Le Mans ’66 – Ford v Ferrari


Hay películas que la verdad que al que hizo el trailer habría que pegarle una paliza porque todos sabemos que la letra con sangre entra muchísimo mejor y el lerdo que hizo este trailer, como que la cagó y consigue quitar las ganas de ver la película a la gente, sobre todo con un momento de padre e hijo en una pista de carreras y el padre suelta una parida patética, pero bueno, no todos fueron tan afortunados como Óscar el gitano, al que le daban unas tundas que no veas en el colegio cuando éramos pequeños y él también contra-atacaba y si no que se lo pregunten a la profesora a la que le tiró una silla. Volvamos al tema que me difumino, la película se titula Ford v Ferrari o al menos eso dicen porque en Europa se ha estrenado con el título mucho más interesante de Le Mans ’66.

Un julay está obsesionado con correrse todo lo que haya que correr y un listo se aprovecha de este lerdo.

Al parecer, hace unas décadas que seguro que Genín y Virtuditas recuerdan dada su edad, Ferrari dominaba por completo todas las carreras importantes y un gringo que tenía un equipo de carreras se asocia con Ford para poner un fin a esta coña y traerse los trofeos para gringolandia y para conseguirlo, él tiene un piloto que es muy problemático porque hace siempre lo que le sale de los mondongos. Pese a eso, fabrican el coche, lo preparan y se van para Europa a ganar y cuando por fin están en la carrera, el vice-presidente de marketing de la Ford hará lo imposible y más por joderlos a todos y trincar el micrófono, que es de esos con los que no se puede ir al karaoke si quieres cantar.

La película resultó mucho mejor de lo que me esperaba por el nefasto trailer, ya que la escena terrible es solo una gota que dura cinco segundos en dos horas y media de relato muy ameno e interesante sobre un piloto que consiguió hacer historia y al que le robaron la leyenda o más bien, se la robó el cabrón del de marketing y la organización con una de esas tretas sucias y rastreras que uno espera de esa gentuza. La historia al principio funciona mucho mejor fuera de las pistas de carrera, cuando el chamo está con su hijo o con su hembra o con el dueño del equipo de carreras. En esos momentos es fantástica. Más tarde, cuando viajan a Francia, de alguna manera consiguieron hacer interesante la competición, algo que no lograron en ningún momento anterior de la historia y te pones histérico según se van acercando al final, por no contar el empute que te agarras cuando le quitan el primer puesto por una treta técnica. Yo habría cortado toda la parte de la visita a Ferrari en Italia porque no aportó nada. Voy a escribir algo que jamás pensé que haría y quizás lo borre porque puede estropear mi aura y mi leyenda pero Matt Damon, ese reconocido cacho de carne con ojos al que confundo con Mark Whalberg y que sigo convencido que es la misma persona con dos nombre distintos y que además, de siempre se ha sabido que todo su cuerpo es un solo músculo, pues el joputa lo hace super-bien, está fabuloso en esta película y hasta quizás por unos instantes lo consideré un buen actor. Lo dicho, que esto lo borro para que no me acusen dentro de unos años y me apedreen, que todos sabemos la de chusma y gentuza que hay en las internetes esperando agazapados para atacarte.

Pese a que es una buena película y que hay abundantes escenas de carreras de coches, no creo que sea algo para los miembros del Clan de los Orcos porque hablan mucho y no se ven tetas pero sí que gustará a los sub-intelectuales con GafaPasta.


7 respuestas a “Le Mans ’66 – Ford v Ferrari”

  1. Sigue intentando autoconvencerte, pero aunque no pares de repetirlo sigo siendo más joven que tú. Y siempre lo seré. Te jodes.

  2. Yo no puedo decirte lo de Virtu, a lo mejor, entre los dos, sumáis menos de la edad que tengo, pero lo que si te puedo decir y quedarme tan pancho después, es que al menos yo ya lo he vivido y llegado hasta aquí, tu no tienes ni zorra idea si llegarás… anda, jódete!
    Salud

  3. Yo seguro que no llego, la maldad es muy fuerte en mi familia y todos los malos mueren jóvenes, salvo los podemitas, truscolanes y comunistas, esos duran para sisempre

  4. Genín, hay cosas peores que podría llamarte… XDDDD y tienes toda la razón, hay que llegar, y además como llegas tú.
    En otro orden de cosas si lo que te mata es la maldad, yo no llego al 2021….