La inmersión en la Punta de la Mona, primera parte

Mi última inmersión de buceo, hasta este día del año 2021, fue en la Punta de la Mona, la Herradura, en Granada, con mi amigo Sergio, su hijo del mismo nombre, al que se le conoce como SergiTo en entornos en los que ambos están presentes y con Guido. Llevaba ya unos años tratando de bucear por los alrededores de Málaga, pero como siempre voy con poco tiempo y con prisas, era imposible por las horas que hay que esperar hasta que puedes volver a volar, así que al menos en este caso, el ser un parao ha sido una bendición. El lugar lo eligieron ellos que son los expertos locales y estaba a algo más de una hora en coche, las estructuras metálicas esas a las que son tan aficionados los culocochistas que comentan por aquí.

De todo lo que grabé, saldrán entre dos y tres vídeos, siendo más que probable que sean tres. Decir que la música es la canción I Guess That’s Why They Call It The Blues de Elton John, que creo que no he usado nunca antes en un vídeo. Este documento tan estremecedor comienza con todos en la superficie durante unos segundos, justo antes de descender al fondo del mar Mediterráneo, mi primera vez en ese mar, que yo soy muy del Atlántico, el Índico, el Pacífico y nunca me había sumergido en el Mediterráneo. También decir que hasta el día antes, el mar estaba como un plato y la temperatura era espectacular pero justo ese día entró un temporal de Poniente, con un viento fortísimo que trae agua desde el Atlántico y que enfrió considerablemente la temperatura del mar y además y por las corrientes, lo enturbió. En este vídeo apunto con frecuencia a los otros porque al fin y al cabo, uno no bucea con amigos con frecuencia. De los cuatro, dos somos africanos.

Alrededor del minuto y cuarenta y cinco minutos, en un lugar que parece un portal, tenemos la figura de una virgencita que alguien colocó allí, pero yo creo que le deberían cambiar las pilas y ponerle pilas nuevas porque mira que están entrando musulmanes por ese mar a España, con lo que no está funcionando como debería. Hay bastantes peces, de hecho me lo esperaba mucho más vacío, después de todo lo que me habían dicho. De cuando en cuando se puede ver alguna fula blanca y otros peces que con mi incultura, desconozco su raza. Alrededor del cuarto minuto y cerca del final, Sergio discute mediante señas con Guido la ruta y deciden no seguir hacia la otra parte de la Punta de la Mona porque la corriente era fortísima. Después me lo indica a mí pero es que yo no hablo el lenguaje de las señas, yo soy más de paliquear y cansar la lengua.

Continúa en La inmersión en la Punta de la Mona, segunda parte

Por sulaco

Maximus Julayus

2 comentarios

  1. Da igual el mar que sea, es mas de lo mismo, sin galeones, submarinos ni cadáveres, ni ánforas romanas… 🙂
    A mi el tio ese de la banda sonora nunca me ha gustado nadita…
    Salud

  2. Rayo me parta si he conseguido ver la figura esa que dices que sale, al menos con forma humana… sí que se ve el mar muy revuelto.

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