Hijos del sol – Khorshid


Tengo que reconocer sin pudor alguno que yo he sobrevivido todos estos años ninguneando el cine iraní a base de bien, que mira que hay sub-intelectuales con GafaPasta que no dejan de marearte con las pelis de ese país y de hecho, el primer podcast de cine que comencé a escuchar, lo terminé abandonando porque hacían serie tras serie de cine iraní y a mí me la sudaba enormemente y visto que no dejaba de borrar episodios sin oírlos, me quité. Digo esto para que vean que de vez en cuando hago excepciones, sobre todo cuando la peli dura hora y media y así fui a ver Khorshid, aunque aquí se estrenó como Sun Children y en España en mayo del año pasado se vio con el título de Hijos del sol.

Un julay mocoso de doce años se tiene que escolarizar para buscar un tesoro, sin chimpún.

Resulta que un chaval y sus tres amigotes viven en Teherán por las calles trapicheando y así hasta que lo trinca un tío malo y lo hace meterse en un colegio porque desde el sótano del mismo hay un túnel por el que pueden llegar a un tesoro, o eso le dice. Los cuatro chiquillos se meten en clase y tendrán que hacer el paripé y combinar eso con las excavaciones para buscar el tesoro ese y mientras tanto, el colegio se está yendo a tomar por culo porque es un colegio para pobres y no tiene subvenciones ni donaciones y del grupito de amigos, los otros irán desapareciendo por causas varias.

Yo siempre pillo las cosas mal y seguramente, mientras todos los sub-intelectuales se admiran de la fotografía y de la maravillosa expresividad de los niños, yo lo que vi fue que los joputas-terroristas-islámicos abusan de los niños sin pudor alguno, los explotan, los ningunean, les pegan, les hacen de todo y después resulta que nosotros somos los malos de la película. Uno de los chiquillos es un refugiado de Afganistán que seguramente no tiene un buen GéPéeSe en su interior, que yo creía que todos apuntaban hacia Europa y a ese lo tratan peor que a los demás, porque pese a ser musulmán, es como una puta-mierda asquerosa. Los chiquillos, a los que no había visto nunca-antes en mi vida y a los que seguramente no volveré a ver, lo hacen bien y la película entretiene, pero en el tramo final como que todo lo currado se desbarata un poco por ponerle un final (o se les acabó el presupuesto y había que acabar sí o sí). Los mejores momentos son cuando los cuatro chiquillos están juntos y según van despareciendo los amiguitos, la cosa se va degradando por momentos.

Si eres un miembro del Clan de los Orcos y te obligan a ver esto, que sepas que vas a hacer uso de esa navaja que siempre llevas contigo y vas a destrozar la butaca y hasta considerarás el fuego como la solución a tu mal. Si eres un sub-intelectual con GafaPasta, esta es la materia en la que te revuelcas y disfrutas. Si eres doverinto, imagino que te pegarás seis horas, cuatro veces más de la duración de la película, debatiendo contigo mismo si le deberías poner un 7,2 o un 7,3 y hasta pensarás que ese fue un tiempo bien empleado. Que sepas que como yo no uso decimales, tardé un instante en ponerle la puntuación. Está bien, pero mi vida sigue y sigo pensando lo mismo del cine iraní.


Una respuesta a “Hijos del sol – Khorshid”

  1. Ayer en el tren me tocó al lado una pava que fue todo el camino viendo una serie coreana (no el calamar, esa la conozco) y no sé si hay que ser muy gafapasta, pero la tía se iba partiendo el culo de risa, y así varias horas… supongo que todo es para gustos.
    Yo iba metida en mi segundo libro de una trilogía estupenda, y en medio de la lucha a muerte de repente se oía una risotada de la pava… por poco le estampo el libro en el telefonito…

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