La puerta del ermitaño


Entramos al Gran Palacio por la puerta del Ermitaño y nos topamos con la estatua del susodicho. Frente al ermitaño una estatua de un mortero, la herramienta de estos curanderos o lo que allí llaman medicina tradicional tailandesa. Al parecer este ermitaño fue el médico privado de Buda y seguramente, uno de los responsables de su legendaria emisión de dientes y pelos, que para un calvo, hay cienes y cienes de miles de dientes y pelos repartidos por todos los templos budistas del sudeste de Asia. Por detrás de la estatua está el Ubosot.


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