Estuve en Gran Canaria

Aunque por aquí la cosa va como siempre, el secreto peor guardado es que desde el jueves de la semana pasada y hasta hoy he estado en Gran Canaria. Como en multitud de ocasiones anteriores, la aerolínea elegida fue Ryanair y en esta temporada solo están volando los jueves a la isla redonda, con lo que me tuve que adaptar a sus exigencias. Como siempre, el viaje fue una sucesión de eventos conocidos, como ir desde mi casa a la estación central de Utrecht en bicicleta, ir en tren hasta la estación de Eindhoven y hacer el último tramo en guagua. El avión salía sobre la una y cuarto de la tarde, así que fui sin prisas ni madrugones y tras llegar al aeropuerto, pasé el control de seguridad y me senté dentro a esperar la partida, llenando mi botella de agua en los baños como siempre. El vuelo salió más o menos en hora y tardó algo más de lo habitual porque teníamos el viento en contra.

Los días en Gran Canaria fueron de playa y de comer. Esta mañana, a las cinco en punto, me recogía un taxi para llevarme al aeropuerto. Pasé el control de seguridad con la comida que llevaba y por segunda vez me han dejado pasar la manteca de cerdo ibérico, con lo que parece que no cuenta como líquido. Sigue siendo un misterio que se puede pasar y qué no. Unas veces le quitan a la gente unas cosas y otras veces no. El vuelo salía a las siete y cuarto pero entramos tarde al avión porque la tripulación al parecer no llegó a su puesto de trabajo a la hora debida y después tuvimos que esperar casi una hora porque los controladores aéreos franceses decidieron joder al prójimo y su huelga nos afectó.

Añadimos un nuevo vídeo épico a la lista enorme con éste en el que se puede ver el momento en el que el avión de Ryanair entra en pista para despegue y corre por la misma. Iba en un asiento con la letra F con lo que en lugar de ver la isla, vemos la parte militar del aeropuerto, con los hangares para resconder los cazas con los que nos deberíamos defender de la invasión terrorista musulmana. Cuando el avión despega se puede ver uno de los famosos aviones que petan continuamente y dejan tirados por todo el mundo a politicastros y miembros de la casa iRReal.

El vuelo fue de menos de cuatro horas y recuperamos algo del retraso. Al aterrizar salí escopeteado a la guagua y después al montarme en el tren hacia Utrecht resultó que unían tres trenes y la conexión con uno de ellos falló, con lo que lo quitaron y salimos con unos diez minutos de retraso. Al llegar a mi estación de destino, salí por patas a por la bicicleta, pedaleé con dieciocho grados y prácticamente temperaturas veraniegas a mi casa y después he pasado la tarde trabajando. Otra escapadilla de las programadas para éste año que ya puedo añadir a la lista de las marcadas.

Por sulaco

Maximus Julayus

2 comentarios

  1. Es verdad, un vídeo épico, me alegro de que esta vez el copiloto no estuviera loco de atar y que nunca lo esté 🙁
    Salud

  2. Acabo de coger 2 vuelos con Bintercanarias, y he de reconocer que ahora, además de analizar a los otros pasajeros, también escaneo a los pilotos por si tienen pinta de estar como cabras.

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