegidos en santuarios. Entre los sobrevivientes, veinte años después, tenemos que un grupo ha creado una especie de compañía de teatro que visita una serie de lugares cada año para que la gente en los mismos tengan al menos algo de lo que hubo en el pasado, algo de cultura. En esos viajes, siempre a los mismos sitios, año tras año, iremos descubriendo a los protagonistas y como llegaron al punto en el que están y también en otros lugares que primero no parecen formar parte de la historia pero finalmente lo serán.

Son diez gloriosos episodios de una serie que pese a que por el tema parece otra de mundos distópicos, pronto se transforma en algo mucho mejor, algo increíble. Cada episodio es casi como una película independiente y su orden puede llegar a desconcertar, e incluso, como con las pelis, algunos episodios te gustarán muchísimos y por otros no darás ni dos leuros, pero al final, cuando los has visto todos y tienes la imagen de la serie al completo en tu cabeza, es una historia fabulosa y preciosa, de amor, de amistad, de supervivencia, de solidaridad, de odio, de miedo y de un montón de cosas más. El inicio es espectacular, con un actor teniendo un paro cardíaco mientras está en el escenario y a partir de ahí, va a mejor. El primer episodio es en el que vemos o suponemos como se desmorona nuestro mundo pero incluso en ese, lo hacen de una manera considerada y suave, con amor.

Por la forma en la que está contada, es perfecta para ver un episodio por día e ir disfrutándola poco a poco. La temática y la forma en la que se hizo excluye totalmente a los miembros del Clan de los Orcos pero sí que gustará a muchos de los sub-intelectuales con GafaPasta.

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Categorizado como Series TV

Por sulaco

Maximus Julayus

2 comentarios

  1. Vaaaale, me has convencido (sobre todo porque ya no me quedan muchas series decentes para ver).

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