Hart op de Juiste Plek


Mucho se dijo y se habló que yo soy el principal cliente del cine neerlandés y es seguramente cierto, que teniendo una PURRIADA de amiguitos y amiguitas holandeses, yo soy el único julay que ve el cine que se hace en su propia lengua y con gente que muchas veces hasta comparte significativas partes de su código genético con ellos. Desde que descubrieron que la forma más fácil de hacer pelis rentables es apuntar al colectivo de las marujas, post-adolescentes y las pre y post-menopaúsicas, es que no dejan de llegar al cine pelis de estas, camufladas como comedias románticas, pero que muchas veces fallan o en lo de comedia o en lo de romántica o en ambas cosas. La última de estas pelis se titula Hart op de Juiste Plek y requetequeteque-jamás se estrenará en España, aunque dicen que se iba a titular allí truscoluña no es nación porque lo del corazón en el sitio justo no suena bien.

Una julay rarita larga a su macho que se la está pegando con otra, vuelve a la keli de su madre en el pueblo y busca pollón para que se la empeten.

Resulta que una pava que trabaja de pitonisa aconsejando a las empresas sobre qué estará de moda en el futuro más cercano, descubre que su macho se la está pegando con su jefa y se emputa que no veas y como no consigue keli para alquilar, después de pasar dos semanas en el micro-piso de una amiga, se pira a la keli de la madre, en el quinto coño. Allí se reencuentra con un palurdo que era su noviete en el pasado y como que recuerda lo bien que se la empetaba y el gustito tan grande que le daban los pelos de los güevos cuando se los jincaba y como que se pasan el día a la gresca, pero todos sabemos que esos chingan pero que sí. A todas estas el otro macho quiere volver con ella pero va a ser que no y ella sigue con su mierda de trabajo y encima hace de casamentera y arrejunta a su madre con el vecino, que parecía acarajotao.

Esto es fritanga pero con aceite de dos meses que está pidiendo a gritos que la cambien. Han cogido de todas las comedias románticas de la historia cosillas y las pegaron todas para hacer una peli de ochenta y pico minutos. Podría haber funcionado, pero es que las sub-historias y todos los personajes alrededor de ella y el pavo palurdo, son muy flojos y están muy mal. Un buen ejemplo es su amiga, que dan ganas de darle dos bofetones cada vez que habla, trincarla por la pelambrera que tiene, meterla la cabeza en un barreño y no sacarla en al menos diez minutos y si no sobrevive, pues mira tú que lastima. Lo mismo o peor se podría hacer con el novio del comienzo y con la madre y el resto de habitantes del poblacho. Lo mejor de la peli es que con ochenta minutos, se acaba pronto, pero no veas lo duros que pueden ser algunos de esos ochenta minutos. Hasta la madre que parió al director sabía, antes de empezar la peli, que la pava acabaría con el palurdo, la madre con el vecino, el ex- con la gilipollas y cuando tienes algo tan cantado, casi que no vale la pena contarlo.

En un universo paralelo en el que esto se exporta internacionalmente, debería ir acompañado con un aviso indicando que puede provocar tensiones excesivas en el cerebro por su falta de contenido y las personas no muy sanas igual acaban en un hospital. Ese aviso vale igual para cualquier miembro del Clan de los Orcos con una neurona única que para los sub-intelectuales con GafaPasta con unas cuantas más.


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